El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, reclama en Bruselas financiación europea específica contra la sequía y los incendios forestales en Galicia.
Rueda pide aterrizar en Bruselas los fondos climáticos
Durante los actos del Comité Europeo de las Regiones, el titular del Ejecutivo gallego trasladó una exigencia concreta. La nueva financiación comunitaria para el cambio climático, dijo, no puede quedarse en declaraciones genéricas. «Las políticas deben aterrizarse en cuestiones concretas», señaló Rueda, que pidió partidas específicas para combatir la sequía y unos incendios forestales que cada verano arrasan miles de hectáreas en Galicia.
El mensaje va más allá del clima. El presidente gallego reclamó que la Comisión Europea actúe «como facilitadora de las redes europeas» para que las regiones periféricas puedan participar en las cadenas de valor de la defensa. A renglón seguido puso una condición: el gasto militar «no debe desplazar a otras prioridades». La advertencia no es menor en una comunidad con un litoral extenso, un sector pesquero de peso y un territorio especialmente expuesto al fuego.
La reclamación enlaza con la Declaración Galicia, la posición común que la Xunta impulsa para evitar lo que considera una centralización excesiva de las decisiones económicas en Madrid. Según la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela), el modelo de ejecución de los fondos MRR, los fondos de recuperación posteriores a la pandemia, no ha funcionado precisamente por ese exceso de centralización.
El reproche al Gobierno central y el calendario del nuevo marco

Rueda aprovechó su presencia en Bruselas para denunciar que el Gobierno de España va «con mucho atraso» a la hora de fijar la posición con la que negociar el nuevo marco financiero europeo. El presidente gallego aseguró que se trata de una «opinión general» entre las comunidades, que siguen sin noticias de Moncloa. Las autonomías no han sido convocadas y, según el dirigente autonómico, desconocen incluso qué ministerio coordinará el proceso.
El calendario aprieta. Según explicó Rueda, la parte formal de la negociación arrancará en un par de trimestres y las comunidades siguen sin hoja de ruta. El presidente gallego vinculó el bloqueo a la convocatoria electoral del 29N, que a su juicio agravó la situación «en el peor momento», aunque matizó que tampoco hubo un trabajo previo. «Hay mucho trabajo por hacer», recalcó, antes de subrayar que el retraso no es responsabilidad ni de las comunidades ni de los ayuntamientos.
Galicia reclama en Bruselas lo que no encuentra en Madrid: una financiación que reconozca sequía y fuego como problemas estructurales, no urgencias de verano.
Del lado comunitario, la pelota está en el tejado de la Comisión, que ya ha establecido la necesidad de elaborar planes de colaboración con las regiones. Rueda quiere que la perspectiva local y regional siga «tenida muy en cuenta» en ese nuevo marco, para que las decisiones no vuelvan a bajar desde arriba sin adaptarse al territorio.
El Laboratorio Gallego
La escena resume bien la política gallega de este otoño. El PPdeG gobierna la Xunta con mayoría absoluta desde 2009 y usa Bruselas como caja de resonancia para marcar perfil frente a Moncloa.
Rueda no improvisa: cada choque con el Gobierno central por la financiación autonómica llega después al debate del Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 deputados). Allí el BNG reclama más autogobierno y el PSdeG defiende la coordinación con el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
La dimensión nacional es evidente. El pulso por la negociación del nuevo marco financiero europeo no es solo un asunto técnico entre administraciones: es el mismo terreno donde el PP nacional sitúa su crítica a la centralización de Sánchez. Rueda acusa a Moncloa de ir «con retraso» y de dejar a las comunidades al margen, un argumento que el partido repite en cada territorio donde gobierna. Que la convocatoria electoral del 29N haya entrado en la ecuación añade ruido: nadie quiere negociar en Bruselas con Madrid en plena campaña.
La proyección es clara. La negociación formal del marco europeo arrancará, según Rueda, en un par de trimestres, y Galicia quiere llegar con la Declaración Galicia como posición común. El riesgo, y también la incógnita, es que el calendario electoral español retrase todavía más una postura que las comunidades consideran imprescindible. Sin esa coordinación previa, avisa la Xunta, las regiones periféricas llegarán tarde a un reparto que se decidirá lejos de casa.
Ficha del Caso
- El caso: El presidente de la Xunta reclama en Bruselas fondos europeos específicos contra la sequía y los incendios, y critica la tardanza del Gobierno central en fijar la posición española para el nuevo marco financiero.
- Datos importantes: Rueda intervino en el Comité Europeo de las Regiones; la negociación formal del marco arrancará en un par de trimestres; la convocatoria electoral del 29N condiciona el calendario.
- Resumen: Galicia quiere que el nuevo marco europeo reconozca sus singularidades climáticas y evite la centralización de los fondos. El pulso Xunta-Gobierno central conecta con el debate nacional sobre financiación y modelo territorial.
