El puerto de Vigo licita por 100.000 euros al año convertir los residuos de su lonja, marisco incluido, en alimento animal.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Autoridad Portuaria de Vigo (APV) licita la recogida y la gestión final de los subproductos orgánicos marinos de lonjas y mercados del puerto pesquero.
- ¿Quién está detrás? La APV, las lonjas y el mercado mayorista del Berbés y la Agencia Europea de Control de la Pesca (EFCA), con sede en Vigo.
- ¿Qué impacto tiene? Los restos de pescado y marisco dejan de eliminarse como basura y pasan a valorizarse como harinas para alimentación animal o compostaje.
Del contenedor único a las tres categorías del Berbés
Hasta ahora, los desechos de la descarga, manipulación y tratamiento de la pesca y del marisco se eliminaban como cualquier otro residuo. La licitación rompe ese esquema y obliga a segregar en origen según naturaleza y destino final: valorización, compostaje, reciclaje o eliminación.
La recogida cubrirá toda la superficie del puerto pesquero los días con subasta o manipulación de pescado, también los festivos en que la APV abra las instalaciones. De 8 a 17 horas, con dos operarios.
El transporte se hará con vehículos autorizados y contenedores cerrados, desinfectados tras cada servicio. El pliego exige al menos 20 contenedores de 400 litros y prohíbe el trasvase en instalaciones comunes: todo pasa por los muelles de carga y el mercado mayorista.
Tres categorías ordenan el proceso: tratamiento y eliminación en instalaciones autorizadas; eliminación controlada; y reciclaje para alimentación animal en condiciones concretas. Ahí está el salto. Lo que se tiraba empieza a tener segunda vida.
Vigo convierte lo que ayer era basura en materia prima: el residuo de la lonja deja de ser un problema y pasa a tener destino industrial.
No es un detalle menor. La normativa entra en el muelle.
Bruselas mira al Berbés
El movimiento coincide con otra cita que sitúa a Vigo en el mapa comunitario. La APV y la EFCA presentaron FishConTech 2026, jornada sobre tecnologías de supervisión marítima y pesquera que se celebra el próximo martes en El Tinglado del Puerto.
Carlos Botana, en representación de la Autoridad Portuaria, defendió que acompañar a la agencia «refuerza el posicionamiento de Vigo» en innovación y lucha contra la pesca ilegal. Susan Steele, directora ejecutiva de la EFCA, subrayó el valor de la cooperación institucional.
La agencia no es una recién llegada: se constituyó en 2005 y fijó su sede en Vigo el 1 de julio de 2008. Casi dos décadas después, el puerto quiere que sus residuos hablen el idioma de la economía circular.
El Laboratorio Gallego
La política gallega es el telón de fondo. La Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela) gobierna con mayoría absoluta del PPdeG, la formación que encadena victorias desde 2009.
Enfrente, el BNG es la primera fuerza de la oposición y el PSdeG, la federación gallega del PSOE, completa un Parlamento de Galicia de 75 diputados donde la pesca nunca es un asunto menor.
La dimensión nacional llega por la vía europea. Las tres categorías del pliego traducen a la práctica la jerarquía de residuos que Bruselas empuja desde hace años. Nadie ha presentado Vigo como modelo para España, pero el patrón recuerda al que la Xunta reivindica cuando habla de gestión.
Queda la incógnita del coste. Cien mil euros anuales cubren la recogida, pero el sistema solo funciona si los operadores, separan en origen y si hay capacidad industrial para absorber esas harinas. Si la segregación falla, el residuo vuelve al contenedor único. El martes, Vigo estará bajo el foco europeo; el expediente seguirá su tramitación hasta la adjudicación.
Ficha del Caso
- El caso: La Autoridad Portuaria de Vigo licita la recogida y gestión de los subproductos orgánicos marinos del Berbés para valorizarlos como harinas de alimentación animal, entre otros usos.
- Datos importantes: Unos 100.000 euros anuales; 20 contenedores de 400 litros; recogida de 8 a 17 horas, de lunes a sábado.
- Resumen: El puerto deja de tratar los restos de pescado y marisco como basura común y abre un modelo de economía circular que la EFCA, con sede en Vigo desde 2008, sigue de cerca.

