Una trama vendió con documentos falsos una villa de Marbella suplantando la identidad de su propietaria, una estadounidense de 59 años que residía en Dubái. Los hechos se remontan a agosto de 2023 y desde entonces el caso ha derivado en detenciones, amenazas y un conflicto registral que mantiene bloqueada la venta, según el relato de la afectada y la documentación notarial consultada.
Cómo se gestó la venta de la villa en la Costa del Sol
La propiedad es una casa de cinco dormitorios en Las Lomas de Nueva Andalucía, una de las zonas más exclusivas de la Costa del Sol, valorada en 2,5 millones de euros. Su dueña estaba en Bali la madrugada del 8 de agosto de 2023 cuando empezó a recibir llamadas de los amigos que se alojaban en la vivienda.
Un grupo de hombres había entrado en la casa rompiendo la cerradura y desactivando la alarma. Aseguraban tener un contrato de alquiler y actuar en nombre de la nueva propietaria. Ante los agentes que acudieron mostraron varios documentos y, un carné de identidad falso de la supuesta compradora. Los policías no dieron validez a los papeles y les ordenaron marcharse. Dos de aquellos hombres fueron detenidos después por volver a entrar en la villa.
La comprobación en el Registro de la Propiedad confirmó lo que la propietaria no podía creer: la casa ya no figuraba a su nombre. La escritura se había inscrito ese mismo día en el Registro de la Propiedad de Marbella Nº 3, sin que ella hubiera firmado nada.
La operación se inscribió en el Registro sin que la propietaria hubiera firmado documento alguno ni conocido la venta.
El origen: un poder notarial otorgado en Ciudad de México
El rastro arranca el 20 de junio de 2018. Ese día, un grupo de personas presentó ante un notario de Ciudad de México un pasaporte falso de la propietaria, en el que figuraba como colombiana residente en México, y otro pasaporte, también falsificado, a nombre de la supuesta compradora. Con esos documentos se otorgó allí un poder notarial extranjero.

Sobre ese poder se elaboró un contrato privado de compraventa que el notario mexicano firmó y que recibió después la apostilla de La Haya, el requisito que España exige a los documentos notariales emitidos fuera del país. La escritura acabó registrada cinco años más tarde, ya en Marbella.
La figura del tercer adquirente de buena fe y la sociedad suiza
Para sacar rédito a la operación, la trama necesitaba cerrar una compraventa en España amparada en la figura del tercer adquirente de buena fe (la protección legal de quien compra confiando en lo que dice el Registro, aunque antes haya habido una venta fraudulenta). Si ese tercero inscribe la vivienda a su nombre, el propietario real ya no puede recuperarla.
Según la investigación, el grupo simuló la venta a una sociedad suiza con domicilio fiscal en Locarno. La operación se cerró por 1,2 millones de euros, pagados con un cheque de un banco helvético, y las escrituras se firmaron el 30 de agosto de 2023 en San Pedro Alcántara ante un notario local.
En esas escrituras, el representante de la sociedad no aportó ningún documento que acreditara que la representaba, no se exhibió el título auténtico de la compraventa mexicana ni constaba el NIF español de la empresa. El notario las autorizó después de que las partes alegaran razones de urgencia y se comprometieran a entregar los documentos con posterioridad a la firma.
Las otras tramas investigadas en Andalucía
El pasado mes de septiembre, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional detuvo a tres personas en Dos Hermanas y Los Palacios y Villafranca (Sevilla) por su presunta implicación en una organización dedicada a la compraventa fraudulenta de viviendas en la provincia de Cádiz. Quedaron como investigados (personas sobre las que recaen indicios y contra las que no existe condena).
Según las pesquisas de la Operación CUCO, el proceso empezaba localizando viviendas en alquiler, que arrendaban con identidades suplantadas de los dueños y de terceros que intervenían en los trámites. Ya instalados, buscaban comprador entre empresas dedicadas a comprar y vender inmuebles, con precios tentadores pero sin rebajarlos hasta levantar sospechas.
Después obtenían de forma fraudulenta poderes notariales que les permitían actuar como dueños y cerrar ventas sin que los propietarios supieran nada. El dinero acababa en cuentas abiertas previamente con identidades usurpadas. En mayo de este año, la Policía Nacional de Sevilla desarticuló en la Operación Sander una red con el mismo método que afectó a inmuebles de Sevilla y Fuengirola y bloqueó ganancias de 1,3 millones de euros.
Las amenazas a la propietaria y el estado del caso
Desde el intento de venta, la dueña de la villa vive bajo amenazas. Según su relato, le han roto las cerraduras en tres ocasiones, han intentado quemar la casa y han dañado la instalación eléctrica. La policía acudió tres veces. También ha sufrido el rechazo de parte de sus vecinos.
La intervención de su abogada frenó la inscripción definitiva de la venta, lo que impidió que la sociedad suiza se quedara con el inmueble. La escritura sigue a nombre de la supuesta compradora mexicana y la operación está bloqueada. La propietaria mantiene el uso de la vivienda mientras se aclara el asunto.
Abogados especializados de la zona advierten de que falsificar los documentos notariales necesarios para vender una casa en España es cada vez más sencillo, sobre todo cuando los poderes llegan de terceros países. Las notarías de la Costa del Sol están en alerta máxima. La investigación sigue abierta y el fraude va a más.

