El precio de la vivienda en Málaga ha subido un 64,5% desde 2020 y comprar un piso de 90 metros cuadrados cuesta ya 110.000 euros más que entonces.
El metro cuadrado roza los 3.150 euros y el alquiler se dispara a 1.593 al mes
El último informe de la consultora Gesvalt, con tasaciones del tercer trimestre de 2026, sitúa el valor medio de la vivienda en la provincia en 3.149 euros por metro cuadrado, un 8,9% por encima de hace un año. El alquiler aprieta con algo menos de fuerza, pero aprieta: 17,71 euros por metro al mes tras subir un 4,6% en doce meses. Traducido a una casa estándar de 90 metros, la renta mensual ronda los 1.593 euros.
La película se entiende mejor mirando hacia atrás. En 2020 el metro cuadrado se pagaba a 1.914 euros; hoy se ha encarecido un 64,5%. El alquiler pasó de 10,8 a 17,71 euros, un 63,9% más. Ese salto se traduce en que una vivienda de 90 metros cuesta ahora 283.410 euros frente a los 260.280 del tercer trimestre de 2025: 23.130 euros más en solo doce meses. En 2020, la misma casa salía por 172.260 euros.
La subida malagueña es algo inferior a la media nacional (+10,6% hasta 2.085 euros el metro), aunque parte de un nivel muy superior. En Andalucía el precio medio alcanza los 1.730 euros, con un crecimiento del 10,5%. Gesvalt lo resume con prudencia: la subida «continúa siendo elevada, aunque pierde intensidad, lo que apunta a una cierta normalización del ritmo de crecimiento sin que desaparezca la presión sobre los valores». El esfuerzo teórico de acceso se sitúa ya en ocho años de renta media familiar, según los últimos datos publicados por el Banco de España.
Málaga lidera el ranking andaluz y se cuela entre las capitales más caras de España

En el mapa autonómico no hay discusión posible. Málaga encabeza la tabla provincial con 3.143 euros el metro, por delante de Cádiz, con 1.964 euros y un avance del 11,6%, y de Sevilla, que sube un 14,4% hasta los 1.543 euros. Son las tres únicas provincias andaluzas que superan el umbral de los 1.500 euros por metro cuadrado.
Por detrás quedan Granada, con 1.516 euros y un alza del 10,1%, Huelva (1.436 y +9,3%), Almería (1.391 y +9,8%), Córdoba (1.176 y +8,3%) y Jaén, la provincia más asequible de Andalucía con 867 euros. En alquiler el orden se repite casi punto por punto: la media regional se queda en 11,32 euros por metro al mes y Málaga vuelve a doblar la media del resto.
Comprar un piso de 90 metros en la provincia de Málaga cuesta hoy 110.000 euros más que en 2020, y alquilarlo roza ya los 1.600 euros al mes.
La capital también escala puestos en la liga nacional. Con 3.111 euros el metro y una subida del 6,1% interanual, una vivienda media de 90 metros sale a 279.990 euros frente a los 263.880 de hace un año, unos 16.000 euros de diferencia. Solo San Sebastián (4.932), Madrid (4.727), Barcelona (4.424) y Palma (3.401) están por delante. En alquiler de capitales, la ciudad de Málaga marca 16,83 euros por metro al mes (+5,1%), por detrás de Barcelona (28,53), Madrid (28,32), Palma (20,13) y Donostia (19,34), pero muy por encima de la referencia andaluza.
Los precios máximos de la provincia se da en Marbella, con 3.994 euros el metro en venta y 23,25 euros en alquiler. El resto de la Costa del Sol —Benalmádena, Estepona, Fuengirola, Mijas y Torremolinos— se mueve en una horquilla de entre 2.500 y 3.000 euros en compra y entre 15 y 18 en renta mensual. En el litoral oriental, Vélez-Málaga ofrece valores más moderados: 1.995 euros el metro y 9,38 al mes, casi 2.000 euros de brecha por metro respecto al municipio más caro.
La Lectura Andaluza
Andalucía no es un mercado inmobiliario, son ocho mercados distintos que comparten bandera. Los 3.143 euros por metro de Málaga triplican los 867 de Jaén, y esa brecha explica muchas cosas: dónde se instala el talento, dónde se quedan los jóvenes y dónde el alquiler se come la nómina antes de que llegue el día 30. La media regional —1.730 euros en compra y 11,32 en alquiler— esconde realidades que poco tienen que ver entre sí.
El dato del Banco de España, esos ocho años de renta media familiar para acceder a una casa, es el que mejor mide la factura cotidiana. Para quien trabaja en la hostelería del Centro de Málaga o en los servicios de temporada de la Costa del Sol, la opción real ya no es comprar ni alquilar en el municipio donde trabaja, sino desplazarse. Y ese desplazamiento tiene coste en movilidad, en tiempo y en cohesión del territorio.
En clave institucional, la vivienda protegida y la ordenación del suelo son competencias de la Junta de Andalucía a través de la Consejería de Fomento, mientras los ayuntamientos gestionan licencias y planeamiento urbanístico; cualquier respuesta pasa por ese engranaje a varias bandas. La previsión para el cierre de 2026 no invita a la calma: Gesvalt apunta a una normalización del ritmo de crecimiento, no a un descenso de los valores. Conviene recordar que Málaga lleva seis años consecutivos encabezando el ranking provincial andaluz, desde aquel 2020 en el que el metro se pagaba a 1.914 euros.
Quien mire el mapa de precios andaluz al cierre de 2027 verá, con toda probabilidad, un escalón más. La pregunta que queda en el aire es cuántos malagueños podrán subirse a él, y cuántos se quedarán mirando desde el arcén.

