Tellado abre la precampaña del PP en Granada y ataca a Sánchez por tener que llamar a Colau «para salvar los muebles»

El secretario general del PP elige la provincia andaluza para estrenar la precampaña y sitúa el pacto de la izquierda en el Senado como símbolo del debilitamiento del Gobierno. Génova quiere que el 29-N sea un juicio sobre la gestión de Sánchez.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Miguel Tellado ha abierto este sábado en Granada el primer acto de precampaña del PP de la provincia y ha ironizado con que Pedro Sánchez haya tenido que llamar a Ada Colau ‘para salvar los muebles’.
  • ¿Quién está detrás? El secretario general del PP y número dos de Génova, arropado por el secretario general del PP-A, Antonio Repullo.
  • ¿Qué impacto tiene? Fija el eje discursivo de cara al 29-N: la coalición de la izquierda al Senado como prueba del debilitamiento del Gobierno.

Tellado abre en Granada la precampaña del PP con un ataque a Sánchez por su llamada a Colau. El secretario general popular sostiene que el presidente del Gobierno ha tenido que recurrir a la exalcaldesa de Barcelona ‘para salvar los muebles’ y convierte ese gesto en el símbolo de la campaña que desemboca en el 29-N.

El pacto del Senado: del fiasco personal al fiasco colectivo

El primer acto de precampaña organizado por el PP de Granada ha servido para estrenar el tono. Tellado ha mostrado su ‘solidaridad’ con el presidente del Gobierno —esa es la palabra que ha utilizado— y ha convertido la llamada a Colau en el hilo del que cuelga todo su argumentario. La lectura que traslada es que Moncloa ya no manda en su propio espacio político.

La crítica más dura ha llegado por la vía del Senado. El dirigente popular ha calificado de ‘coalición de desesperados’ el acuerdo de los partidos de la izquierda para concurrir juntos a la Cámara Alta y ha subrayado la paradoja: el PSOE ha tenido que ‘diluir’ sus siglas con las de una veintena de formaciones, entre ellas el Frente Amplio, después de que el CIS le pronosticara una victoria holgada. Lo que era un fiasco personal de Sánchez, ha dicho, se ha convertido en un fiasco de todos.

Publicidad

En esa misma clave ha interpretado el movimiento como una ‘cura de humildad’. A su juicio, los socialistas han ‘renunciado’ al centro político y son ya ‘un partido más’ de la izquierda radical. No es una operación que se explique desde la confianza, sino desde el miedo a perder lo que las encuestas les prometían hace apenas unos meses.

‘Para limpiar las instituciones hay que barrer a Pedro Sánchez’, ha proclamado Tellado, que ha situado las elecciones del 29-N por encima del calendario. No son ‘unas más’: está en juego, ha dicho, pasar de una España ‘ingobernable y desgobernada’ durante ocho años a un Ejecutivo que gobierne de verdad y que no deje a los ciudadanos con la sensación de que el Estado mira hacia otro lado.

Del programa ha desgranado cuatro ejes: menos impuestos frente a los ‘sablazos’ fiscales, más médicos, un plan nacional de infraestructuras y el ‘blindaje’ de las pensiones, que ha calificado de ‘innegociables’ y que, ha garantizado, se revalorizarán con el IPC. ‘Que nadie tenga la más mínima duda’, ha subrayado. También ha prometido ‘poner cara y freno’ a las pretensiones de Marruecos.

El pacto del Senado no es una anécdota de listas: es la constatación de que el PSOE necesita más muletas que argumentos para defender su propia mayoría.

Por qué el Senado se ha convertido en el campo de batalla

La Cámara Alta se elige en clave territorial: cuatro senadores por provincia, y una asignación autonómica que premia a quien tiene músculo en los parlamentos regionales. Por eso una coalición amplia suma donde el voto útil no basta, y por eso el PP, que mantiene la mayoría absoluta en el Senado desde 2023, la utiliza como palanca para frenar leyes que considera lesivas para los territorios. La composición de la Cámara explica buena parte de la estrategia popular de los últimos tres años.

El aterrizaje andaluz no es casual. Granada es plaza de precampaña y el PP-A llega con el aval de una federación que gobierna la Junta y que ha hecho de la política fiscal su seña de identidad. Repullo ha subrayado que el partido está ‘fuerte y con muchas ganas’ y que nadie les va a distraer del ‘gran objetivo’. Ha añadido una idea que en Granada suena a balance: el progreso no consiste en coger una bandera, sino en mejorar la vida de la gente.

precampaña PP Granada

El Eje del Poder Popular

Lo que observamos en este arranque de precampaña es una decisión de ingeniería política. Génova traslada el primer acto de campaña a una provincia gobernada por el PP y lo hace con su secretario general, no con un cargo menor. El reparto no es inocente: Tellado fija el marco de confrontación con Moncloa mientras Alberto Núñez Feijóo reserva su voz para el tramo final y los barones territoriales cubren el terreno. Andalucía, Madrid y la Comunidad Valenciana funcionan como escaparate de gestión mientras el discurso nacional se concentra en la debilidad del adversario.

Publicidad

El argumento tiene traducción territorial inmediata. Si el Senado se convierte en el eje del debate, cada federación gana peso en la negociación de las listas y en la defensa de sus prioridades: financiación, agua, sanidad y fiscalidad. El PP afronta el 29-N con once comunidades en su haber y con la baza de mostrar resultados donde ya gobierna. La coalición de la izquierda en la Cámara Alta, en cambio, obliga a sus socios a convivir con siglas ajenas en un territorio donde el electorado mira la papeleta con lupa provincial.

Conocemos el manual. Cada vez que Moncloa ha forzado una mayoría con socios reluctantes, el PP ha encontrado en la Cámara Alta una palanca de desgaste a medio plazo, como ocurrió con las leyes que el Senado devolvió reformadas al Congreso en la legislatura anterior. Y hay un precedente que Génova maneja con gusto: los pactos de la izquierda presentados como suma de futuro han acabado funcionando como confesión de debilidad. La ‘cura de humildad’ que describe Tellado tiene ese trasfondo.

El riesgo está en el otro lado. Convertir todo en plebiscito exige una campaña sin fisuras internas y con el programa muy masticado, porque cualquier matiz sobre las pensiones o sobre los impuestos desactiva el mensaje y devuelve la conversación al terreno donde el Gobierno se mueve mejor. El calendario no da tregua: quedan seis semanas hasta el 29-N, con el Comité de Dirección de Génova pautando actos provinciales y con el Grupo Parlamentario Popular en el Senado preparando su papel. La próxima cita será la reunión de la dirección nacional para cerrar el calendario de actos por comunidades.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: El PSOE necesita siglas ajenas y muletas para sostener su mayoría; el PP es la alternativa de gobierno con programa y cuadros.
  • Protagonista: Miguel Tellado (secretario general del Partido Popular).
  • Próximo hito: Reunión de la dirección nacional para cerrar el calendario de actos territoriales de cara al 29-N.