Rueda, Pontón y Besteiro chocan en el Parlamento gallego por los presupuestos de 2027 en plena precampaña del 29N

El presidente de la Xunta reprocha a la oposición no haber leído unas cuentas recién presentadas. Pontón le acusa de hacer «campaña cutre» por Feijóo y Besteiro replica que la rebaja del IRPF equivale a «dos cafés al mes».

El choque en el Parlamento gallego entre Alfonso Rueda, Ana Pontón y José Ramón Gómez Besteiro por los presupuestos de 2027 ha sonado a mitin anticipado.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La sesión de control de este miércoles en el Parlamento de Galicia ha derivado en dos cara a cara consecutivos sobre las cuentas de 2027, la carestía y la vivienda.
  • ¿Quién está detrás? El PPdeG, que gobierna con mayoría absoluta; el BNG, primera fuerza de la oposición; y el PSdeG, que interpela al Ejecutivo autonómico por el coste de la vida.
  • ¿Qué impacto tiene? El trámite presupuestario queda ligado al pulso de las generales del 29N y el hemiciclo se convierte en escaparate nacional del modelo del PP gallego.

Dos cara a cara con las cuentas de 2027 sobre la mesa

El Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 diputados) acogió este miércoles dos cara a cara consecutivos con los presupuestos de 2027 recién presentados como telón de fondo. Las preguntas de la oposición se centraron en la carestía de la vida y en el acceso a la vivienda. Alfonso Rueda, presidente de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela), respondió desplazando el eje: de la gestión a la contienda electoral.

Con Besteiro fue especialmente irónico. Le instó a aclarar qué entiende por prioridades y le remarcó que ni las listas socialistas ni sus pugnas internas lo son para el grueso de la ciudadanía. Después llegó la frase que resumió su estrategia: «Los presupuestos no son criptonita. Puede acercarse a ellos, rodearlos e incluso leerlos».

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Con Pontón el reproche cambió de forma, no de fondo. Le espetó que «parece que se le hace larga la legislatura», bromeó con un «gobierno en la sombra» y le preguntó si ya había terminado su programa electoral. El momento más comentado fue este: «Si hablo por mí, y seguro que por mi bancada, transmita que aquí ‘todos somos Ana Pontón’ para que usted siga».

La oposición sube el tono y el hemiciclo se llena de consignas

Ana Pontón no se quedó atrás. Definió al presidente gallego como «una máquina de pobreza y desigualdad» y le acusó de usar el hemiciclo del Pazo do Hórreo para «hacer campaña cutre» por su jefe de filas, Alberto Núñez Feijóo. «Si no puede, no sabe o no quiere, deje paso, señor Rueda», zanjó la líder del BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición en la Cámara).

A menos de seis semanas del 29N, el hemiciclo gallego ha dejado de ser un foro de control para convertirse en el primer escenario de la campaña.

José Ramón Gómez Besteiro, líder del PSdeG (la federación gallega del PSOE), reprochó a Rueda que respondiera a la carestía con «una rebaja del IRPF que equivale a dos cafés al mes» y tiró de humor: «Usted, como el chiste de José Mota, ¿no? Cuando le pregunta por vivienda, usted dice ‘vivienda hoy no, mañana’». Después recuperó la consigna que ya lanzó en el último pleno: el 29 de noviembre los gallegos eligen «entre derechos y derechas», entre «buitre y perro».

El PPdeG (el Partido Popular de Galicia, que gobierna con mayoría absoluta desde 2009) devolvió el golpe en el mismo registro. «Cree que llamándole ‘perro’ a Pedro Sánchez ya tiene solucionado ocho años de desastre. Pues cada vez que llegan las elecciones y hay problemas, la gente dice que venga el PP. Y lo va a decir una vez más», replicó Rueda.

El formato era el de siempre: pregunta, réplica y contrarréplica. Lo que se discutió, sin embargo, fue el calendario. Con las cuentas de 2027 encarriladas por la aritmética parlamentaria, el debate real era quién llega mejor al 29N.

El Laboratorio Gallego

El PPdeG acumula mayorías absolutas desde 2009 y revalidó la última en febrero de 2024, con una Cámara de 75 escaños en la que el BNG ejerce de primera fuerza opositora y el PSdeG ocupa el tercer lugar. Esa geometría explica la escena del miércoles: Rueda no necesita pactar los presupuestos de 2027, pero sí necesita que el debate no se le escape de las manos. Y el calendario juega en contra. Con las generales del 29N a la vuelta de la esquina, cada sesión de control se lee en clave nacional.

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Ahí está la dimensión que trasciende Galicia. Pontón lo dijo sin rodeos: a su juicio, el presidente autonómico utiliza el hemiciclo para «hacer campaña cutre» por Feijóo. La acusación es de parte y como tal debe leerse, pero apunta a un mecanismo que quien sigue la política gallega reconoce: las decisiones fiscales y presupuestarias que se adoptan en Santiago tienden a reaparecer después, con otro envoltorio, en el debate nacional del PP. La rebaja del IRPF que Besteiro despachó como «dos cafés al mes» pertenece a ese catálogo. La incógnita no es si las cuentas saldrán adelante —la mayoría absoluta lo garantiza—, sino a qué precio político. El trámite parlamentario seguirá su curso en las próximas semanas, ya con la campaña en marcha, mientras el BNG reclama elecciones autonómicas anticipadas y el PSdeG exige respuestas sobre vivienda.

Ficha del Caso

  • El caso: La sesión de control del 21 de octubre en el Parlamento de Galicia derivó en un intercambio de reproches entre Rueda, Pontón y Besteiro sobre los presupuestos de 2027, la vivienda y la precampaña electoral.
  • Datos importantes: Cámara autonómica de 75 diputados; cuentas de 2027 recién presentadas; elecciones generales el 29 de noviembre; «dos cafés al mes» como valoración socialista de la rebaja del IRPF.
  • Resumen: El PPdeG defiende sus cuentas como gestión y la oposición las convierte en arma electoral. El hemiciclo gallego se adelanta así al pulso nacional del 29N.