Prisión provisional para los dos detenidos por terrorismo en Irún con planos de zulos y listas de la Guardia Civil

Los arrestados, Aratz Bilbao Gómez y Malen Grünig Ibáñez, llevaban en el vehículo planos de antiguos zulos de ETA y listados de guardias civiles. La Fiscalía aprecia además indicios de tenencia de explosivos y de atentado contra la autoridad.

La Audiencia Nacional envía a prisión provisional sin fianza a los dos detenidos el sábado en Irún por indicios de terrorismo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha ocurrido? El juez Antonio Piña ha decretado prisión provisional, comunicada y sin fianza para los dos arrestados por indicios de pertenencia a organización terrorista.
  • ¿Dónde y cuándo? Detención el sábado 17 de octubre en Irún; identificación previa el 26 de septiembre en Escoriaza, a las 04:03 horas.
  • ¿Qué se ha intervenido? Planos de antiguos zulos de ETA, listados de guardias civiles, dispositivos encriptados y el contenido íntegro del teléfono de un agente de la Policía Nacional.

El instructor del Juzgado Central de Instrucción ha acordado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, tal y como había reclamado la Fiscalía. El fiscal Vicente González Mota aprecia indicios de pertenencia a organización terrorista, tenencia de armas y explosivos, atentado contra la autoridad y desórdenes públicos, todos con carácter terrorista. La decisión se adoptó este martes 20 de octubre, tras la comparecencia de ambos ante el magistrado.

Los dos encarcelados son Aratz Bilbao Gómez y Malen Grünig Ibáñez, a quienes el auto vincula con la izquierda abertzale radical. Sobre ella constaba un señalamiento Schengen de Italia por razones de seguridad nacional; sobre él pesaba otro de Francia, al igual que sobre el ciudadano irlandés Naoise O’Conarain.

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Del control de Escoriaza a la entrega con abogado en Irún

La primera vez que la policía les puso el foco fue el sábado 26 de septiembre, en un control de alcohol y drogas de la Ertzaintza (policía autonómica del País Vasco) en Escoriaza, Guipúzcoa. Eran las 04:03 horas y los tres ocupantes quedaron en libertad tras ser identificados.

La detención llegó el sábado 17 de octubre, cuando Bilbao y Grünig se presentaron con abogado en una comisaría de la Ertzaintza en Irún.

En el registro del vehículo, los agentes localizaron planos de situación de zulos que fueron de ETA y listados de guardias civiles, según recogen los autos de prisión.

La operación confirma la capacidad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para detectar material sensible de ETA quince años después de su último comunicado.

En la mochila que portaba Bilbao aparecieron «numerosos dispositivos encriptados» con fotografías de entrenamiento para actos violentos, imágenes con banderas de ETA y el contenido íntegro del teléfono de un agente de la Policía Nacional. También había «kantadas» de otros miembros ya detenidos y decenas de anotaciones manuscritas de matrículas.

En el bolso de Grünig se hallaron dos teléfonos satelitales del tipo walkie talkie, que permiten enviar mensajes encriptados sin cobertura de móvil ni internet. Ambos aseguraron a los ertzainas que venían «del monte», en Urbasa (Navarra), una zona que coincidía con uno de los planos intervenidos.

Riesgo de huida, reiteración delictiva y una estructura clandestina desde 2013

El auto justifica la prisión de Bilbao por riesgo de huida y reiteración delictiva, «que podría determinar la realización de actuaciones de mayor gravedad». De Grünig sostiene que es «militante activa» de Jarki/Jardun, con participación en «varios actos violentos» y un señalamiento internacional italiano por razones de seguridad nacional.

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El magistrado sitúa a ambos en Jardun Koordinadora, una estructura compuesta por Jarki —lucha ideológica revolucionaria, independentista y socialista— y Aske. El auto recuerda que ETA anunció el cese definitivo de su actividad armada en octubre de 2011, hace ahora 15 años, y que los militantes disconformes se reagruparon en siglas como IBIL, Iraultzaileen Bilgunea o ATA.

De Jarki se tuvo conocimiento el 11 de julio de 2015, aunque luego se comprobó que operaba desde mediados de 2013 sin ser detectada gracias a sus pautas de clandestinidad. El juez presenta a Bilbao como «el motor principal» de la estructura, con labores de captación, manuales de seguridad y gestión de finanzas.

El Contexto Operativo

La operación se enmarca en el escenario que el Ministerio del Interior mantiene desde hace más de una década: el nivel de alerta antiterrorista 4 sobre 5 —riesgo alto— está activado de forma ininterrumpida desde el 26 de junio de 2015, sin que haya sido rebajado en ningún momento. Ese nivel sostiene dispositivos permanentes de vigilancia sobre el entorno radical abertzale y sobre la amenaza yihadista.

Los datos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado dibujan una amenaza residual pero activa: quince años después del último comunicado de ETA, la Guardia Civil y la Policía Nacional siguen localizando material de la banda —planos de zulos, listados de objetivos, dispositivos de cifrado— en operaciones que se resuelven con detenciones e ingreso en prisión. La investigación permanece abierta y el auto alude a «un posible zulo con material», por lo que no se descartan nuevos registros.

La coordinación entre la Ertzaintza, la Guardia Civil y la Policía Nacional, junto con los señalamientos Schengen de Italia y Francia, permitió identificar a los tres ocupantes en septiembre y cerrar el círculo en octubre. Los listados de guardias civiles y el teléfono de un agente figuran entre el material de mayor valor operativo para una estructura violenta: su intervención es el resultado directo de ese seguimiento.