El pulpo cocido de Aldi llega hoy a las tiendas por 7,99 euros y elimina el paso que más arruina el marisco: la cocción. Sin olla, sin cronómetro y sin ese instante de duda en el que uno pincha el tentáculo y reza para que esté tierno.
La cocción clásica pide una olla grande, agua con cebolla y una hoja de laurel. Entre 40 y 45 minutos para una pieza de tamaño medio, con la maniobra de asustar el pulpo tres veces —sumergirlo y sacarlo— para que el tentáculo se encoja antes de quedarse dentro del agua. Es una técnica que funciona, pero exige estar delante, pinchar y decidir en segundos. Casi todo el mundo se pasa de tiempo por miedo. Y ahí se pierde la textura, no el sabor.
Desde hoy, lunes 19 de octubre de 2026, Aldi pone en tiendas un pack de cuatro patas de pulpo ya cocidas por 7,99 euros, frente a los 9,99 euros que marcaba hasta ahora. Son piezas de buen tamaño, envasadas al vacío, listas para cortar en rodajas gruesas o para pasar enteras por la plancha.
La diferencia no es solo el euro y medio. Es el tiempo. Y es, sobre todo, la certeza de que el punto de cocción ya está resuelto por alguien con más práctica que tú y que yo juntos.
Con el envase abierto, el abanico se abre solo: un plato a la gallega con patata cocida, pimentón y sal gorda; un arroz meloso donde la pata se coloca entera sobre el guiso y se termina en el horno; o una plancha rápida de tres minutos por cara para que la piel cruja. Ni una olla.
Al venir envasado al vacío, aguanta varios días en la nevera sin perder nada. Para comparar, Carrefour tiene una alternativa de tres patas cocidas y 250 gramos de peso por 9,39 euros: sale más caro por unidad. Ahí está el ahorro real, más allá del precio del cartel.
El pulpo no se estropea por cocerlo poco, se estropea por no saber cuándo parar. Comprarlo ya cocido elimina la única variable que de verdad importa.
El secreto del éxito
- Secar la pata: pasa papel de cocina por la superficie antes de tocar la plancha. Si hay humedad, se genera vapor y nunca se forma costra.
- El pimentón, fuera del fuego: si lo echas con el aceite ardiendo se amarga en dos segundos. Aparta la sartén del fuego y espolvorea después.
- Sal gorda al final: la sal fina se disuelve y desaparece; la gorda aporta textura y ese golpe salino puntual que necesita el plato.
Ingredientes
- 4 patas de pulpo cocido (el pack de Aldi, 7,99 €)
- 600 g de patatas de variedad harinosa
- 4 g de pimentón dulce (una cucharadita rasa)
- 1 g de pimentón picante (opcional)
- 80 ml de aceite de oliva virgen extra
- Sal gorda
Paso a paso
Escurre las patas sobre papel de cocina y sécalas bien por ambos lados. Ese gesto, que parece menor, decide si vas a comer pulpo a la plancha o pulpo hervido por segunda vez. Si vas a hacer arroz, no tires el líquido del envase: es gelatina concentrada y funciona como fondo.
Pela las patatas, córtalas en trozos grandes y cuécelas en agua con sal unos 20 minutos, hasta que un cuchillo entre sin resistencia pero sin romperlas. Escúrrelas y dales un golpe de sartén con un chorro de aceite para que la superficie se dore un poco.
Calienta la plancha o una sartén gruesa a fuego fuerte. Dos o tres minutos por cara, sin moverlas, hasta que los bordes se curven y aparezcan las primeras manchas tostadas. Ese es el punto. Si la pata es muy gruesa, baja el fuego en el último minuto para que el calor llegue al centro sin quemar la piel.
Coloca el pulpo sobre las patatas, riega con el aceite de oliva y espolvorea el pimentón ya con el fuego apagado. Sal gorda por encima, con la mano alta. Sobra el cronómetro.
Variaciones y maridaje
Para beber, un albariño o un godello joven: la acidez limpia el punto graso del aceite y no tapa el sabor yodado del pulpo. Si prefieres tinto, uno ligero de mencía, servido fresco, funciona mejor de lo que parece.
En airfryer queda sorprendentemente bien: 200 ºC durante 6 minutos, con las patas pinceladas de aceite, y dos minutos extra si las quieres muy crujientes. En Thermomix, el arroz meloso se resuelve en el vaso con la pata entera colocada encima en los últimos cinco minutos, sin remover.
Para un arroz meloso, sofríe ajo y tomate rallado, añade el arroz, moja con caldo de pescado y deja que se haga 16 minutos. Coloca la pata encima, tapa y deja reposar dos. Para una versión más ligera, cambia la patata por una base de garbanzos cocidos y un chorrito de aceite ahumado.
Se conserva hasta tres días en la nevera dentro de su propio envase cerrado. Para recalentar, mejor plancha o sartén que microondas: el microondas devuelve la humedad y la textura gomosa que precisamente querías evitar.
