Balotaje en Brasil entre Lula y Bolsonaro: el voto que pone en juego a Telefónica, Iberdrola y Santander

Las encuestas sitúan el duelo entre Lula y Flávio Bolsonaro en un empate técnico a seis días de la votación. El resultado condiciona el marco regulatorio de tres pesos pesados del Ibex en su principal mercado latinoamericano.

Brasil vota el balotaje el 25 de octubre y el empate entre Lula y Bolsonaro pone en juego a las empresas españolas.

La última encuesta de Next coloca al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en el 45,9% y al senador Flávio Bolsonaro en el 46,5%. Décimas. Y a seis días de la cita, las cuatro mediciones nacionales publicadas este lunes cuentan la misma historia: un empate técnico que se resolverá por puñados de votos.

BTG/Nexus da al candidato del Partido Liberal el 50,3% frente al 49,7% del presidente. Futura/100% Cidades repite el guion, con 50,4% y 49,6%. AtlasIntel/Bloomberg deja algo más de aire al senador: 51,1% contra 48,9%. La excepción es PoderData/Aya, que devuelve a Flávio Bolsonaro al 52% frente al 48%.

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Conviene recordar que esas cifras se calculan sobre votos válidos —el cómputo que excluye blancos, nulos e indecisos—, no sobre el total de entrevistados. Con márgenes así, la diferencia entre un porcentaje y otro es la diferencia entre gobernar y no gobernar.

Un balotaje que se decide por décimas

El dato que mejor explica el clima lo firmó Quaest para el diario O Globo: 44% para Bolsonaro, 42% para Lula en votos totales. Entre los votantes de 16 a 34 años, el empate es exacto. El voto femenino acompaña al mandatario; el masculino, al senador. Lula gana entre quienes tienen escolaridad básica; Bolsonaro, entre los de formación media y superior.

Un empate que se decide por décimas y que mueve miles de millones de euros de facturación española en el mayor mercado de América Latina.

El primer debate televisivo, celebrado el 18 de octubre en Bandeirantes, no fue un intercambio de programas. Fue una pelea por el clip. Flavio Bolsonaro, 45 años, se colocó detrás de Lula, 80, mientras este hablaba a cámara, y gesticuló en silencio. La táctica se inspira en la que Donald Trump usó en 2016, según reconstruyeron varios medios brasileños, y su estratega de marketing, Duda Lima, la había ensayado toda la semana. Una mueca editada vale más que veinte minutos de argumentario.

Hubo insultos: Lula llamó a su rival payaso y mentiroso contumaz; el senador le advirtió de que Brasil lo va a jubilar. Hubo acusaciones cruzadas de corrupción, una pregunta sobre la motosierra de Javier Milei y un cruce sobre milicias —los grupos parapoliciales que controlan barrios de Río de Janeiro— que dejó una imagen difícil de olvidar. Y hubo, sobre todo, dos familias políticas mirándose a los ojos: el Partido de los Trabajadores frente al bolsonarismo, con el expresidente Jair Bolsonaro encarcelado por el intento de golpe de Estado como sombra de fondo.

Qué se juega España con el resultado en Brasil

Aquí la noticia deja de ser solo brasileña. Telefónica controla Vivo, uno de los mayores operadores de telecomunicaciones del país. Iberdrola canaliza su negocio brasileño a través de Neoenergia, con distribución eléctrica en varios estados. Y Santander figura entre los mayores bancos privados del sistema financiero brasileño. Tres compañías del Ibex con décadas de inversión acumulada en el mercado con más peso de América Latina.

No es una exposición menor ni reciente: Brasil es uno de los destinos históricos de la inversión española en el exterior, y las tres compañías construyeron allí buena parte de su perfil internacional. Traducido: lo que ocurra el 25 de octubre no se queda en el Palacio del Planalto. Se mueve en las cuentas de resultados de empresas que dan empleo y reparten dividendo en España.

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¿Y qué cambia según quién gane? Los programas económicos apuntan a direcciones distintas. Flavio Bolsonaro ha hecho del coste de vida y de la seguridad sus dos banderas, con acusaciones de gasto desmedido contra el Gobierno. Lula responde con la defensa del gasto social y sostiene que la alternativa es el ajuste. Para las eléctricas y las telecos, el diferencial está en el marco regulatorio; para la banca, en la política fiscal y en el coste del crédito. Ninguna de las dos opciones es neutra para el inversor extranjero.

El precedente de 2022 y el pulso regulatorio de las plataformas

Para calibrar lo que viene, el precedente de 2022 sirve mejor que cualquier encuesta. Entonces Bolsonaro no reconoció de inmediato su derrota y el asalto a las sedes del Congreso, del Planalto y del Tribunal Supremo, el 8 de enero de 2023, dejó una lección incómoda: en Brasil, el resultado de la urna no siempre cierra la política. Las empresas españolas lo notaron en volatilidad y en decisiones de inversión aplazadas. Con un margen de décimas, ese riesgo vuelve a la mesa.

El otro frente es regulatorio. La justicia electoral brasileña dio 24 horas a Meta para demostrar que aplica un trato igualitario a las dos campañas y fijó una multa diaria de un millón de reales —unos 200.000 dólares— si no lo hace, según el Tribunal Superior Electoral. Lula había denunciado una supuesta interferencia de la plataforma; la compañía negó tomar partido y atribuyó los fallos a incidentes técnicos. Ese pulso entre un regulador electoral y una tecnológica estadounidense marca doctrina para cualquier multinacional con negocio a ambos lados del Atlántico.

Queda la lectura de mercado. La primera vuelta la ganó el senador, y su entorno introduce una variable geopolítica que Brasilia no manejaba en años: el respaldo explícito de Trump y el refugio de su hermano Eduardo en Washington. Lula ha convertido esa cercanía en su principal arma de campaña. Gane quien gane el 25 de octubre, conviene seguir tres señales: la reacción del real y del Ibovespa, el tono con el que se reconozca el resultado y el primer movimiento regulatorio que afecte a la distribución eléctrica y a las telecomunicaciones. Ahí se juega España algo más que una crónica electoral.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: Brasil celebra el balotaje presidencial el 25 de octubre entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, con las encuestas en empate técnico tras una primera vuelta ganada por el senador.
  • Datos importantes: Next sitúa a Lula en el 45,9% y a Bolsonaro en el 46,5%; BTG/Nexus los deja en 50,3%-49,7% sobre votos válidos. La justicia electoral impuso a Meta una multa diaria de un millón de reales.
  • Resumen: El resultado condiciona el marco regulatorio y fiscal del mayor mercado latinoamericano para Telefónica, Iberdrola y Santander, tres pilares del Ibex.