La Guardia Civil detiene en Almería a tres implicados en la muerte de un policía belga el 13 de octubre

Los tres arrestados en la provincia tienen antecedentes por tráfico de drogas y órdenes de detención internacional. La Audiencia Nacional tramitará la entrega a Bélgica de los sospechosos, que presuntamente pretendían huir a Marruecos.

La Guardia Civil ha detenido en Almería a tres sospechosos de la muerte de un policía belga, lo que eleva a seis los arrestos por unos hechos ocurridos el 13 de octubre.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Tres personas han sido detenidas en la provincia de Almería por su presunta participación en la muerte de un policía belga; el balance total de arrestos asciende a seis.
  • ¿Dónde y quién? La operación se ha desarrollado en Almería con la colaboración de la Guardia Civil y de la Fiscalía belga, en el marco de una investigación internacional.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Los arrestados tienen antecedentes por tráfico de drogas y órdenes de detención internacional; serán puestos a disposición de la Audiencia Nacional para tramitar su extradición.

Seis detenidos por la muerte de un agente de 41 años en la región de Bruselas

Los tres arrestados en España cuentan con antecedentes por tráfico de drogas y sobre ellos pesaban órdenes de detención internacional, según han confirmado fuentes de la investigación. Las detenciones se enmarcan en la causa abierta por la muerte, en la región de Bruselas, de un policía de 41 años, tal y como ha precisado la Fiscalía belga.

El agente falleció en la noche del 12 al 13 de octubre tras recibir un disparo en la cabeza. Había acudido a inspeccionar un vehículo que había sido robado a mano armada en Tubize, en la periferia bruselense, y no llegó a completar la comprobación del turismo. La cooperación policial entre España y Bélgica ha permitido estrechar el cerco en apenas una semana.

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La Guardia Civil ha colaborado en la investigación que ha permitido localizar a los tres sospechosos en la provincia de Almería. Según los medios belgas, los arrestados serán puestos a disposición de la Audiencia Nacional, paso previo a cualquier entrega al país vecino.

Órdenes internacionales y una huida frustrada hacia Marruecos

Dos de los sospechosos fueron detenidos en Bélgica y un tercero en una estación de ferrocarril de París. Las autoridades belgas sospechan que los tres localizados en Almería pretendían huir a Marruecos atravesando el Estrecho, una ruta que las redes de narcotráfico utilizan desde hace décadas para salir de Europa sin dejar rastro documental.

Los seis arrestados —cinco mayores de edad y un menor— son originarios de Bruselas. Medios del país han apuntado que los detenidos en suelo español serán puestos a disposición de la Audiencia Nacional, el órgano judicial con sede en Madrid que centraliza en España las extradiciones y las causas de crimen organizado.

Tres de los seis detenidos por la muerte de un policía belga cayeron en Almería, con antecedentes por droga y una orden internacional a sus espaldas.

La Fiscalía de Bélgica ha agradecido el apoyo de la Guardia Civil «movilizando equipos día y noche» para dar con el paradero de los detenidos. Entre el homicidio y los últimos arrestos han transcurrido apenas seis días, un ritmo poco habitual en procedimientos que cruzan tres países y dos sistemas judiciales.

El trámite de extradición no es automático. La Audiencia Nacional debe examinar la documentación remitida por la Fiscalía belga y dar audiencia a los detenidos antes de autorizar la entrega, un proceso que puede dilatarse varias semanas si la defensa presenta alegaciones. Mientras tanto, los arrestados permanecen a disposición judicial en España y Bélgica mantiene abierta la causa por homicidio.

La Lectura Andaluza

La muerte de un policía belga y la detención de tres de los sospechosos en Almería sitúan a la provincia en el centro de una investigación europea que va mucho más allá del suceso. La fachada mediterránea andaluza, desde el Campo de Gibraltar hasta el litoral almeriense, es una de las principales puertas de entrada de droga hacia el continente, y las fuerzas de seguridad llevan años advirtiendo de que las organizaciones asentadas en Bruselas, Ámsterdam o Rotterdam mantienen conexiones directas con el sur peninsular. No es casualidad: desde 2018 está en marcha el Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar, la respuesta estatal a una presión que nunca ha desaparecido.

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Conviene precisar el marco. La investigación es de ámbito estatal y judicial: la Junta de Andalucía no interviene en la instrucción, y sus competencias en esta materia se limitan a la coordinación de emergencias y a la colaboración con los ayuntamientos. El peso de la operación recae en la Guardia Civil y en la cooperación internacional, que en este caso ha funcionado con una rapidez poco frecuente.

Para el lector almeriense, la lectura práctica es doble. Primero, que la provincia no funciona como refugio: tres personas con antecedentes y requisitorias internacionales han sido localizadas en cuestión de dias. Segundo, que el turismo y el sector agroalimentario, dos motores económicos del litoral, dependen de la percepción de seguridad en un territorio que vive del tránsito de personas y mercancías.

Lo que viene ahora es un expediente de extradición ante la Audiencia Nacional y, después, un juicio en Bélgica. Lo sucedido deja una lección que en Andalucía se conoce bien: ninguna frontera queda lejos cuando el crimen organizado decide cruzarla.