EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Juzgado de Instrucción número 6 de Madrid ha incoado diligencias previas por un presunto delito de lesiones contra la diputada del PP Ana Vázquez por exhibir un spray de gas pimienta en el Pleno del Congreso del 23 de septiembre.
- ¿Quién está detrás? El magistrado Pedro Merchante, titular de la plaza, que ha requerido a los tres denunciantes el parte de lesiones antes de valorar un posible informe forense.
- ¿Qué impacto tiene? El caso estrena su recorrido judicial después de que la Mesa del Congreso archivara su expediente con la disolución de la Cámara; el PP mantiene su respaldo a la diputada.
Un juzgado de Madrid ha abierto diligencias previas contra la diputada del PP Ana Vázquez por el episodio del gas pimienta en el Congreso.
Diligencias previas, parte de lesiones y un caso en estado embrionario
El Juzgado de Instrucción número 6 de Madrid, cuyo titular es el magistrado Pedro Merchante, ha incoado diligencias previas por la supuesta comisión de un hecho delictivo. La causa parte de una denuncia presentada por tres personas afectadas por el incidente, que acudieron a los juzgados de Plaza de Castilla. El juez les ha requerido para que completen el escrito con el correspondiente parte de lesiones, un trámite previo a cualquier otra actuación.
Con esa documentación sobre la mesa, el magistrado podría reclamar un informe forense que valore el alcance real de las lesiones alegadas. Fuentes jurídicas consultadas subrayan que la causa se encuentra todavía en un estado muy primigenio: las diligencias acaban de arrancar y no consta, por el momento, ninguna medida de otro calado. La instrucción avanza, además, en paralelo al calendario político.
El origen del caso se remonta al Pleno del 23 de septiembre. Durante la sesión de control al Gobierno, la diputada popular exhibió un spray de gas pimienta mientras reprochaba al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que en Ceuta las mujeres y los niños se mueven por la ciudad con uno en el bolsillo. Aquel gesto, breve, desató una tormenta parlamentaria de la que todavía se habla.
El argumento del PP: Ceuta, Marlaska y ‘millones de españolas’

La reacción institucional fue inmediata. La presidenta del Congreso, Francina Armengol, pidió a Vázquez que abandonara el hemiciclo por mostrar lo que calificó como un arma durante su intervención. Poco después, varias dependencias del Congreso de los Diputados quedaron precintadas tras detectarse restos del espray tóxico, que habría afectado a varios trabajadores de la Cámara.
El PP no ha dado un paso atrás. Génova rechazó de plano el expediente que la Mesa del Congreso abrió a su diputada y sostuvo una tesis sencilla: lo que Vázquez puso sobre la mesa fue una realidad cotidiana en Ceuta, no un alarde. ‘Millones de españolas lo llevan’, resumieron desde el partido, una frase que se convirtió en el lema oficioso de la defensa popular y que desplazaba el foco desde la anécdota hacia la seguridad de los ciudadanos.
El expediente de la Mesa murió con la Cámara, pero el parte de lesiones ha devuelto el caso a los juzgados de Plaza de Castilla.
Hubo, eso sí, un episodio incómodo. Un asesor del Partido Popular reconoció haber lavado en un baño del Congreso el espray que le había entregado la diputada, por si quedaba contenido en su interior. El PP optó por no amplificar ese detalle, y centró el relato en lo esencial: la inseguridad en las calles y el reproche directo al ministro del Interior.
El Eje del Poder Popular
La lectura interna que se hace en Génova pasa por no convertir el caso en un frente judicial permanente. La dirección nacional entiende que el episodio del 23 de septiembre forma parte de un debate mucho mayor, el de la seguridad y el control de las fronteras, y que ahí el PP tiene terreno ganado. La exhibición del spray, con toda su carga simbólica, sirvió para fijar posición en un asunto que vertebra buena parte del discurso popular en esta etapa. El Grupo Parlamentario Popular ha defendido a su diputada sin fisuras, consciente de que cualquier duda interna habría dado alas a la oposición.
El aterrizaje territorial es evidente. En Ceuta, la ciudad que la diputada puso como ejemplo, la seguridad se vive como una cuestión de Estado y no como una consigna de partido. No es casual que el incidente haya calado con fuerza en los territorios populares, donde el PP ha hecho de la defensa de las calles su bandera de gestión. La paradoja es que un gesto de segundos en el hemiciclo ha proyectado ese mensaje con más fuerza que decenas de discursos.
El riesgo, ahora, es de calendario. Una causa penal, aunque sea incipiente, introduce siempre ruido en una estrategia que el partido quería limpia y centrada en la economía y la gestión. El PP afronta el reto de mantener a su diputada en el eje del relato por méritos propios y no por una cita con el juzgado. La instrucción puede alargarse meses y coincide con un tiempo político de máxima exigencia.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: Defender la libertad y la seguridad de los españoles frente a la inseguridad que el Gobierno no resuelve en las fronteras.
- Protagonista: Ana Vázquez (diputada del Partido Popular).
- Próximo hito: La aportación del parte de lesiones por los tres denunciantes y la eventual petición de un informe forense por parte del juez.
