Rueda activa el plan de innovación de Galicia: 400 millones para elevar un 25% las empresas innovadoras

La Estratexia Galega de Innovación Empresarial se aprobó en el Consello da Xunta con horizonte 2028 y 14 medidas. El programa de compra pública precomercial, dotado con 66,5 millones, arrancará en 2027.

La Xunta activa el plan de innovación de Galicia con 400 millones para elevar un 25% las empresas innovadoras hasta 2028.

Cuatro ejes, 14 medidas y 401,8 millones: así se reparte la estrategia

El Consello da Xunta —el órgano colegiado del gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela— aprobó el 19 de octubre la Estratexia Galega de Innovación Empresarial, una hoja de ruta bautizada como «Galicia, fábrica de Innovación». Es la primera vez que la comunidad cuenta con un marco específico dedicado a la innovación dentro de las empresas, con horizonte 2028. Lo presentó el presidente Alfonso Rueda, que resumió el objetivo con una idea sencilla: que la innovación «forme cada día más parte de las empresas» para «ser más competitivos y no quedarse atrás».

El punto de partida no es malo. Según los datos que maneja la Xunta de Galicia (el ejecutivo autonómico), el gasto empresarial en I+D creció un 71% entre 2018 y 2024, hasta los 510,5 millones de euros. El personal dedicado a estas tareas en las empresas aumentó un 30% en el mismo periodo, hasta las 6.285 personas. Sobre esa base, el plan busca un salto cualitativo: no solo que las compañías que ya innovan inviertan más, sino que muchas más se sumen.

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El dinero se reparte en cuatro ejes y 14 medidas que cubren todo el proceso, desde la incorporación de capacidades hasta la comercialización. El eje con más peso es potenciar la innovación, con 231,9 millones; le sigue movilizar la inversión, con 113,1 millones canalizados a través del Igape (el Instituto Galego de Promoción Económica, la agencia autonómica de apoyo a la empresa). Activar la innovación en las compañías contará con 47,4 millones y estructurar y conectar el ecosistema, con 9,4. En total, 401,8 millones.

La novedad más concreta es Industrializa a Innovación, un programa de compra pública precomercial dotado con 66,5 millones que arrancará en 2027. La fórmula es poco habitual en España: la Administración actúa como primer cliente de soluciones tecnológicas que aún no existen en el mercado, y los centros tecnológicos gallegos ejercen de promotores en los sectores estratégicos de la industria. Es la palanca que convierte la investigación en pedido real, y por tanto en inversión empresarial.

La conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, lo resumió así: se trata de que el talento y el conocimiento se conviertan en capacidad productiva, de manera que la innovación acabe en industrialización propia en Galicia y genere empleo cualificado. El diagnóstico de fondo es conocido: la comunidad forma investigadores, pero parte de ese valor se industrializa fuera.

Galicia gasta ya 510 millones al año en innovación empresarial; el reto no es gastar más, sino que ese dinero acabe en fábricas propias.

El reto está en las pymes: 25% más de empresas y 1.500 millones en el horizonte

400 millones innovación

Los objetivos fijados para 2028 son dos: incrementar un 25% el número de empresas innovadoras y superar los 1.500 millones de euros de gasto empresarial en innovación. La segunda meta invita a la cautela, porque no es el mismo indicador que el gasto en I+D que sirve de punto de partida. La Xunta no detalla cómo se computa ese nuevo agregado ni cuánto del salto corresponde a actividad nueva y cuánto a un cambio de medición; las series oficiales del IGE permitirán comprobarlo.

El propio Rueda señaló dónde está el cuello de botella: la prioridad es ampliar el número de empresas que innovan, «sobre todo entre las pymes». Ahí el calendario juega en contra. Un plan que se ejecuta entre 2027 y 2028 depende de dos presupuestos autonómicos consecutivos y de la capacidad administrativa de resolver convocatorias sin colapsar a las pequeñas empresas. La compra pública precomercial exige un comprador público sofisticado, y la experiencia previa en Galicia es limitada.

A eso se suma la incógnita de la absorción: repartir 401,8 millones en cuatro años exige que haya proyectos suficientes. Si el ritmo de ejecución se ralentiza, el plan perderá el efecto de arrastre que busca.

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El Laboratorio Gallego

El PPdeG (el Partido Popular de Galicia, la formación que gobierna con mayorías absolutas consecutivas desde 2009) afronta este plan desde una posición cómoda: no necesita pactar con nadie. La estrategia se aprueba por acuerdo del Consello da Xunta, no como proyecto de ley, de modo que el control parlamentario llegará por la vía presupuestaria en el Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 diputados).

Ahí el BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) y el PSdeG (la federación gallega del PSOE) podrán medir la ambición real: cuánto es dinero nuevo y cuánto es reordenación de partidas ya existentes. El debate no será sobre el diagnóstico, que comparten, sino sobre el calendario y la letra pequeña de las convocatorias.

La dimensión nacional es inevitable, aunque no explícita. La política económica gallega lleva años funcionando como banco de pruebas del PP, y la innovación empresarial encaja en ese patrón: es terreno de gestión, sin confrontación ideológica, con la industria y la compra pública como banderas. En la comunicación oficial de la Xunta no consta ninguna referencia de Alberto Núñez Feijóo a este plan; la conexión llegará, si llega, cuando el modelo gallego se traduzca en propuesta para el conjunto de España.

La próxima cita es presupuestaria. El plan necesita encaje en las cuentas autonómicas de 2027, y ese será el primer test verificable de si los 400 millones son compromiso o declaración de intenciones. El indicador a vigilar no es el anuncio, sino la primera convocatoria de compra pública precomercial. Si arranca en plazo y con proyectos industriales detrás, Galicia habrá encontrado una fórmula que otras comunidades querrán copiar.

Ficha del Caso

  • El caso: La Xunta aprueba la Estratexia Galega de Innovación Empresarial, la primera hoja de ruta autonómica dedicada a la innovación dentro de las empresas, con horizonte 2028.
  • Datos importantes: 401,8 millones en cuatro ejes y 14 medidas; 66,5 millones para compra pública precomercial desde 2027; gasto empresarial en I+D de 510,5 millones en 2024, un 71% más que en 2018.
  • Resumen: El objetivo es un 25% más de empresas innovadoras y superar los 1.500 millones de gasto empresarial en innovación en 2028. El éxito dependerá de la ejecución presupuestaria y de que las pymes absorban las ayudas.