EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los usuarios de Rodalies de Catalunya y a los viajeros de Media Distancia y Larga Distancia de Renfe en toda España.
- ¿Cuándo ocurre? El jueves 29 de octubre, durante las 24 horas del día, según la convocatoria del sindicato de maquinistas Semaf.
- ¿Qué cambia hoy? La convocatoria ya es pública: quedan menos de dos semanas y ninguna reunión cerrada entre sindicato y compañía.
El sindicato de maquinistas Semaf ha convocado una huelga de 24 horas en todo el grupo Renfe para el 29 de octubre. Rodalies de Catalunya, operado por Renfe, vuelve a ser el servicio más expuesto.
La convocatoria llega después de que fracasaran las conversaciones entre las partes y ante lo que el sindicato de maquinistas Semaf describe como una paralización burocrática de los pactos que ya se habían cerrado. Semaf sostiene que ha llevado planteamientos concretos a cada encuentro y que las respuestas se han ido aplazando por complejidades de organización entre el Ministerio de Transportes, Renfe, Adif y la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF).
El paro afecta al conjunto del grupo, así que no se limita al ámbito catalán. Aun así, la lectura en Catalunya es propia: Rodalies de Catalunya es el servicio que Renfe opera por encargo de la Generalitat y sostiene la movilidad obligada del área metropolitana de Barcelona, de la R1 del Maresme a la R4 del Vallès.
Qué se para el 29 de octubre y qué margen hay para evitarlo
La jornada cubre las 24 horas completas, sin tramos parciales ni desconvocatorias graduales. La convocatoria incluye Rodalies y Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia, de modo que el impacto se extiende por toda la red estatal. Semaf no ha detallado todavía cómo quedarán los servicios mínimos, un aspecto que en convocatorias anteriores se ha concretado en los días previos.
Para el viajero de Rodalies, la clave está en los avisos de última hora. En paros anteriores, la compañía ha publicado planes alternativos de transporte y ha recomendado posponer los desplazamientos no imprescindibles, además de consultar los canales oficiales de cada línea. La R1, la R2, la R3 y la R4 concentran el grueso de la demanda metropolitana.
El calendario no ayuda. El 29 de octubre cae en jueves, con el curso escolar y universitario en marcha y la semana laboral completa. Cualquier parón de 24 horas se traduce en miles de desplazamientos reordenados y en un pico de demanda en Metro, FGC y autobuses interurbanos, que no están llamados al paro.
Menos de dos semanas de margen y ninguna reunión cerrada: el pulso real es quién firma primero los papeles que ya están escritos.
Los cinco frentes que Semaf da por bloqueados

El comunicado del sindicato enumera un paquete de demandas que va más allá de la nómina. Estas son las principales:
- Seguridad y tiempo extremo. Instrucciones de obligado cumplimiento para fenómenos meteorológicos adversos y un marco regulador que garantice el contacto fluido cuando la situación se complica.
- Personal de conducción. Desplegar el entendimiento alcanzado el 7 de mayo para los nuevos ingresos y resolver las dudas sobre la incorporación de maquinistas.
- Atropellos. Cumplimiento íntegro del reglamento de 1990 sobre la atención después de un accidente de este tipo.
- Flota y mantenimiento. Resolver las averías, hacer cumplir las pausas obligatorias durante los trayectos y activar las mejoras en la edad de jubilación.
- Cultura justa en cabina. Implantar el modelo de cultura justa en la conducción y crear un enlace directo con Trabajo y con la AESF.
Semaf insiste en que estas peticiones ya están por escrito y que el problema no es de contenido, sino de calendario administrativo. El grueso de las demandas se reparten entre cinco bloques que el sindicato considera intocables.
La respuesta de Renfe: todo lo que dependía de ella, cerrado
La compañía ha replicado en su web oficial que todos los puntos que dependían directamente de ella y que se pactaron el 9 de febrero ya están ejecutados. Aquel acuerdo, cerrado tras el siniestro de Adamuz, sirvió para desconvocar los paros del 10 y el 11 de febrero.
Renfe añade que de las 24 acciones adicionales que dependen de otros organismos, 17 están terminadas y las 7 restantes siguen en tramitación técnica y administrativa, sin que el pacto inicial fijara una fecha límite. La empresa también defiende que ha contratado hasta 1.200 trabajadores adicionales y niega que haya maquinistas nuevos trabajando como becarios.
En mantenimiento, la operadora asegura haber asumido tareas de forma directa y haber reforzado la plantilla propia. Recuerda, además, que desde marzo mantiene activo un protocolo específico para emergencias climáticas que el propio Semaf valoró de forma positiva. Sobre el reglamento de 1990, lo considera obsoleto y sostiene que quedó anulado con la firma del décimo convenio colectivo.
Por qué en febrero se desconvocó y ahora no hay fecha para la firma
El precedente más cercano está en febrero. Entonces bastaron el pacto del día 9 y el compromiso de mejorar la red tras el siniestro de Adamuz para levantar dos jornadas de paro. Ahora el patrón se ha invertido: hay más puntos cerrados, sí, pero también más actores implicados y ninguno con prisa.
La lectura que hacemos es que el conflicto ha dejado de ser estrictamente laboral para convertirse en un pulso entre administraciones. Semaf reclama un enlace directo con Trabajo y con la AESF porque entiende que Renfe ya no es el único que decide. La compañía responde que lo que falta no está en su mano. Y los usuarios de Rodalies quedan en medio de un reparto de responsabilidades que nadie quiere firmar.
Hay un dato que conviene retener. El protocolo climático activo desde marzo y el acuerdo colectivo firmado en julio son, según la compañía, pruebas de buena voluntad. Para el sindicato son la excepción que confirma el retraso del resto. Ninguna de las dos versiones se puede comprobar desde fuera sin acceso a las actas.
El margen hasta el 29 de octubre es corto. Si no hay reunión y acuerdo antes de esa fecha, Catalunya volverá a mirar el mapa de Rodalies con lupa, línea por línea, como ya hizo en febrero. La próxima cita, si la hay, será en la mesa de negociación. La siguiente, en los andenes.

