Vigo estudia retirar el caucho de los parques infantiles antes de que la normativa europea lo prohíba en 2031

El Concello se apoya en un estudio del CSIC que detecta plastificantes y toxinas en el pavimento granulado. Bruselas prohíbe vender relleno sintético desde 2031, aunque no obliga a cambiar los suelos.

Vigo estudia retirar el caucho granulado de una decena de parques infantiles antes de que Bruselas restrinja su venta.

La ciudad más poblada de Galicia se ha puesto manos a la obra. «Nos adaptaremos a la nueva ley y está en estudio», aseguran desde el Concello de Vigo, el ayuntamiento de la ciudad, que todavía no ha fijado calendario ni presupuesto para una sustitución que, en principio, afectaría a los parques urbanos más castigados por el uso.

Un informe del CSIC y una fecha en el calendario: 2031

El punto de partida es un estudio del CSIC que detecta una alta concentración de plastificantes y presencia de toxinas en el caucho granulado, además de efectos dañinos sobre la piel de quien lo usa. El material que tapizó los parques durante dos décadas empieza a ser cuestionado.

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La Unión Europea ya advirtió de lo que venía. En 2023 estableció que a partir de 2031 quedará prohibida la comercialización de relleno granular para superficies sintéticas deportivas, una restricción que nace del reglamento comunitario sobre microplásticos añadidos intencionadamente. Conviene precisar el alcance: la norma afecta a la venta del producto, no obliga a retirar lo ya instalado. La decisión de Vigo es, por tanto, voluntaria. Y aun así, el ayuntamiento se ha puesto en marcha.

Grietas, islas de calor y microplásticos

El estudio describe un material que envejece mal. El desgaste del pavimento altera la concentración de metales como el zinc y el cobre, genera una isla de calor en el recinto, impide la filtración de agua y la absorción de dióxido de carbono y libera microplásticos al entorno. A eso se añade el colorante que da a la moqueta sus tonos llamativos, pensado para atraer la atención de los niños y señalado también como fuente de problemas.

El caucho barato que tapizó los parques de toda España empieza a tener fecha de caducidad, y Vigo quiere adelantarse a ella.

Ecologistas en Acción ha pedido ir más allá del calendario europeo: sustituir cuanto antes los suelos más dañados y avanzar hacia parques más naturales, con arena, madera, o tierra, acompañados de vegetación y sombra. La organización reclama precaución ante una cuestión sobre la que, admite, todavía no existen informes claros y homogéneos.

En Vigo, varios parques presentan ya deficiencias visibles, con grietas abiertas por el uso prolongado. La gestión de estos recintos corresponde a los ayuntamientos, sin un criterio común sobre qué suelo es el adecuado. El problema no es solo sanitario; también es de mantenimiento y de presupuesto municipal.

No es un debate nuevo en Galicia. En las parroquias, las unidades territoriales básicas del rural gallego, muchos parques infantiles nunca dejaron de ser de tierra o de arena, con árboles alrededor y sombra en verano. La discusión llega ahora al asfalto, donde el caucho se impuso como solución barata, amortiguadora y de mantenimiento sencillo. Lo que se discute es si esas ventajas compensan el resto.

normativa europea caucho

El Laboratorio Gallego

Vigo es el gran contrapeso urbano de Galicia. La ciudad más poblada de la comunidad está gobernada por el PSdeG desde 2007, mientras la Xunta encadena mayorías absolutas del PPdeG desde 2009. Esa geometría explica por qué cualquier política municipal de la capital olívica se lee en clave autonómica.

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El BNG se ha consolidado como primera fuerza de la oposición en el Parlamento gallego y el debate sobre el espacio público y la salud infantil tiene recorrido en la cámara. Los parques rara vez suben al hemiciclo; sin embargo, tocan el terreno más sensible que existe.

La dimensión nacional de este asunto no pasa por Feijóo, y conviene decirlo: aquí no hay ensayo gallego que exportar al programa del PP. La palanca es europea, el informe es del CSIC y quien ejecuta es un ayuntamiento. Lo que sí hay es un patrón que se repite en toda España: un parque tras otro instalado con el mismo material y sin plan de sustitución.

El calendario manda. Las próximas elecciones municipales, en mayo de 2027, obligarán a los ayuntamientos a decidir si incluyen estas partidas en sus presupuestos. La fecha de 2031 llegará después, y para entonces buena parte del caucho instalado en los años dos mil estará al final de su vida útil. Vigo tiene ya el análisis sobre la mesa y por delante la parte ingrata: convertir un estudio en un plan con fases, dinero y plazos.

Ficha del Caso

  • El caso: El Concello de Vigo estudia retirar el pavimento de caucho granulado de al menos una decena de parques infantiles después de que un informe del CSIC detectara plastificantes y toxinas en el material.
  • Datos importantes: La UE fijó en 2023 el fin de la comercialización de relleno granular para superficies sintéticas a partir de 2031; la norma no obliga a retirar lo ya instalado. El estudio del CSIC señala islas de calor, liberación de microplásticos y efectos sobre la piel.
  • Resumen: Vigo abre un debate que afectará a todos los ayuntamientos de España y que llega antes de las municipales de 2027 y del plazo europeo de 2031.