Alberto Núñez Feijóo convierte el 29N en un plebiscito sobre vivienda y okupación y encarga a Albiol la ley antiokupación.
El líder del PP escenificó ese giro este domingo 18 de octubre en el Palau de Congressos de Catalunya, en Barcelona, arropado por el presidente del PP catalán, Alejandro Fernández, y por el alcalde de Badalona y candidato al Congreso, Xavier García Albiol. Desde allí pidió una mayoría amplia en Cataluña para forzar un cambio de Gobierno en España. No era un acto más: era el pistoletazo de una campaña que el PP quiere librar en el terreno de la propiedad y del orden.
El discurso tuvo tres ejes y un estribillo. «Decencia sí, Sánchez no», proclamó, antes de encadenar el resto de la retahíla: «Pensiones, sí, por supuesto. Joyas en cajas fuertes, no. Sanidad pública, sí. Chistorras, no. Educación pública, sí. Mordidas, no».
En vivienda, acusó al Ejecutivo de no haber construido «ninguna» vivienda en ocho años y de sostener un doble discurso sobre los propietarios. A eso sumó la dimisión de la exportavoz socialista Montse Mínguez, cuya salida puso en cuestión, y descalificó la coalición del PSOE con Frente Amplio para el Senado como «coalición de desesperados».
El tercer bloque fue la inmigración. Feijóo cuestionó la respuesta del Gobierno a la crisis de Ceuta y preguntó, dirigiéndose a Sánchez, «qué tienen de él los servicios de inteligencia marroquíes para que aguante todo esto». Prometió una relación con Marruecos basada en «buena vecindad y firmeza, nunca sumisión», reclamó reforzar las fronteras europeas, más medios policiales en Ceuta y Melilla y una legislación de extranjería más dura para que España no sea, dijo, «un coladero».
La ley antiokupación no resuelve el precio del alquiler, pero permite al PP hablar de orden sin entrar en el debate que más divide a propietarios e inquilinos.
De la propiedad al relato: qué hay detrás del encargo a Albiol

El encargo al alcalde de Badalona no es menor. Albiol se ha construido un perfil de gestor de seguridad ciudadana y ahora pilotará la iniciativa legislativa contra la okupación en el Congreso. La pieza le sirve al PP para dos cosas: fijar agenda y obligar al PSOE a posicionarse sobre un asunto con recorrido en las urnas. La vivienda, mientras tanto, se juega en otro terreno, el de los precios y el de las rentas, donde el discurso popular resulta más incómodo.
Quien haya seguido la política gallega reconoce el patrón. El PPdeG lleva años gobernando con un marco de orden, y propiedad, estabilidad presupuestaria y conflicto bajo, y lo ha rentabilizado en cuatro elecciones consecutivas. Feijóo no inventa nada nuevo: traslada a Madrid el manual que aplicó en Galicia. El modelo funciona. Eso es lo incómodo para sus adversarios.
El Laboratorio Gallego
En Galicia, el PPdeG acumula mayorías absolutas desde 2009, primero con Feijóo y desde 2023 con Alfonso Rueda al frente de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela). El BNG de Ana Pontón es la primera fuerza de la oposición y el PSdeG resiste como tercera. En el Parlamento de Galicia, cámara unicameral de 75 diputados, esa mayoría permite aprobar cuentas y leyes sin depender de nadie. Es el escenario que Feijóo quiere replicar en el Congreso, y por eso cada guiño al orden y a la propiedad se lee desde Santiago con atención.
La conexión nacional es explícita. Feijóo gobernó Galicia entre 2009 y 2022 con cuatro mayorías absolutas y exportó a Madrid un método: gestión discreta, conflicto controlado, propiedad y seguridad como ejes de discurso. La ley antiokupación es la versión española de ese marco. La incógnita es la escala. Galicia tiene alrededor de 2,7 millones de habitantes y 313 concellos, según los datos del IGE, y una presión de precios de vivienda muy inferior a la de Madrid o Barcelona. Extrapolar el manual exige explicar qué ocurre cuando el problema no es la okupación, sino el alquiler.
El calendario manda. El 29N decidirá si Feijóo puede presentar el modelo gallego como oferta nacional o si regresa a él como refugio. En paralelo, la Xunta y el Parlamento de Galicia afrontan el tramo final del año con la vista puesta en las cuentas autonómicas de 2027, y la vivienda aparece ya como el asunto con más recorrido para la oposición gallega. Aquí se ensaya lo que luego escala. Si el 29N sale mal, Galicia seguirá siendo el laboratorio, pero también el refugio.
Ficha del Caso
- El caso: Feijóo convierte las generales del 29N en un plebiscito sobre vivienda, pensiones e inmigración y delega en Xavier García Albiol la ley antiokupación, trasladando a España el marco de orden y propiedad que el PPdeG aplica en Galicia.
- Datos importantes: Elecciones generales el 29 de noviembre de 2026; acto en el Palau de Congressos de Catalunya el 18 de octubre; PPdeG con mayorías absolutas en Galicia desde 2009; 75 diputados en el Parlamento gallego.
- Resumen: El PP usa la seguridad jurídica de la propiedad como eje de campaña y presenta el modelo gallego como aval de gestión ante el conjunto de España.
