AENA licita por 6,2 millones la ampliación lateral de la pista de Peinador, en Vigo, y gana 122.000 metros cuadrados.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? AENA ha sacado a licitación un contrato de 6,2 millones de euros para ampliar los laterales de la pista de Peinador.
- ¿Quién está detrás? La entidad pública aeroportuaria, con cargo a la inversión del Ministerio de Transportes recogida en el DORA 2027-2031.
- ¿Qué impacto tiene? El aeropuerto de Vigo gana 122.000 metros cuadrados de terreno ya expropiado, con obras nocturnas durante casi dos años.
Una exigencia europea que llega siete años después
La actuación se enmarca en una certificación europea en materia de seguridad aérea y tiene un plazo de ejecución de cerca de dos años. Sin embargo, según AENA, los trabajos se realizarán de forma nocturna, por lo que no afectarán al desarrollo de los viajes. El proyecto empezó a redactarse hace cuatro años sobre un terreno que ya estaba expropiado.
Serán tres las zonas afectadas, y una de ellas es la parcela que perteneció al club de golf, que tuvo que redistribuir toda su actividad deportiva al perder tres hoyos. La actuación, según la entidad pública, tiene una complejidad elevada: exige movimientos de tierras, nivelación de franjas, adecuación del drenaje, retranqueo de viales y vallados, y la reposición de múltiples servicios afectados.
Solo así, subraya AENA, se puede garantizar la coherencia geométrica, funcional e hidráulica de la solución adoptada. El origen de todo está en 2019, cuando la Agencia Estatal de Seguridad Aérea instó a todos los aeropuertos a cumplir con un mínimo de 140 metros de seguridad en los laterales de las pistas de aterrizaje. Peinador no cumplía esa obligación.
De las seis zonas detectadas para la ampliación, tres ya pertenecían al aeropuerto y hubo que expropiar las otras tres, una de ellas del aeroclub. El proceso afectó a tres parroquias: Vilar de Infesta, en Monte Cotiño; Guizán, en Mos, en Monte Ancerices; y Cabral, en Monte Cotogrande. Siete años después, se da por fin un paso adelante.
La ampliación de Peinador no busca más tráfico, sino cumplir una exigencia de seguridad que debía estar resuelta desde hace siete años.
La medida tiene un fin muy concreto: garantizar las posibles salidas de pista en caso de emergencia de un avión y facilitar la atención de los equipos de extinción o sanitarios si se produce un incidente. No es una obra pensada para atraer más vuelos, sino para cumplir un estándar que la normativa comunitaria impone a todos los aeródromos.
La inversión estatal y el pulso con Oporto

La licitación se enmarca en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) 2027-2031, el plan inversor del Ministerio de Transportes para los próximos cinco años, en el que la terminal viguesa recibirá casi 50 millones de euros. La mayor parte irá destinada a la seguridad del recinto y a la mejora de las actuaciones, aunque también se contempla material nuevo de prevención y la mejora de las puertas de embarque.
El aeropuerto de Vigo compite desde hace años con el de Oporto, el Sá Carneiro, que absorbe buena parte del tráfico internacional del noroeste peninsular. En ese contexto, cada inversión en Peinador se lee también como una cuestión de equilibrio territorial dentro de la Euroregión Galicia-Norte de Portugal. La ampliación lateral no cambia por sí sola esa relación, pero sí corrige una carencia de seguridad que lastraba al recinto.
El aeropuerto ha sido durante años una reivindicación recurrente en Vigo, y su crecimiento ha estado siempre en el centro del debate sobre la conectividad del sur de Galicia. Esta vez, el desbloqueo llega por la vía de la seguridad y no por la del tráfico, lo que rebaja el tono político de la operación.
El Laboratorio Gallego
En clave gallega, la licitación recuerda una evidencia que suele pasarse por alto: buena parte de las grandes infraestructuras de la comunidad dependen del Estado, no de la Xunta. El PPdeG gobierna el Ejecutivo autonómico con mayoría absoluta, el BNG es hoy la primera fuerza de la oposición y el PSdeG busca rehacerse. Ninguno de los tres decide sobre la pista de Peinador.
La consecuencia es conocida: el PPdeG gestiona la comunidad pero no controla aeropuertos, puertos ni buena parte de las grandes obras, que son competencia estatal. Eso obliga a la Xunta a negociar inversiones con el Ministerio de Transportes, un pulso que se repite cada legislatura y que en Vigo tiene un escaparate permanente. La ampliación de Peinador es, en ese sentido, una prueba de que el mapa de decisión no siempre coincide con el del poder autonómico.
La proyección es concreta: las obras deberán ejecutarse de forma conjunta y simultánea en las tres zonas, con un plazo que ronda los dos años y una financiación ya recogida en el DORA 2027-2031. Quedará por ver si el calendario se cumple y si los casi 50 millones comprometidos para la terminal viguesa llegan íntegros al final del periodo. Galicia lleva tiempo mirando a Madrid. Y Peinador, también.
Ficha del Caso
- El caso: AENA saca a licitación la ampliación lateral de la pista de Peinador, en Vigo, para cumplir con la certificación europea de seguridad aérea pendiente desde 2019.
- Datos importantes: Contrato de 6,2 millones de euros, 122.000 metros cuadrados de terreno ya expropiado, 140 metros mínimos de seguridad lateral y un plazo de ejecución de casi dos años.
- Resumen: Las obras, nocturnas y sin afección a los vuelos, forman parte de los casi 50 millones previstos para Vigo en el DORA 2027-2031, una inversión estatal en una infraestructura clave del sur de Galicia.

