Un profesor de un colegio concertado del centro de Madrid está siendo investigado por presuntos abusos sexuales a menores durante cinco cursos, según la información publicada por ABC. El caso afectaría a varios alumnos y se encuentra en fase de investigación, sin que conste ninguna detención.
Los hechos se remontan a 2019, el año en que el docente se incorporó al centro, situado a pocos pasos de la Gran Vía de Madrid. Allí se mantuvo cinco cursos, de acuerdo con el relato periodístico, en un colegio concertado (un centro privado sostenido con fondos públicos).
Para dar clase tuvo que presentar el certificado de delitos de naturaleza sexual, el documento que acredita la ausencia de antecedentes penales por este tipo de delitos. La normativa española exige ese certificado a cualquier profesional con contacto habitual con menores. Acredita el pasado, no la conducta posterior.
Qué se investiga: cinco cursos y una docena de alumnos
La información publicada sitúa el número de afectados en una docena de alumnos de entre 12 y 15 años. Esa cifra procede del relato periodístico y no ha sido confirmada por ninguna fuente oficial, por lo que debe tomarse como provisional hasta que se pronuncie la autoridad judicial o policial.
El docente aparece descrito como una persona persuasiva que construyó una relación de confianza con los alumnos fuera del horario lectivo. El relato no permite establecer cuántos de esos contactos, están incluidos en la investigación ni en qué fase se encuentran las diligencias.
Ninguna instancia oficial ha confirmado todavía el número de menores afectados ni el alcance exacto de los hechos que se investigan.
La investigación sigue abierta.
Cómo habría captado a los alumnos, según la información publicada
Según la versión publicada por ABC, el profesor utilizaba la PlayStation y los videojuegos como vía de contacto con los menores. Ese método le habría permitido mantener la relación durante años sin levantar sospechas en el entorno escolar ni en las familias. El texto no detalla qué pruebas sostienen esa parte del relato.
Ninguno de los alumnos afectados, todos ellos menores, puede ser identificado en esta información. La presunción de inocencia del docente se mantiene intacta: es un investigado (la persona sobre la que recaen indicios; antes se le denominaba imputado), no un condenado.
En qué punto está la investigación y qué falta por confirmar
Con los datos disponibles, no consta ninguna detención ni que el profesor haya declarado ya ante un juez. Tampoco se conocen los delitos concretos que se le atribuyen en el procedimiento ni el órgano que dirige la instrucción (la fase del proceso penal en la que el juez investiga los hechos).
Estos son los puntos que siguen sin confirmación oficial:
- El número exacto de menores afectados y los cursos en los que se produjeron los hechos.
- Si existe una denuncia formal y en qué fecha se presentó.
- El juzgado que ha asumido la instrucción y si esta se ha declarado secreta.
- La situación procesal del docente, incluida una eventual citación para declarar como investigado.
Los menores tenían entre 12 y 15 años, de acuerdo con el relato periodístico, un dato relevante porque en España la edad de consentimiento sexual se sitúa en los 16 años. Cualquier acto de contenido sexual con quien no ha alcanzado esa edad es delito, con independencia de lo que sostengan las partes.
Este tipo de delitos suele ser investigado por unidades especializadas de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, que remiten el atestado (el documento policial que recoge las primeras diligencias) al juzgado de guardia. En los procedimientos que afectan a menores, la ley obliga además a preservar su identidad y a evitar la difusión de datos que permitan reconocerlos.
Por ahora, el caso permanece en fase de investigación y el docente conserva su condición de investigado. Ningún tribunal ha declarado hecho probado alguno y no hay sentencia. Cualquier avance relevante deberá confirmarse por vía oficial.

