El Interior de Burgum condiciona los permisos renovables en EE. UU. al pulso geotérmico con NextEra en Nevada

El BLM subasta 265.155 acres en diez condados de Nevada mientras la Administración Trump exige a los promotores solares que negocien con el adjudicatario. La puja de octubre de 2025 ya recaudó 9,4 millones de dólares, un récord estatal.

Los permisos renovables en EE. UU. han cambiado de manual. El Departamento del Interior sube este martes a subasta arrendamientos geotérmicos sobre 265.155 acres del desierto de Nevada, y NextEra tendrá que entenderse con el adjudicatario si quiere salvar su macroproyecto solar. La doctrina no es nueva. El tono, sí.

Qué se subasta este martes en el desierto de Nevada

NextEra, el mayor promotor de renovables del país y matriz de Florida Power & Light, pidió a la Oficina de Gestión de Tierras (BLM, la agencia del Interior que administra el suelo federal) retirar, aplazar o reconfigurar tres parcelas que, según sus propios cálculos, cubren cerca del 60% de Sawtooth, su proyecto solar de 1.000 megavatios en el condado de Nye. La agencia dijo no en agosto, amparada en el mandato de uso múltiple del suelo público.

El matiz importa y el Interior lo subrayó al responder a la prensa: un arrendamiento geotérmico no autoriza trabajos que alteren la superficie. El promotor sigue obligado a presentar un plan de exploración o de construcción, con revisión ambiental y con consideración de los proyectos vecinos. El papel se firma antes de que nadie haya resuelto quién construye qué.

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La geotermia es la única renovable que no depende del cielo: perfora hasta el calor del subsuelo y produce electricidad las 24 horas, según el Departamento de Energía. Frente a la intermitencia solar, eso vale dinero. Nevada tiene 28 plantas geotérmicas en operación o autorizadas sobre suelo con interés federal, con más de 950 megavatios.

Y hay un incentivo que explica la prisa. La subasta de octubre de 2025 recaudó 9,4 millones de dólares, récord estatal, con pujas sobre 86 parcelas; el secretario Doug Burgum lo celebró en X. De lo que se ingrese este martes, la mitad irá a Nevada, un cuarto al condado y un cuarto al Tesoro federal. Los arrendamientos duran diez años, prorrogables.

Washington no prohíbe el sol: le pone fecha, le pone condiciones y le exige que negocie con quien llegue antes al subsuelo.

NextEra no está sola en el atasco. El Nivloc de Invenergy (300 megavatios) y el Gold Dust de Arevia Power (1.500) también se solapan con parcelas a subasta. Leeward Renewable Energy identificó unas 735 acres , donde una parcela cubre parte de su parque Lone Mountain, en el condado de Esmeralda. Una de las parcelas que pisaba Sawtooth ya no figura en la web de la venta. La subasta sigue adelante.

Las lecturas divergen. Alex Stevens, del Instituto para la Investigación Energética, cree que la BLM debería resolver los planes en competencia antes de arrendar suelo disputado: ‘debería dejar de tratar las parcelas de alto conflicto como acres en blanco que se arriendan primero y se ordenan después’. Roland Horne, de Stanford, sostiene que compartir el suelo es viable: ‘es bastante factible tener parques eólicos y solares con pozos geotérmicos perforados debajo, si los titulares de derechos están de acuerdo’.

Qué significa para las renovables españolas en EE. UU.

NextEra

Lo que se decide en Nye se decide también para las filiales estadounidenses de las renovables españolas. Iberdrola opera en en el mercado americano a través de Avangrid, con sede en Orange (Connecticut) y cartera eólica y solar en una veintena de estados. Acciona Energía acumula parques en Texas y el Medio Oeste. Repsol ha construido cartera en el sur. Ninguna está hoy en el expediente de Nevada. Todas estarán mañana en el siguiente.

Conviene entender el instrumento. Aquí no hay arancel, ni Section 232 (el artículo de la ley de comercio de 1962 que permite al presidente imponer aranceles por seguridad nacional), ni represalia posible en Bruselas. Es derecho de suelo federal. La condición escrita —NextEra debe colaborar con cualquier arrendatario y ajustar sus operaciones— es la primera piedra de un criterio general.

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Y afecta por igual a los rivales europeos: RWE, EDF o Enel juegan con las mismas reglas y los mismos plazos. La ventaja no está en el pasaporte. Está en negociar con el vecino antes de que el vecino exista.

La Lógica de Washington

¿Qué problema intenta resolver Washington? Tres a la vez. Uno de contabilidad pública: el suelo federal es un activo y la Administración quiere rentarlo. Otro de suministro: la geotermia entrega electricidad firme, y los centros de datos de las grandes tecnológicas necesitan exactamente eso. El tercero es político: los condados rurales ingresan un cuarto de cada puja, y eso convierte una subasta técnica en una transferencia de renta hacia el interior del estado.

La coalición que la sostiene no es la habitual: gobernadores del Oeste, industria extractiva y, cada vez más, operadores de red que miran la fiabilidad antes que la ideología. La ley que lo ampara es de 1976: la Ley de Política y Gestión del Suelo Federal (FLPMA) obliga a la BLM a gestionar para usos múltiples, no para el uso que llegue primero. La agencia no elige entre el sol y el vapor: dice que caben los dos y que se apañen.

El precedente histórico es más viejo y más americano. La Ley de Minería de 1872 permitió reclamar suelo federal antes de demostrar que había oro debajo. Ciento cincuenta años después, se arrienda primero y se ordena después. Lo que cambia es quién paga el desorden. Antes, el minero. Ahora, el promotor solar que llega segundo.

Queda una contradicción sin resolver. Si el adjudicatario geotérmico compensa a NextEra, la puja pierde atractivo; si no, el solar se come el coste. Para las renovables españolas, la ventaja competitiva se desplaza del suelo al calendario: quien obtenga antes la aprobación de construcción fija las condiciones del vecino. La próxima ventana no será una votación del Congreso, sino un plan de exploración revisado por la BLM. La Administración, mientras tanto, sigue agilizando por vía administrativa lo que no pasa por el Capitolio. La geotermia de Nevada no es una anécdota: es el ensayo general.

Ficha del Caso

  • El caso: El Interior subasta este martes arrendamientos geotérmicos en diez condados de Nevada y exige a NextEra que su proyecto solar Sawtooth se adapte al adjudicatario del subsuelo.
  • Datos clave: 265.155 acres a subasta; Sawtooth, 1.000 megavatios en Nye con cerca del 60% de su superficie afectada; la puja de octubre de 2025 recaudó 9,4 millones de dólares con 86 parcelas; reparto del 50% al estado, 25% al condado y 25% al Tesoro.
  • Para España: sin arancel ni represalia en Bruselas, la condición se aplica igual a las filiales estadounidenses de Iberdrola (Avangrid), Acciona Energía y Repsol, que compiten por el mismo suelo federal y el mismo calendario.