El juez de la Audiencia Nacional Antonio Piña ha ordenado el ingreso en prisión sin fianza por delito de terrorismo para los dos miembros de la organización Jardun detenidos en el País Vasco y quienes fueron interceptados en un vehículo en el que se hallaron planos de situación de zulos que fueron de la organización terrorista ETA y listados de guardias civiles.
En sendos autos de prisión, el magistrado apunta también que en la mochila de uno de los detenidos se encontraron numerosos dispositivos encriptados, en los que se aprecian fotografías de entrenamiento para la perpetración de actos violentos o contra la paz pública, fotografías con banderas de ETA y el contenido íntegro del teléfono de un agente de la policía nacional, así como cantadas de otros miembros de la organización que fueron detenidos, fotografías de vehículos y matrículas que pudieran corresponder con vehículos policiales.
Según explica la resolución, de lo aportado por la unidad investigadora, se informa que sobre las 04:03 horas del pasado día 26 de septiembre, agentes de la Ertzaintza uniformados dieron el alto a un vehículo en el transcurso de un control de alcohol y drogas que estaban realizando en Eskoriatza (Gipuzkoa).
Siguiendo el protocolo establecido, se procedió a identificar a la conductora, que resultó ser Malen Grunig Ibáñez, a la que constaba señalamiento Schengen de Italia de control discreto por razones de seguridad nacional, motivo por el cual se identificó al resto de ocupantes, siendo éstos Aratz Bilbao Gómez, sobre quien pesaba un señalamiento de Francia de control específico por razones de seguridad nacional y D. Naoise O’Conarain, con pasaporte de nacionalidad irlandesa.
Aratz Bilbao llevaba en sus pies una mochila, detala el auto, en cuyo interior se encontraron una variedad de objetos que finalmente serían ocupados, entre los cuales se encontraron evidencias sospechosas relacionadas con informaciones sobre un posible zulo con material, información sobre personas pertenecientes a otros cuerpos policiales, decenas de anotaciones manuscritas de matrículas de vehículos y documentación, en formato papel y pendrives, la mayoría de ellos encriptados, relacionada con Jordun Koordinadoro.
En el asiento trasero se localizó un bolso de tela perteneciente a Malen Grunig que contenía dos teléfonos satelitales («walky talkies») que permiten enviar mensajes de texto encriptados sin cobertura de móvil ni internet, indica la resolución.
Las personas identificadas en la actuación policial, Malen y Aratz, forman parte de Jardun Koordinadora, organización, dice el instructor, compuesta por “Jarki”, autodefinida como organización que promueve la lucha ideológica revolucionaria, independentista y socialista, y Aske, organización independentista, socialista, proamnistía y contra la represión.
El juez sostiene que procede la prisión de Aratz Bilbao para garantizar su presencia en el proceso y evitar la reiteración delictiva, “que podría determinar la realización de actuaciones de mayor gravedad, íntimamente relacionadas con las relatadas”. A ello se añade, dice Piña, que el procedimiento se encuentra en una fase inicial, lo que determina la posibilidad de incidir sobre las fuentes de prueba.
En el caso de la otra investigada, señala que es una militante activa de Jarki/Jardun que ha participado y ha sido identificada en varios actos violentos protagonizados por esa organización, sobre la que hay un señalamiento de control solicitado por Italia, lo que hace suponer que ha desarrollado una actividad similar en otros países.
Según explica el auto, acorde al cambio de estrategia del MLNV en 2010, plasmado en el documento Zutik EH, ETA, autodefinida como organización socialista revolucionaria, decretó el cese definitivo de su actividad armada en 2011. Desde entonces, militantes del entorno del denominado Movimiento de Liberación Nacional Vasco, disconformes con esa decisión, fueron agrupándose en diferentes organizaciones, destacando inicialmente IBIL, Iraultzaileen Bilgunea (2013), que posteriormente dio lugar a ATA Amnistía ta Askatasuna.
Una de las organizaciones, apunta el texto, fue Jarki, de cuya existencia se tuvo conocimiento el 11 de julio de 2015, si bien, posteriormente se pudo comprobar que llevaba conformada desde mediados de 2013 aproximadamente, habiendo pasado todo este plazo sin haber sido detectada merced de la discreción, medidas de seguridad y pautas de clandestinidad con las que operaban sus integrantes.
