El Corredor Atlántico fija la Salida Sur de Vigo para 2032 y retrasa el tren Vigo-Oporto más allá de 2034. El organismo europeo coordinado por el francés François Bausch presentó en Bruselas su hoja de ruta para la conectividad ferroviaria entre España, Portugal, Francia y Alemania. En la escala de prioridades, el eje que debe unir Galicia con el norte luso queda por detrás del corredor Lisboa-Madrid.
Dos calendarios: 2032 en Vigo y más allá de 2034 al otro lado del Miño
La Salida Sur de Vigo, el enlace ferroviario entre la ciudad olívica y Porriño que debe sacar los trenes del fondo de la ría, estará lista en 2032. Así lo recoge el informe del Corredor Atlántico, que admite además un año de retraso acumulado en la redacción del estudio informativo. El calendario gallego se mantiene, pero ya arrastra un año de demora.
Más lenta avanza la parte portuguesa, que tiene más kilómetros por ejecutar. El Corredor prevé que los tramos entre la frontera y Oporto concluyan más allá de 2034, probablemente en 2035. La actuación se divide en dos fases: la primera, que enlaza Oporto con el aeropuerto Sá Carneiro y el tramo entre Braga y la frontera, en el puente internacional de Tui, terminará en 2033; la segunda, entre el aeropuerto y Braga, está programada para 2034.
La paradoja es que la alta velocidad entre Oporto y Lisboa estará lista antes que el tramo Vigo-Oporto. Los tramos Oporto-Oiã (2030), Oiã-Soure (2032) y Soure-Carregado (2032) deberán estar en funcionamiento en 2034, «sin ningún tipo de retraso», un año antes que la conexión gallega. Lisboa y Madrid se acercan entre sí mientras Galicia espera su turno.
En el ránking de prioridades ferroviarias para pasajeros, el Vigo-Oporto ocupa el cuarto lugar. Por delante aparecen el Oporto-Lisboa, el Madrid-Lisboa y la conexión París-Madrid a través de Toulouse. El eje gallego-luso solo supera en urgencia al Gijón-Madrid y a la línea París-Normandía. El cuarto puesto no es un detalle menor para un eje transfronterizo.
Galicia y el norte de Portugal llevan años reclamando el tren que les une; Bruselas acaba de responder que antes están Madrid, Lisboa, París y Toulouse.
El informe introduce un matiz decisivo: permite a Portugal construir su línea en ancho ibérico con material polivalente en lugar de adaptarse al ancho estándar europeo. El país luso compartirá así la vía del Eje Atlántico gallego, lo que facilita el tránsito entre ambos puntos. Bruselas obligó en su día a unificar todos los anchos al estándar europeo para 2030; el Ministerio de Transportes alegó que el cambio tendría un coste económico inasumible y una afectación al viajero de 30 años.
El documento también deja fuera al Puerto de Vigo como nodo de la red europea y ni siquiera menciona el aeropuerto de Peinador. En la red básica figuran nueve puertos españoles, entre ellos el de A Coruña, y solo cinco aeropuertos: Tenerife, Gran Canaria, Sevilla, Madrid, y Bilbao. El comisionado del Corredor Atlántico en España, José Antonio Sebastián, reconoce que tanto el puerto como el aeropuerto de Vigo están lejos de cumplir las exigencias europeas. Vigo queda fuera del mapa nodal europeo.
El Laboratorio Gallego
La Euroregión Galicia-Norte de Portugal es la entidad de cooperación transfronteriza que integra a la comunidad con la región Norte lusa, y el tren Vigo-Oporto es su proyecto bandera desde hace tres décadas. En Galicia, la infraestructura ferroviaria es competencia estatal, mientras la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela) reclama desde hace años más inversión y más voz en el diseño del corredor. El PPdeG (el Partido Popular de Galicia, que gobierna con mayoría absoluta desde 2009) ha convertido la conexión con Portugal en una bandera, y el BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) y el PSdeG (la federación gallega del PSOE) coinciden en exigir el mismo eje.
La lectura nacional es inevitable. Que Bruselas coloque el Vigo-Oporto en cuarto lugar y priorice Madrid-Lisboa tensiona la relación entre la Xunta y el Gobierno central. El Ministerio de Transportes ya defendió ante Bruselas que cambiar el ancho de vía tendría un coste inasumible, mientras el Ejecutivo gallego insiste en no quedar descolgado del mapa europeo. La incógnita es si esa presión logrará reordenar unas prioridades que hoy miran a Madrid y Lisboa antes que al Miño.
Queda por ver si el ancho ibérico permitido a Portugal se convierte en ventaja o en freno. Agiliza el tránsito entre Vigo y Oporto, pero pospone sin plazo la migración al ancho europeo. El primer tramo luso, el PPP1 entre Oporto y Oiã, ya está en obras: 71 kilómetros en doble vía electrificada y preparada para 300 kilómetros por hora. Cuando todo concluya, Vigo-Oporto se cubrirá en 50 minutos y Vigo-Lisboa, en algo más de dos horas.
Ficha del Caso
- El caso: El Corredor Atlántico Europeo sitúa la Salida Sur de Vigo en 2032 y retrasa el AVE Vigo-Oporto más allá de 2034, en cuarto lugar de prioridades.
- Datos importantes: Salida Sur con Porriño en 2032; tramo entre la frontera y Oporto más allá de 2034, probablemente 2035; Oporto-Lisboa operativo en 2034; ancho ibérico permitido a Portugal.
- Resumen: El eje gallego-luso pierde prioridad europea frente a Madrid-Lisboa y París-Madrid, y Vigo queda fuera de la red nodal de puertos y aeropuertos europeos.

