Las encuestas no ganan elecciones, pero influyen en cómo se vota. En los últimos ciclos, los barómetros y los ‘tracking’ han pasado de ser una foto de la opinión pública a funcionar como herramienta de campaña, sobre todo cuando el objetivo es concentrar el voto útil en torno a una sigla. Detrás de esos sondeos no hay solo equipos técnicos: hay trayectorias personales y profesionales muy cercanas a los partidos que después aparecen mejor situados en esas mismas encuestas.
El criterio de esta selección es precisamente ese vínculo, y no la calidad metodológica de cada casa. Los cuatro perfiles ocupan lugares distintos del mapa: el organismo público que dirige José Félix Tezanos, la consultora fundada en 2001 por Narciso Michavila, la sociedad limitada valenciana Celeste-Tel, habitual de Ferraz, y el proyecto de Belén Barreiro, exdirectora del CIS con Zapatero. Puertas giratorias, cargos orgánicos y contratos con medios, partidos y administraciones se repiten en las cuatro trayectorias.
1José Félix Tezanos (CIS): el exsecretario de Estudios del PSOE que firma los barómetros más favorables al Gobierno
José Félix Tezanos no llegó al Centro de Investigaciones Sociológicas desde la universidad, sino desde la propia estructura del PSOE: fue secretario de Estudios y Programas y miembro de la Ejecutiva Federal socialista hasta que en junio de 2018 fue nombrado presidente del organismo, unos días antes de pedir la suspensión de su militancia. Ya al frente del CIS ha mantenido la presidencia de la Fundación Sistema y de las revistas Sistema y Temas para el Debate, subvencionadas con fondos públicos —el Ministerio de Cultura ha aportado 54.187 euros a la fundación desde 2019— y con tres ministros del Gobierno en su patronato: Bolaños, Cuerpo y Puente, a los que se suman Montero o Narbona. En 2022 presentó un libro de 265 páginas sobre Pedro Sánchez que él mismo describió como un elogio al presidente, con quien dijo seguir comprometido.
En el plano metodológico, lo más discutido es la supresión de la ponderación por recuerdo de voto y la implantación del modelo bidimensional inercia-incertidumbre Alaminos-Tezanos, junto a la externalización del trabajo de campo en Tragsatec sin concurso público, en paralelo a un presupuesto que pasó de 8 millones en 2018 a 16 en 2025. Los números que maneja la oposición dibujan un patrón: sobreestimación de la izquierda en 37 de las 40 elecciones desde 2018 (el 92,5%) y en 60 de los 62 barómetros. El PP cifra en 4 puntos la infravaloración media de PP y Vox y en 4,5 el inflado a PSOE, Podemos y Sumar; en Madrid 2021 la desviación fue de 14 puntos y en las generales de 2019 y 2023 llegó a 20 escaños. La comisión del Senado pidió su destitución en enero de 2026 y el PP presentó una querella por delito electoral (artículo 145 de la LOREG), castigado con hasta un año de prisión.
