Paco Núñez exige en Talavera de la Reina la mejora de la A-5 y suelo logístico mientras la ciudad acumula 25 años sin AVE.
El presidente del PP de Castilla-La Mancha eligió este domingo la plaza talaverana para algo más que un mitin de otoño. Habló de trenes, de camiones y de naves industriales sin ocupar. Y, sobre todo, de memoria: la ciudad lleva un cuarto de siglo oyendo que el AVE llega el año que viene. De momento, sus palabras no han tenido réplica pública del PSOE castellanomanchego.
«¿En qué versión está Page?», preguntó ante la portavoz del PP en el Senado, Alicia García, y el alcalde de la ciudad, José Julián Gregorio. El dirigente popular dibujó a un presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que discute con Pedro Sánchez en los platós y que, «a la hora de la verdad, a la hora de votar», sostiene al Gobierno central. Un doble juego que, según él, esta comarca no va a olvidar.
Veinticinco años de anuncios de AVE y ni una vía
«Hace 25 años, Emiliano García-Page como vicepresidente de la Junta anunció que la llegada del AVE era inminente a Talavera, y han pasado 25 años y aquí seguimos sin AVE», resumió. El dato tiene recorrido: Castilla-La Mancha está entre las comunidades con más kilómetros de alta velocidad en servicio del país y, al mismo tiempo, mantiene fuera del mapa a una ciudad de unos 83.000 habitantes situada en el corredor hacia Extremadura y Portugal.
De la vía pasó a la carretera. Núñez reclamó la mejora de la A-5 (la autovía del Suroeste, el eje que une Madrid con Extremadura y Portugal a través de Talavera) y el impulso de nuevos desarrollos logísticos. «Talavera está cansada de oír promesas, de oír soflamas, de ver pancartas», dijo. La ciudad presume de cerámica, de ganadería y de suelo industrial sin ocupar; lo que falta, sostuvo, es decisión política.
En Talavera, la alta velocidad no es una obra pendiente: es una promesa que ya ha cumplido bodas de plata.
El discurso tuvo también su vertiente social. Aseguró que los «ocho años de Pedro Sánchez» y los «once años de Emiliano García-Page» se resumen en «cero viviendas construidas» y citó dos cifras propias: el 34% de los castellanomanchegos en exclusión social y el 15% de los menores en pobreza severa. No detalló su procedencia. Las recetas que puso sobre la mesa son las de Alberto Núñez Feijóo: un millón de viviendas, IVA reducido en la primera compra y supresión de impuestos en el medio rural.
En materia fiscal anunció una rebaja del tramo autonómico del IRPF y la eliminación del impuesto de sucesiones y donaciones (el tributo que grava lo heredado y que varias comunidades han suprimido o bonificado casi por completo). Con el campo fue tajante: no aceptará ni un solo euro de recorte en la PAC (la Política Agraria Común, el sistema de ayudas europeas del que dependen buena parte de las explotaciones de la región).
La A-5, el suelo logístico y el calendario que nadie firma

Ninguna de las tres demandas tiene fecha. La autovía se ha ido mejorando por tramos, durante dos décadas; el suelo industrial depende del planeamiento municipal y de la Junta de Comunidades; y la alta velocidad extremeña ha avanzado hacia el oeste sin que la parada talaverana acabe de concretarse. Tampoco el PP pone plazos a lo que reclama.
Del otro lado, el PSOE castellanomanchego no ha replicado públicamente al líder de la oposición. En las Cortes de Castilla-La Mancha (el parlamento autonómico, con 33 escaños) el grupo socialista ha defendido en otras ocasiones la inversión del Estado en la región sin entrar en la polémica del día. Aquí no llega el AVE. Y el calendario electoral tampoco ayuda a la precisión.
El Pulso Territorial
Gobierna Castilla-La Mancha el PSOE con mayoría absoluta desde 2023, y esa holgura permite a Emiliano García-Page mantener un pulso retórico con Moncloa sin riesgo parlamentario inmediato. En Talavera manda el PP desde las municipales de 2023, con Gregorio en la alcaldía, de modo que el forcejeo por la A-5 y por el suelo logístico es un pulso a tres bandas: Ayuntamiento, Junta y Gobierno central. La cita electoral, prevista para mayo de 2027 salvo adelanto, añade presión a cada anuncio.
La paradoja ferroviaria no es exclusiva de esta comarca. Castilla-La Mancha figura entre las regiones con más kilómetros de alta velocidad en servicio y acumula, a la vez, ciudades medias fuera del mapa. En Extremadura el debate se repite con cada tramo que se inaugura. La diferencia talaverana es el tiempo: un cuarto de siglo de anuncios, desde la etapa de Page como vicepresidente. El riesgo de la reclamación popular es conocido, porque su promesa de AVE tampoco trae calendario ni partida presupuestaria. Lo que viene ahora es una pregunta sin respuesta: qué versión de Page, si alguna, sube al próximo tren.
Ficha Autonómica
- El caso: Paco Núñez reclama en Talavera de la Reina inversiones en la A-5 y nuevos desarrollos logísticos, y recuerda que la ciudad encadena 25 años de promesas de AVE sin obra.
- Datos importantes: 25 años desde el anuncio de Page como vicepresidente de la Junta; 34% de la población en exclusión social y 15% de menores en pobreza severa, según las cifras citadas por el PP; elecciones autonómicas y municipales previstas para mayo de 2027.
- Resumen: Sin réplica pública del PSOE castellanomanchego. Quedan pendientes la mejora de la autovía del Suroeste, el desarrollo del suelo logístico y la conexión ferroviaria de alta velocidad.

