La unidad en Valencia es la excepción del mapa: cuatro formaciones registraron el viernes una candidatura conjunta bajo la marca Compromís-Front Valencià.
Compromís-Front Valencià: del 75% en contra al 66% a favor
El plazo para registrar coaliciones electorales cerró el viernes 16 de octubre con un resultado desigual. En el ámbito estatal, Podemos y las formaciones del Frente Amplio no lograron cerrar una candidatura común después de varios días de intercambios de propuestas y discrepancias sobre el reparto de puestos. En la Comunitat Valenciana, en cambio, el acuerdo llegó sobre la bocina y con las principales fuerzas de la izquierda alternativa sentadas en la misma mesa.
La candidatura reúne a Compromís, Podem, Esquerra Unida del País Valencià y Esquerra Republicana del País Valencià. El reparto deja a Compromís los dos primeros puestos por Valencia y la cabeza de lista por Castellón; Podem encabezará Alicante; IU ocupará el tercer puesto por Valencia. Las cuatro formaciones evitarán competir entre sí en las tres circunscripciones, lo que concentra unos apoyos que de otro modo se repartirían entre varias papeletas.
El pacto no salió a la primera. Esquerra Unida había rechazado inicialmente la propuesta de Compromís, con un 75% de votos contrarios en su órgano de dirección. Los cambios introducidos en la oferta permitieron revertir aquella decisión: el 66% del Consell Polític Nacional terminó respaldando la coalición. En paralelo, las bases de Podemos avalaron los acuerdos de la Comunitat Valenciana, Canarias y Cataluña con un 87,7% de apoyos en una consulta interna.
Queda un trámite: la ratificación definitiva por parte de la militancia de Esquerra Unida, pendiente tras el respaldo de su órgano de dirección. Y queda, sobre todo, la incógnita del rendimiento. La candidatura conjunta no garantiza que todos los votos obtenidos antes por cada partido se trasladen a la nueva coalición; el efecto dependerá de la participación y del comportamiento del electorado.
Valencia ha firmado la unidad que la izquierda estatal no ha sabido firmar: mismo viernes, misma ley, dos resultados opuestos.
El mapa que dibuja el 16 de octubre

Canarias fue uno de los primeros territorios en cerrar una alianza. Podemos, Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Nueva Canarias registraron Unidad del Pueblo Canario. El entendimiento no abarca a todo el espacio: Drago Canarias, la formación de Alberto Rodríguez, concurrirá por separado en las dos circunscripciones del archipiélago.
En Cataluña la lógica es otra. El Frente Amplio concurrirá con una candidatura encabezada por los Comuns, mientras Podemos ha cerrado un acuerdo de colaboración con ERC: los morados no presentarán lista propia y los republicanos incorporarán a dos integrantes de Podemos como independientes por Barcelona. El pacto contempla además la participación de Gabriel Rufián en actos de campaña junto a Irene Montero fuera de Cataluña.
En Aragón, la candidatura de Chunta Aragonesista reúne a Izquierda Unida, Movimiento Sumar, los verdes y Recortes Cero, pero deja fuera a Podemos. Jorge Pueyo lamentó el fracaso de las negociaciones estatales —«no es una buena noticia», dijo— y abrió la puerta a incorporar a integrantes de de Podemos como independientes.
En Baleares, Ara MÉS concurrirá con Sumar e Izquierda Unida bajo la denominación Ara MÉS-Front Ampli, sin Podemos. Lluís Apesteguia reconoció que las conversaciones no llegaron a buen puerto y aseguró que seguirá apostando por esa incorporación.
En Andalucía el reparto es el más delicado: 61 escaños al Congreso y hasta tres papeletas posibles a la izquierda del PSOE. Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz y Verdes Equo han formalizado Frente Amplio Por Andalucía sin Podemos, con quien arrastran desencuentros desde 2022, cuando el pacto autonómico llegó tan tarde que los morados no pudieron figurar en la coalición. A esa candidatura se suma Adelante Andalucía, que concurrirá en las ocho provincias tras pasar de dos a ocho diputados en las autonómicas de mayo.
Si Podemos presenta listas propias, el votante andaluz tendrá tres papeletas a la izquierda del PSOE.
La Dinámica de Coalición
El equilibrio interno de este mapa tiene una lectura que no aparece en los titulares. En el acuerdo valenciano no figura Movimiento Sumar como tal entre las formaciones firmantes: el espacio de Sumar se articula allí a través de Compromís y de Esquerra Unida del País Valencià. Es la paradoja del territorio donde la unidad funciona: funciona porque el peso lo ponen los partidos de casa, y no la marca estatal.
La dimensión de coalición con el PSOE no se decide en Valencia. Se decide en Andalucía, donde 61 escaños y tres candidaturas potenciales pueden traducirse en una pérdida neta de diputados en la misma bolsa de votos. Cada papeleta que no se suma es un escaño que se resta.
La proyección la marca el calendario: las elecciones generales del 29 de noviembre ordenan todas las decisiones pendientes. Antes queda la ratificación de la militancia de EUPV en la Comunitat Valenciana y la definición de las candidaturas de Podemos en los territorios donde no ha cerrado acuerdo. Y sobrevuela el precedente de 2022 en Andalucía, cuando una negociación agotada hasta el último día dejó a Podemos fuera de la coalición.
Ficha del Caso
- El caso: El cierre del plazo para registrar coaliciones deja a la Comunitat Valenciana como única excepción unitaria de la izquierda alternativa, con Compromís, Podem, EUPV y ERC PV bajo la marca Compromís-Front Valencià.
- Datos importantes: Compromís ocupa el primer y segundo puesto por Valencia y la cabeza por Castellón; Podem encabeza Alicante; IU es tercera por Valencia. El 75% del órgano de dirección de EUPV rechazó primero el pacto y el 66% del Consell Polític Nacional lo respaldó después; las bases de Podemos lo avalaron con el 87,7%. Andalucía reparte 61 escaños y las generales se celebran el 29 de noviembre.
- Resumen: La unidad valenciana contrasta con la ruptura estatal entre Podemos y el Frente Amplio y mide la capacidad de Sumar para sostener su espacio sin marca propia donde la confluencia sí funciona.

