Una operación policial intercepta 92 kilos de cocaína del narcotráfico en Galicia hacia la ruta balcánica

Los agentes siguieron el trasvase de la droga en una pista forestal de Vilanova de Arousa e interceptaron la furgoneta horas después en la A-52, a la altura de Verín. La causa incorpora una nota manuscrita con anotaciones de kilos.

La Policía Nacional interceptó 75 paquetes de cocaína en Verín, parte de un envío de 92 kilos que la red movía desde Galicia hacia la ruta balcánica.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha ocurrido? Una operación policial ha seguido el trasvase de 92 kilos de cocaína entre dos vehículos en la ría de Arousa y ha interceptado después la furgoneta que transportaba el alijo hacia Madrid.
  • ¿Dónde y cuándo? El trasvase se produjo la mañana del 28 de abril de 2026 en Os Casás, en Vilanova de Arousa (Pontevedra). La interceptación llegó esa misma tarde en la A-52, a la altura de Verín (Orense).
  • ¿Qué resultado? 75 paquetes de cocaína intervenidos, dos investigados identificados y una causa judicial que conecta al clan de los Charlines con narcotraficantes serbios.

El trasvase en Os Casás y la furgoneta interceptada en la A-52

La vigilancia venía de lejos. La mañana del 28 de abril de 2026, en una pista forestal de Os Casás, en Vilanova de Arousa (Pontevedra), los agentes comprobaron lo que llevaban semanas persiguiendo: dos vehículos se citaban en un punto apartado de la ría, lejos de cámaras y de tráfico. Boban Molnar abrió el maletero de un Nissan X-Trail y retiró dos bolsones negros que, según la reconstrucción de la causa judicial, le había entregado minutos antes otro miembro de la red.

Detrás, en una furgoneta Opel Combo, aguardaba Dragan Zec. Se colocó unos guantes y comenzó a trasvasar el contenido de las bolsas a un compartimento oculto del vehículo. Era el paso previo al transporte: la mercancía saldría después por carretera rumbo a Madrid, donde la estructura tenía previsto el primer relevo de la cadena. Nada de aquel movimiento pasó desapercibido.

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Aquella misma tarde, los agentes interceptaron la furgoneta en la A-52, a la altura de Verín, cuando circulaba hacia la Meseta. En el interior viajaban 75 paquetes de cocaína. El volumen total del alijo trasvasado en la pista forestal ascendía a 92 kilos, la cantidad que los investigadores atribuyen al envío completo, siempre según la reconstrucción judicial del caso.

Los dos hombres quedaron identificados en las diligencias como presuntos responsables directos del trasvase y del transporte. La causa se centra ahora en la cadena de mando: quién ordenó el movimiento, quién lo ejecutó y quién financió la compra de la mercancía. Las diligencias siguen abiertas y no se descartan nuevas imputaciones en las próximas semanas.

La operación confirma la capacidad de las Fuerzas de Seguridad para seguir el rastro del narcotráfico gallego hasta sus conexiones internacionales.

La nota manuscrita y los compradores serbios

Entre la documentación de la causa figura una nota manuscrita con anotaciones de kilos, según la reconstrucción publicada por ABC. Los investigadores la utilizan para cruzar pesos, fechas y entregas y para acreditar quién controlaba cada partida. El origen de la droga se sitúa en el entorno del clan de los Charlines, histórico del narcotráfico gallego asentado en la ría de Arousa, y el destino apunta a compradores serbios como receptores finales de la mercancía.

La ruta balcánica es desde hace años la autopista terrestre del crimen organizado hacia el este de Europa. La cocaína que entra por la península —principalmente por los puertos de Algeciras y Valencia y por la costa gallega— se almacena en la periferia de Madrid, se reempaqueta y sale hacia los Balcanes, donde las organizaciones serbias controlan la distribución final. Galicia vuelve a aparecer en el origen de la cadena.

En esta ocasión, la vigilancia permitió seguir el alijo desde el trasvase hasta la carretera. Los agentes no intervinieron en la pista forestal: esperaron a que la furgoneta se pusiera en marcha, una técnica que permite identificar a más integrantes de la estructura y no solo a los transportistas de la última etapa.

cocaína

El Contexto Operativo

El narcotráfico es la principal amenaza del crimen organizado en España, según el Ministerio del Interior. Galicia, con su tradición de tráfico de cocaína por vía marítima, sigue siendo una de las puertas de entrada del producto que luego se distribuye por el continente. La ruta balcánica, articulada sobre redes serbias y montenegrinas, se ha consolidado en los últimos años como el canal de salida hacia el este de Europa. La presión policial sobre la ría no ha bajado.

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Los informes de Europol confirman la tendencia: las incautaciones de cocaína en la Unión Europea se han duplicado en la última década y encadenan máximos históricos año tras año. Frente a esa presión, el trabajo de seguimiento que permitió cerrar este caso —vigilancia física, control de vehículos y cruce documental— sigue siendo la herramienta más eficaz para llegar a la cúpula de las organizaciones y no solo al último transportista. Las unidades de la Policía Nacional especializadas en narcotráfico mantienen abiertas decenas de investigaciones con el mismo patrón: alijo pequeño, infraestructura grande.

La causa sigue abierta y el análisis de la nota manuscrita y de los movimientos financieros será determinante en las próximas semanas. Los investigadores no descartan que el caso se amplíe a otros países a través de la cooperación judicial europea. La experiencia de operaciones anteriores indica que estos alijos rara vez son un hecho aislado: cada kilo intervenido es una pieza de una estructura mayor.