STEPV, CCOO y UGT reactivan la huelga de docentes en Valencia con un paro general el 11 de noviembre. Las asambleas votan el calendario entre el 19 y el 23 de octubre.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Los sindicatos educativos valencianos y las asambleas de la comunidad educativa han puesto a votación una hoja de ruta que incluye un paro general el 11 de noviembre y paros escalonados entre enero y febrero de 2027.
- ¿Quién está detrás? STEPV, CCOO y UGT, junto al conjunto de colectivos docentes, frente a la Conselleria de Educación que dirige Carmen Ortí.
- ¿Qué impacto tiene? La consulta telemática, abierta entre el 19 y el 23 de octubre, decidirá si el conflicto educativo se extiende a todo el segundo trimestre del curso.
Un calendario que se decide en una votación telemática
Las asambleas de la comunidad educativa valenciana han impulsado una propuesta conjunta de hoja de ruta que el profesorado y el personal de atención educativa y de administración votarán por vía telemática entre el 19 y el 23 de octubre. El formulario, idéntico al empleado en los procesos del pasado junio, permite posicionarse sobre el documento global, elegir las fechas de los paros del segundo trimestre y determinar el grado de participación semanal en las concentraciones. La consulta llega después de un inicio de curso sin acuerdos concretos con la administración autonómica.
El calendario de gran movilización arranca el 11 de noviembre con una jornada de huelga general que incluirá un bloque específico de enseñanza pública. Después llega el sábado 12 de diciembre, con manifestaciones en las capitales de provincia. Ya en el segundo trimestre, la hoja de ruta ofrece dos horquillas alternativas de huelgas sectoriales por provincias: el 19 de enero en Alicante, el 20 en Valencia y el 21 en Castellón, o bien los días 2, 3 y 4 de febrero. La escalada queda condicionada a la respuesta de la Conselleria de Educación.
El ‘Novembre Verd’ se instala en la puerta de la Conselleria
Como eje vertebrador a corto plazo funciona el ‘Novembre Verd’, una ronda continuada de concentraciones en horario matinal y vespertino frente a la sede de la Conselleria de Educación en Valencia, las direcciones territoriales de Alicante y Castellón, y otros puntos. Los turnos rotatorios de hora y media están pensados para que familias, alumnado y profesorado puedan sumarse sin depender de una única convocatoria masiva.
Dentro de los centros, el plan promueve los ‘dijous combatius’, el uso diario de prendas reivindicativas, el envío masivo de escritos de queja y el cumplimiento estricto del horario laboral con la suspensión de actividades voluntarias. La presión se traslada del calendario de huelgas al día a día del aula.
El conflicto educativo valenciano ya no se mide en días de huelga, sino en la capacidad de sostener la protesta hasta el final del curso.
A eso se suman acciones comarcales y locales como bicicletades, marchas y actos culturales, en colaboración con otros servicios públicos y movimientos sociales. Los convocantes subrayan que cualquier modificación sustancial del plan deberá responder a una decisión colectiva y verificable, y sitúan el objetivo en mantener la presión sobre la Conselleria de Educación, exigir la reanudación efectiva de las negociaciones y avanzar en las reivindicaciones de la comunidad educativa.
El Escenario Valenciano
El pulso educativo es, también, un test de resistencia para el Consell de Juanfran Pérez Llorca. El pacto entre PP y Vox sostiene el gobierno autonómico desde diciembre de 2025 y la Conselleria de Educación, en manos del PP, afronta el segundo curso consecutivo con movilizaciones en la calle. La oposición de PSPV y Compromís ha reclamado en las Corts Valencianes (el parlamento unicameral valenciano, con 99 escaños) una mesa de negociación permanente, mientras los sindicatos advierten de que sin avances concretos la huelga indefinida volverá a estar sobre la mesa.
En clave nacional, el conflicto se libra en un territorio gobernado por el PP donde Vox condiciona buena parte de la agenda, y llega en un curso de confrontación abierta entre las comunidades del PP y el Gobierno de Pedro Sánchez por la financiación autonómica. La competencia educativa es autonómica y el Ejecutivo central no tiene margen directo de intervención, pero el desgaste de un conflicto cronificado acaba proyectándose sobre la imagen nacional del partido. Cabe recordar la ‘marea verde’ de 2011 y 2012, cuando los recortes educativos movilizaron a decenas de miles de docentes en varias comunidades y convirtieron la educación en un asunto de Estado durante meses.
La proyección inmediata es clara. El resultado de la votación telemática, que se conocerá a partir del 23 de octubre, determinará si el 11 de noviembre se convierte en una jornada de huelga general con seguimiento amplio o en un paro más de los que se han sucedido en los últimos cursos. El calendario concede a la Generalitat Valenciana casi cuatro semanas para desactivar esa primera cita. Si no hay movimiento, las provincias tienen ya dos ventanas marcadas: enero y febrero de 2027. Y en el horizonte, un curso entero con los centros convertidos en escenario de protesta.
Ficha del Caso
- El caso: STEPV, CCOO y UGT someten a votación de las asambleas docentes una hoja de ruta que reactiva la protesta educativa valenciana y recupera la marca del ‘Novembre Verd’.
- Datos importantes: Consulta telemática del 19 al 23 de octubre; paro general el 11 de noviembre; manifestaciones el 12 de diciembre; huelgas provinciales el 19-21 de enero o el 2-4 de febrero de 2027.
- Resumen: El conflicto educativo vuelve a la primera línea política valenciana con un calendario escalonado que presiona a la Conselleria de Educación y condiciona el resto del curso escolar.

