Ha arrancado en Castellón el juicio por el bulo del Bar España, la falsa red de pederastia difundida sin pruebas, con seis acusados. La vista se abrió este viernes, 16 de octubre, en la Plaza 3 del Tribunal de Instancia de Castellón y está señalada hasta el 26 de octubre. El editor de un medio digital que difundió el relato responde como responsable civil (la obligación de afrontar los daños sin ser autor del delito).
Qué se juzga y qué no en el caso del Bar España
Conviene precisar el objeto de la vista: en el banquillo no se sientan las personas a las que el bulo señaló, cargos públicos y rostros conocidos, sino quienes difundieron la falsedad. Los seis acusados y el editor del medio afrontan delitos contra la integridad moral, injurias y calumnias con publicidad, según la calificación que sostiene la acusación. La calumnia consiste en atribuir un delito a sabiendas de su falsedad; la injuria, en lesionar la dignidad de alguien.
Los acusados son, por ahora, presuntos responsables de esos delitos. Ninguno ha sido condenado y la presunción de inocencia se mantiene hasta que exista una sentencia firme. La vista es la fase de juicio oral (el tramo del proceso penal en el que las partes comparecen ante el tribunal), no una resolución anticipada del caso.
El tribunal deberá valorar qué se difundió, con qué soporte y con qué alcance. La acusación sostiene que la falsedad se construyó con vídeos manipulados; la defensa expondrá su versión a lo largo de las sesiones del 16 al 26 de octubre.
Nada está probado todavía.
Se juzga la difusión de una falsedad, no la conducta de las personas a las que el bulo señaló sin prueba alguna.
De dónde salió el bulo, según la reconstrucción del caso
El punto de partida es un peluquero de Benicarló ya fallecido, al que la reconstrucción del caso sitúa como origen de la difamación. Según esa versión, después de que la justicia no apreciara delito en su acusación de abusos contra la pareja de su exmujer, emprendió una campaña contra la magistrada del caso utilizando vídeos manipulados grabados en su propio establecimiento.
La campaña colocaba a la jueza en el centro de una supuesta red de pederastia y de ritos satánicos con sede en el Bar España de Benicarló. Con el tiempo se añadieron nombres de personas conocidas para multiplicar el escándalo. El bulo llegó a alcanzar a víctimas de otro suceso, entre ellas menores, a las que presentó como parte de la falsa trama sin ninguna base.
Este diario no ofrece ningún dato que permita identificar a esos menores. La narración falsa circuló durante años y salpicó la memoria de personas que nada tenían que ver con ella.
Los testigos citados y el calendario de la vista
Está previsto que comparezcan más de 30 testigos, entre ellos dirigentes políticos que ocuparon cargos públicos en la Generalitat Valenciana y en la Diputación de Castellón. La vista arrancó el 16 de octubre y el calendario fijado la extiende hasta el 26.
Los datos confirmados hasta ahora, según la información del caso, son estos:
- Seis acusados por delitos contra la integridad moral, injurias y calumnias con publicidad.
- Un editor de un medio digital que responde como responsable civil.
- Más de 30 testigos citados, entre ellos cargos públicos de la Generalitat y de la Diputación.
- Vista señalada del 16 al 26 de octubre en el Tribunal de Instancia de Castellón.
En qué fase está el proceso y qué falta por confirmar
Terminadas las sesiones, el tribunal deliberará y dictará sentencia. Esa resolución no será firme: cabe recurso ante instancias superiores y hasta entonces la condición procesal de los acusados no cambiará. El juicio debe cerrar un relato de tres décadas.
De momento no hay sentencia ni pronunciamiento sobre el fondo. La única certeza es la que consta en el expediente: el 16 de octubre de 2026 se abrió una vista que se prolongará diez días y en la que la carga de la prueba corresponde a quien acusa.

