La izquierda valenciana cierra la lista única del 29-N: Compromís y Podemos pactan y EUPV negocia in extremis

Compromís y Podemos ultiman una candidatura conjunta con el número uno por Alicante sin las siglas moradas, mientras Frente Amplio-EUPV mantiene su negativa tras el rechazo del 75% de su dirección.

La izquierda valenciana afronta horas clave para cerrar una lista única de cara al 29-N: Compromís y Podemos pactan y EUPV resiste.

El preacuerdo Compromís-Podemos: número uno por Alicante y sin las siglas moradas

Compromís ha sellado primero la paz interna. Àgueda Micó será su número uno, un cierre de filas que pone fin a meses de tensión entre Més, Iniciativa y Els Verds. Con la casa en orden, los valencianistas han trasladado la presión a sus socios de la izquierda transformadora. La unidad empieza en casa y termina en la papeleta.

El preacuerdo con Podemos está prácticamente cerrado, pendiente de ratificación. La formación morada colocaría su nombre en el número uno por la provincia de Alicante, pero renunciaría a sus siglas: aparecería integrada en la marca valencianista. A la ecuación se sumaría también Esquerra Republicana del País Valencià, que apunta a entrar en la candidatura conjunta.

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El problema es Frente Amplio, la federación que agrupa a Esquerra Unida del País Valencià (EUPV). Este jueves su dirección dijo ‘no’ a la propuesta de acuerdo: el 75% de sus miembros rechazó la oferta. La negativa dejó la confluencia al borde del abismo y obligó a Compromís a mover ficha en cuestión de horas.

En EUPV no creen que haya habido voluntad negociadora real. La formación, segunda federación de Izquierda Unida en el Estado, sostiene que Compromís le ha negado reclamaciones que sí ha concedido a otras fuerzas. El caso más citado es el número uno por Alicante, que Iniciativa ha cedido a Podemos. También exigían que el nombre Frente Amplio figurara en la papeleta y que los logos de todas las formaciones del pacto aparecieran junto al de Compromís.

La respuesta de Compromís ha sido un despliegue total. Dirigentes de Més, Iniciativa y Els Verds han intensificado el contacto con los mandos de Frente Amplio en el País Valenciano, que dirige Rosa Pérez Garijo, y con la dirección nacional de IU en Madrid. Las conversaciones se sitúan ya al máximo nivel y este viernes está previsto un nuevo encuentro entre las partes, todavía sin hora cerrada, según fuentes de la coalición.

La pregunta ya no es si la izquierda valenciana quiere una lista única, sino cuánto está dispuesta a ceder cada pieza para que exista.

EUPV, entre la presión y una salida por el conjunto del Estado

Desde el entorno de la coalición de izquierdas estatal se contempla la partida valenciana como un nudo resoluble. Fuentes conocedoras de las negociaciones plantean una vía para desatascarla: incorporar el caso valenciano a la negociación que Podemos e Izquierda Unida mantienen para el conjunto de España. La hipótesis es que IU tiene más margen para ceder recursos en el País Valenciano si el reparto se negocia de forma global, y no territorio a territorio.

Hay, además, un incentivo de peso para Compromís. Registrar la coalición en el País Valenciano es clave para aspirar a grupo propio en el Congreso. La ley exige reunir el 3% de los votos en el conjunto del Estado, un umbral especialmente complicado para una fuerza que solo concurre en un territorio. De ahí la insistencia en una marca valenciana y reconocible.

El Escenario Valenciano

La negociación llega en un momento delicado para la izquierda en la Comunitat Valenciana. El pacto PP–Vox que sostiene el Consell de Pérez Llorca mantiene una mayoría sólida en las Corts, mientras PSPV y Compromís buscan reconstruir un espacio propio tras años de desgaste. Cabe recordar que el marco autonómico cambió con la dimisión de Carlos Mazón y la llegada de Juanfran Pérez Llorca a la Presidencia de la Generalitat, un relevo que no alteró el equilibrio de fuerzas.

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En clave estatal, la partida valenciana se sigue con lupa desde Madrid. Izquierda Unida afronta el doble reto de mantener viva su segunda federación y de no romper el frente amplio de la izquierda del Estado, donde la relación con Podemos atraviesa sus propios vaivenes. Un fracaso de la confluencia valenciana debilitaría la estrategia de unidad que ambas fuerzas vienen reivindicando desde hace meses. De fondo, late el mismo dilema que ya hundió intentos anteriores: quién manda y con qué marca se presenta.

El calendario aprieta. Las candidaturas deben quedar cerradas y registradas ante la Junta Electoral con margen suficiente antes del 29-N, y cada jornada sin acuerdo complica una papeleta que el electorado de izquierdas ya ha visto fracturarse otras veces. Compromís insiste en inscribir la coalición en el País Valenciano; Frente Amplio mantiene abierta su decisión. La pelota está, una vez más, en el tejado de EUPV.

Ficha del Caso

  • El caso: La izquierda valenciana negocia contrarreloj una candidatura única para las generales del 29-N, con Compromís y Podemos en preacuerdo y Frente Amplio-EUPV resistiéndose a integrarse.
  • Datos importantes: Podemos colocaría su nombre en el número uno por Alicante sin sus siglas; el 75% de la dirección de EUPV rechazó la propuesta; Compromís necesita el 3% estatal para grupo propio; el preacuerdo sigue pendiente de ratificación.
  • Resumen: El éxito o el fracaso de la confluencia valenciana condicionará la unidad de la izquierda en toda España y la capacidad de Compromís de tener voz propia en el Congreso.