La UDYCO de la Policía Nacional constata la globalización del narcotráfico y sitúa a España como epicentro logístico entre Europa y América. La conclusión se apoya en dos operaciones recientes —Atis y Corcel— cuyos resultados confirman un cambio estructural en el crimen organizado.
La UDYCO (Unidad de Droga y Crimen Organizado, la unidad de élite de la Policía Nacional especializada en narcotráfico y crimen organizado) lleva años advirtiendo del fenómeno: la procedencia de los investigados ha dejado de determinar el tipo de droga que mueven. Fuentes de la investigación lo resumen en una sola idea: todos mueven todo.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? La UDYCO de la Policía Nacional certifica la globalización del narcotráfico y la posición de España como epicentro logístico.
- ¿Dónde y cuándo? Operaciones Atis, de noviembre de 2025, y Corcel, presentada en el Complejo de Canillas de la Policía Nacional.
- ¿Qué resultado? 8 kilos de heroína incautados en Atis y 21 kilogramos en Corcel, con cuatro personas detenidas.
Dos operaciones que confirman el cambio de patrón
En Atis, desarrollada en noviembre de 2025 y dada a conocer un mes después, los agentes de la UDYCO se incautaron de 8 kilos de heroína en un formato inesperado: pastillas similares a las de MDMA, diseñadas para captar a consumidores jóvenes. La procedencia también resultó singular —Colombia— en lugar de la ruta del Este de Europa que conduce hasta Afganistán.
En Corcel, presentada en el Complejo de Canillas de la Policía Nacional, el botín volvió a ser heroína: 21 kilogramos. Los cuatro detenidos viajaron de Toledo a Las Palmas de Gran Canaria en el mismo vuelo, pero en asientos separados para no llamar la atención. Se alojaron, además, en hoteles distintos y alejados entre sí.
Los agentes observaron que una de las parejas recepcionaba la droga mientras la otra la introducía en la Península con vehículos de alquiler. La transacción final se produjo a plena luz del día en la cafetería de un hotel: una maleta con los 21 kilogramos envueltos en bolsas de plástico de un supermercado. La detención fue inmediata.
Las operaciones Atis y Corcel han permitido a la UDYCO intervenir 29 kilogramos de heroína, confirmando la diversificación de rutas y actores del narcotráfico global.
España, puerta giratoria entre Europa y América
La centralidad geográfica de España refuerza su papel como puerta giratoria entre ambos continentes. El país no solo consume marihuana en gran volumen, sino que se ha consolidado como productor: la marihuana española es valorada en el extranjero por su calidad y su bajo precio. Fuentes de la UDYCO calculan que sacarla de España permite triplicar o cuadruplicar su valor.
La prohibición de los talibanes de cultivar opio en Afganistán ha cambiado las reglas del juego. La heroína llega ahora también de Colombia y México, países que antes la exportaban solo hacia Estados Unidos. En España existe una demanda estable, y si no entra por una ruta lo hace por otra. Antes llegaba por turcos o iraníes y después por búlgaros; hoy los albaneses trabajan también la cocaína. El precedente se remonta a la Operación Mito, de 2018, cuando se detectó una mafia turco-búlgara asociada a narcotraficantes ya condenados.
La marihuana se ha convertido en un problema de salud pública en el Levante y en Cataluña, no solo por el volumen cultivado en plantaciones ilegales, sino por la criminalidad asociada: guerras entre clanes y vuelcos entre los propios traficantes y productores. Los investigadores han detectado que camiones que traen heroína se llevan marihuana, multiplicando los beneficios de una misma ruta.
El Contexto Operativo
El fenómeno que describe la UDYCO responde a una tendencia sostenida: la sustitución de los compartimentos estancos por estructuras flexibles que operan en varios continentes a la vez. Redes albanesas que mueven cocaína sudamericana, marroquíes que combinan hachís y cocaína, colombianos asociados con turcos y europeos del Este, y holandeses y belgas en laboratorios de drogas sintéticas configuran un mapa criminal cada vez más interconectado.
En ese mapa, los españoles actúan como intermediarios globales, una posición que la propia Policía Nacional atribuye a la ubicación estratégica del país. Las operaciones Atis y Corcel ilustran la respuesta operativa: la UDYCO no persigue una sola ruta, sino la diversificación de actores y sustancias. La inspección del equipaje, el análisis de los patrones de viaje y la cooperación internacional han permitido intervenir 29 kilogramos de heroína en dos golpes consecutivos.
La proyección es clara: mientras exista demanda estable de heroína en Europa, las redes reajustarán sus rutas. La Policía Nacional mantiene abiertas las investigaciones derivadas de ambas operaciones y coopera con las policías de los países de origen para cortar el suministro. La experiencia acumulada desde la Operación Mito confirma que la clave no está en una sola ruta, si no en la capacidad de anticipar cómo se reorganiza el crimen organizado.

