Mercadona: despido nulo y readmisión obligatoria del gerente vigilado con detective en su baja

El Tribunal de Instancia de Albacete declara nulo el despido del trabajador y condena a la compañía a abonarle los salarios desde el 24 de marzo. La empresa había contratado a un detective para seguirle cuatro días al sospechar que su baja era simulada.

El Tribunal de Instancia de Albacete ha declarado nulo el despido de un gerente de Mercadona y ha ordenado a la compañía que lo readmita en su puesto y le abone los salarios devengados desde el 24 de marzo, la fecha en que se ejecutó la decisión. Todo parte de una sospecha empresarial: la baja médica del trabajador, según la empresa, era simulada.

El protagonista llevaba como gerente del supermercado desde 2020. Meses antes de los hechos había solicitado una reducción de jornada casi total para cuidar de su hija, que padecía una enfermedad grave. Durante ese tiempo percibía la prestación CUME, la ayuda que la Seguridad Social concede para compensar la pérdida de ingresos cuando se reduce la jornada de forma directa y continua para atender a un menor.

La sospecha que llevó al detective

En noviembre de 2025, la Seguridad Social retiró la prestación al trabajador. Poco después, él pidió la baja en su puesto. Ese fue el detonante. Mercadona interpretó que la baja era simulada y contrató a un detective para comprobarlo, tal y como recoge el auto judicial.

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El seguimiento duró cuatro días. En ese tiempo, el investigador documentó al gerente realizando tareas cotidianas, algunas de ellas junto a su hija. Con ese material, la empresa tomó la decisión: despido en marzo. La vigilancia, en principio, no era ilegal: la duda de la compañía tenía una base aparente.

Por qué el juez declara nulo el despido

La secuencia de hechos investigados no prueba el fraude. Ese es el eje del razonamiento. A ello se suma un punto que pesa mucho en este tipo de procedimientos: la baja había sido emitida por la sanidad pública y Mercadona no aportó pruebas médicas propias que la contradijeran. Sin ese contrapeso, la sospecha se queda sin sustento.

El tribunal añade otro argumento. Las actividades que apreció el detective no son incompatibles con una baja psicológica. Hacer la compra, acompañar a una hija, o realizar gestiones cotidianas no equivale a estar en condiciones de trabajar. Y hay un detalle que refuerza la posición del trabajador: ya contaba con una sentencia favorable de mediados de 2026 en la que se reconocía que el entrenamiento de su hija formaba parte del tratamiento que seguía.

Una baja firmada por la sanidad pública no se desmonta con un informe de vigilancia: hace falta prueba médica que la contradiga.

La clave, sin embargo, está en otro punto. El despido se declara nulo porque el trabajador seguía adscrito a la reducción de jornada. Esa circunstancia le protege objetivamente frente al despido, y la empresa no lo tuvo en cuenta al ejecutarlo. Es un blindaje legal que muchas compañías pasan por alto.

Los 30.000 euros que el juez no concedió

El demandante reclamó a Mercadona 30.000 euros por daños morales. El juez desestimó la petición. Su argumento: no hubo represalias por parte de la empresa ni vulneración de derechos fundamentales, así que esa vía de compensación no procedía. El trabajador gana la readmisión, pero no la indemnización extra que pedía.

El fallo deja un mensaje claro para las compañías que recurren a la vigilancia privada. Un detective puede documentar movimientos, pero no sustituye a un informe médico. Y la readmisión obligatoria, con los salarios de tramitación acumulados, sitúa el coste final muy por encima de lo que la empresa habría ahorrado manteniendo al trabajador en su puesto.

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Qué implica esta sentencia

No es el primer caso de este tipo que acaba en los tribunales, pero sí uno de los más claros a la hora de fijar el reparto de cargas. La empresa sospechaba, vigiló y despidió. El juez, en cambio, exigió lo que la ley pide en estos supuestos: prueba médica que desmonte la baja, no solo imágenes de la vida cotidiana.

Hay un segundo elemento que conviene subrayar. La reducción de jornada por cuidado de un menor con enfermedad grave no es un detalle administrativo. Funciona como un escudo objetivo frente al despido, y la compañía pareció ignorarlo cuando tomó la decisión. Para las plantillas, la sentencia confirma que la protección no depende de la voluntad del empleador.

Mercadona deberá ahora cumplir con la readmisión y con el pago de los salarios. La sentencia recuerda algo que a veces se pasa por alto en las empresas: la baja la firma un médico, no un detective.