El contrato Gripen de Colombia entra en revisión por un pago en exceso de 2.130 millones de pesos. Y esa grieta administrativa ha reabierto la puerta europea del Eurofighter.
Vamos por partes, porque la cifra engaña y conviene decirlo claro: son pesos colombianos, no euros. La advertencia de la Contraloría General de la República no apunta a un desfalco de miles de millones, sino a un error de cambio en una sola orden de pago. En compras de defensa, sin embargo, la política pesa tanto como la aritmética.
Lo que se dirime en Bogotá es qué avión sustituye a los viejos Kfir: el sueco Gripen, ya contratado, o un Eurofighter que vuelve a asomar. Detrás de esa elección hay carga de trabajo en Getafe, en Sevilla y en media Europa.
El pago que encendió las alarmas en Bogotá
El informe de la Contraloría, remitido al Congreso y resumido en 14 páginas, reconstruye una sola operación: la orden de pago presupuestal número 7787826, girada el 20 de enero por el Ministerio de Defensa a la empresa sueca SAAB por los 17 cazas.
Ahí está el nudo. Para convertir euros a pesos se aplicó una tasa de 4.936,96 por euro, cuando la tasa oficial del Banco de la República para esa jornada era de 4.339,41. La diferencia, casi 600 pesos por euro, un 14% por encima, hinchó el desembolso.
El cálculo de la Contraloría cifra el exceso en 2.130.297.503,75 pesos. Al cambio oficial de aquel día, ronda los 491.000 euros: calderilla frente al conjunto de un programa de 17 cazas y, a la vez, un argumento político de primer orden. El organismo insiste en que es una advertencia, no una sanción, y avisa de un posible daño patrimonial al Estado.
Un desvío de 600 pesos por euro basta para poner bajo sospecha un contrato de defensa entero.
La advertencia se emitió el 28 de agosto, ya con el Gobierno que sucedió a Gustavo Petro instalado, aunque el pago se ejecutó en enero, bajo la Administración anterior. Ese desfase es el que convierte un ajuste contable en un problema político. Y no es el único hallazgo.
El mismo documento retrata una flota al borde del suspenso: de 510 aeronaves militares, solo 227 estaban operativas, el 44,5%. En helicópteros, 45 de 108. De los MI-17 vuelan 8 de 20; de los UH-60, 22 de 53; de los Huey II, 15 de 35.
Por qué la revisión reabre la puerta al Eurofighter
Un contrato firmado no es un contrato blindado. Si el pago a SAAB queda bajo sospecha, el nuevo Ejecutivo gana argumentos para reabrir el expediente, y cada semana de revisión desgasta la posición sueca frente a sus competidores. Ahí entra Europa.
El consorcio del Eurofighter reúne a Alemania, Reino Unido e Italia a través de Airbus, BAE Systems y Leonardo. La industria española tiene un peso concreto: Airbus Defence and Space fabrica en Getafe el ala derecha y secciones del fuselaje, e ITP Aero participa en el motor EJ200. Cada pedido de exportación se traduce en horas de planta.
A España le va en ello algo más que un contrato ajeno. La Fuerza Aeroespacial Colombiana opera desde hace años aviones de transporte de Airbus salidos de Sevilla, y la relación industrial con Bogotá es una de las más antiguas de la defensa española en América Latina. Un cliente que ya compra repuestos europeos es un cliente más fácil de convencer.
El Ejecutivo colombiano, mientras tanto, no ha cuantificado qué costaría deshacer o renegociar el contrato. No hay cifra oficial sobre indemnizaciones ni sobre el calendario de entrega, y esa ausencia es en sí misma un dato: la decisión se está tomando más en clave política que técnica.
El precedente que explica por qué Bogotá mira otra vez a Europa
No es la primera vez que el Eurofighter ronda a Colombia. El consorcio ya tanteó a Bogotá antes de que el Gobierno de Gustavo Petro se decantase por el Gripen, y el expediente quedó aparcado. Lo que ha cambiado no es el avión, sino el clima: un pago cuestionado es el mejor argumento para volver a empezar.
Conviene mirar el espejo propio. España ha ampliado su flota de Eurofighter en los últimos años con pedidos que sostienen la cadena de Getafe, y ese modelo —comprar europeo para fabricar europeo— es el que Madrid quiere exportar. Suecia entró en la OTAN en 2024 y SAAB juega con esa carta; el consorcio europeo ofrece lo mismo, con industria española dentro. La diferencia no es el paraguas militar, es el reparto de la factura industrial.
Los próximos pasos tienen fechas. El informe ya está en el Congreso y la advertencia sigue abierta. El 15 de noviembre vence el plazo de ejecución del contrato de helicópteros con Vertol Systems, un termómetro de hasta dónde aprieta el nuevo Gobierno. Si Bogotá reabre el expediente del caza, el Eurofighter tendrá una segunda oportunidad. Y España, por una vez, no será espectadora.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: La Contraloría de Colombia cuestiona un pago de 2.130 millones de pesos a SAAB por 17 cazas Gripen y el Gobierno revisa el contrato mientras la opción del Eurofighter vuelve a la mesa.
- Datos importantes: Tasa aplicada de 4.936,96 pesos por euro frente a 4.339,41 oficiales, un 14% más. Exceso de 2.130.297.503,75 pesos, unos 491.000 euros. Solo el 44,5% de las aeronaves militares colombianas está operativa.
- Resumen: Un error contable debilita el contrato sueco y abre una ventana industrial para España, con carga de trabajo en Getafe y Sevilla si el Eurofighter entra en la puja.

