Vigo licita por 9,14 millones las rampas mecánicas de Gran Vía: siete tramos entre Girona y Tarragona y obras a comienzos de 2027.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La junta de gobierno local del Concello de Vigo aprobó el viernes 16 de octubre la licitación de siete rampas mecánicas en Gran Vía por 9.142.652 euros.
- ¿Quién está detrás? El gobierno municipal que dirige Abel Caballero, con cofinanciación de fondos FEDER de la Unión Europea.
- ¿Qué impacto tiene? 300 metros de rampas protegidas por pérgolas en el bulevar central, con obras a comienzos de 2027 y una segunda fase de ocho millones hasta Illas Baleares.
Siete tramos y 300 metros de rampas sobre el bulevar de cemento
La junta de gobierno local del Concello de Vigo aprobó el viernes 16 de octubre la licitación de un contrato de 9.142.652 euros para instalar trescientos metros de rampas mecánicas en siete tramos. Las estructuras, de entre 33 y 46 metros de longitud cada una, irán protegidas por pérgolas y se ubicarán en el bulevar central de la avenida, sobre la superficie de cemento.
El alcalde, Abel Caballero, explicó que la actuación permitirá conservar las características actuales de esta parte del bulevar, con el mantenimiento de los árboles existentes, y que el proyecto contempla además incrementar la vegetación de la zona. La obra no cambia el perfil de la avenida. Lo equipa.
Una segunda fase de ocho millones hasta Illas Baleares

La intervención licitada es solo la primera parte de una actuación más amplia. El Concello trabaja ya en un segundo tramo, entre la calle Tarragona e Illas Baleares, con un presupuesto estimado de ocho millones de euros. La suma de las dos fases superará los 17,1 millones.
El contrato está cofinanciado con fondos FEDER, la vía europea que sostiene buena parte de la obra pública municipal desde hace décadas. El calendario que maneja el gobierno local sitúa el inicio de los trabajos a comienzos de 2027, siempre condicionado a la adjudicación y a la firma del acta de replanteo. La licitación, en la práctica, es el pistoletazo de salida administrativo.
En una ciudad en cuesta como Vigo, la movilidad peatonal no es un adorno: es infraestructura básica. Las rampas y escaleras mecánicas han reordenado los itinerarios del centro y han convertido el espacio público en un sistema continuo de accesos. Gran Vía es el siguiente capítulo de ese relato urbano, un eje largo, de aceras anchas y con un bulevar central que ahora se llena de mecanismos.
Vigo lleva dos décadas convirtiendo su orografía en infraestructura: lo que aquí se resuelve con rampas y ascensores se discute en Madrid como modelo de ciudad.
El Laboratorio Gallego
El PSdeG gobierna Vigo con mayoría absoluta desde hace casi dos décadas, y lo hace con un método reconocible: obra pública visible, calendario de inauguraciones y una relación con la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela) que oscila entre la colaboración institucional y el pulso por la financiación. La ciudad es la más poblada de Galicia y su ayuntamiento funciona como escaparate permanente.
Vigo ha alternado gobiernos del PPdeG (el Partido Popular de Galicia, la formación que preside la Xunta) y del BNG (el Bloque Nacionalista Galego) antes de la etapa actual, de modo que cada intervención urbana se lee también en clave de balance y de herencia. La política gallega tiene esa costumbre: convertir el presupuesto de una acera en argumento de legislatura.
La dimensión nacional está en el dinero y en el calendario. Los fondos FEDER que cofinancian el contrato forman parte del marco europeo que España ejecuta a través de las administraciones, y su ritmo de certificación se ha convertido en un quebradero de cabeza para los ayuntamientos de todo el país. A eso se suma el horizonte de mayo de 2027, cuando se celebran las elecciones municipales: cada obra terminada es material de campaña. Los datos del IGE sitúan a Vigo como el municipio más poblado de Galicia, y ese peso explica que su modelo de ciudad se mire con atención fuera de la comunidad.
La proyección inmediata es administrativa: adjudicación, firma del contrato, acta de replanteo y arranque de los siete tramos a comienzos de 2027. La incógnita es la segunda fase. Hay ocho millones sin expediente de contratación entre Tarragona e Illas Baleares, y el cierre del marco FEDER 2021-2027 aprieta los plazos de certificación. Quien siga la política gallega desde aquí sabe que estas obras se anuncian con música y se pagan con papeles.
Ficha del Caso
- El caso: El Concello de Vigo licita siete rampas mecánicas en el bulevar central de Gran Vía, entre Girona y Tarragona, con cofinanciación de fondos europeos.
- Datos importantes: 9.142.652 euros de presupuesto; 300 metros de rampas en siete tramos de 33 a 46 metros; segunda fase de ocho millones hasta Illas Baleares; inversión total superior a 17,1 millones; obras previstas a comienzos de 2027.
- Resumen: La operación consolida el modelo de movilidad peatonal de Vigo y se apoya en fondos FEDER, con el calendario electoral municipal de mayo de 2027 como telón de fondo y la segunda fase todavía sin licitar.

