La Guardia Revolucionaria iraní asegura que un superpetrolero con más de dos millones de barriles arde en el estrecho de Ormuz tras impactar con una mina.
El relato de la Guardia Revolucionaria: ruta no autorizada y radares apagados
El comunicado lo ha difundido la televisión estatal iraní este sábado. En él, la Armada del IRGC (la Guardia Revolucionaria, el cuerpo militar ideológico paralelo al Ejército regular) sostiene que el buque transportaba más de dos millones de barriles de petróleo y que navegaba «intentando atravesar una ruta no autorizada» cuando alcanzó el artefacto. El texto habla de una «explosión masiva» y de un «incendio feroz».
La agencia Fars, próxima a la Guardia Revolucionaria, difundió un vídeo en el que se aprecia el buque envuelto en llamas. No hay confirmación oficial sobre el punto exacto del impacto ni sobre el estado de la tripulación.
La Armada del IRGC acusa al petrolero de haber apagado sus sistemas de posicionamiento y radar para tratar de pasar desapercibido. Esa es, según su versión, la razón por la que el buque acabó sobre una mina.
El cierre del comunicado no deja margen a la interpretación: Irán afirma que «el estrecho de Ormuz está cerrado» y que desafiar sus normas tiene como consecuencia arder en «el fuego de la confianza en el ejército terrorista de Estados Unidos», en una formulación de sintaxis confusa incluso en el original.
Por el paso del estrecho de Ormuz transita cerca del 20% del crudo mundial y en torno a una cuarta parte del comercio marítimo de petróleo, según las cifras que maneja el sector. Es el punto de estrangulamiento energético más importante del planeta y lleva en el centro de la tensión entre Washington y Teherán desde que la guerra con Irán estalló a finales de febrero.
Irán sostiene que el paso está cerrado; Washington, que sigue abierto. Entre ambas versiones, un buque de dos millones de barriles arde sin que nadie haya confirmado dónde.
El pulso por el control: Teherán dice que está cerrado y Washington que sigue abierto
Tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra el país, Irán cortó de facto la navegación por el paso y Washington respondió con un bloqueo naval sobre los puertos iraníes, según el relato recogido por Euronews.
El Ejército estadounidense rechaza de forma reiterada que la Guardia Revolucionaria controle el estrecho. Sostiene que los buques comerciales siguen transitando la zona «a pesar de la agresión injustificada del IRGC».
El viernes, el almirante Brad Cooper, jefe del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM, la estructura que dirige las operaciones militares estadounidenses en Oriente Próximo), dijo que sus fuerzas trabajan con aliados regionales y con la industria naviera para proteger a los barcos.
«Que quede claro: el estrecho de Ormuz lo controlan Estados Unidos y nuestros socios regionales, no Irán», afirmó. «Sigue abierto al negocio.»
Dos versiones incompatibles sobre el mismo tramo de agua.
El impacto para España y Europa
España depende casi por completo de las importaciones de crudo y una parte relevante de su gas llega por vía marítima. Un cierre prolongado de Ormuz se traslada en cuestión de días al precio del barril y, con él, a la factura de la luz, los carburantes y el transporte. Las refinerías europeas operan con inventarios de semanas, no de meses.
En el plano europeo, la Comisión Europea sigue el expediente energético con la vista puesta en el invierno. Una interrupción sostenida del paso obligaría a buscar suministro alternativo y a coordinar reservas entre los Estados miembros, un mecanismo que Bruselas ya utilizó durante la crisis posterior a la invasión de Ucrania.
Para España hay además un componente de seguridad. Si el paso queda cerrado de forma prolongada, la coordinación con los socios europeos en materia de escolta marítima volverá al primer plano de la agenda.
La clave inmediata no es cuánto crudo se ha perdido, sino cuánto tiempo tarda alguien en confirmar que el estrecho vuelve a ser navegable.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? La Armada del IRGC afirma que un superpetrolero ardió tras impactar con una mina en el estrecho de Ormuz.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? La Guardia Revolucionaria iraní, que habla de ruta no autorizada, y el mando estadounidense (CENTCOM), que niega el cierre.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Sin confirmación del lugar exacto ni del estado de la tripulación, la navegación sigue en disputa entre Teherán y Washington.

