La Junta de Andalucía abre este miércoles la vacunación a los mayores de 60 años y a los profesionales de servicios esenciales.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Consejería de Sanidad incorpora al calendario a las personas de 60 años o más, cuerpos y fuerzas de seguridad, bomberos, protección civil, profesionales en contacto con animales y personal de instituciones penitenciarias.
- ¿Dónde y cuándo? En los centros de salud de toda Andalucía desde este miércoles 21 de octubre, con cita previa. La Consejería tiene su sede en Sevilla.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Se completa la lista de grupos recomendados de la campaña de gripe y covid; desde el 11 de noviembre habrá jornadas sin cita todos los miércoles y dos supersábados en centros comerciales.
Desde hoy se suman a la inmunización las personas de 60 años o más, los miembros de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, los bomberos y el personal de protección civil, los profesionales con exposición directa a animales y los trabajadores de instituciones penitenciarias. Todos ellos deben pedir cita con su centro de salud para recibir la dosis correspondiente, según el protocolo fijado por la Consejería de Sanidad.
El vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha insistido en que la vacuna es una «herramienta fundamental» para «prevenir complicaciones, reducir hospitalizaciones y proteger a las personas más vulnerables frente a los virus respiratorios». Su departamento coordina una campaña que combina la gripe, la covid y el virus respiratorio sincitial, y que arrancó el pasado 1 de octubre.
La campaña ha avanzado por tramos semanales. El 1 de octubre se abrió la inmunización a los niños de 6 a 59 meses y a las residencias de mayores; el 7 de octubre entraron las personas de 80 años o más; el 14 de octubre se sumaron los mayores de 70 años y los adultos con patologías crónicas y situaciones de riesgo. Este miércoles llega el turno de los mayores de 60, el grupo que cierra la recomendación por edad en Andalucía.
En paralelo, la Consejería ha puesto el foco en la inmunización frente al virus respiratorio sincitial (VRS), causante de la bronquiolitis. Hasta la fecha se ha administrado nirsevimab a 27.583 de los 32.942 lactantes a los que se dirige la campaña, lo que supone una cobertura del 83,7%.
Ocho de cada diez bebés andaluces de la cohorte diana ya están protegidos frente a la bronquiolitis, la primera causa de hospitalización infantil en otoño.
Quién entra en la nueva fase y cómo se pide la cita
La cita se solicita en el centro de salud de referencia, que asigna día y hora según la agenda de cada zona básica. El trámite puede hacerse por los canales habituales del Servicio Andaluz de Salud, la estructura que gestiona la atención primaria en la comunidad. El bloque de profesionales convocados es amplio: agentes de las fuerzas de seguridad del Estado, bomberos, técnicos y voluntarios de protección civil, trabajadores de prisiones y personas que desarrollan su labor en contacto directo con animales.
Son colectivos que no pueden teletrabajar ni elegir horario, y que además trabajan en turnos largos, en espacios cerrados compartidos o en intervenciones de emergencia. Por eso la recomendación sanitaria los sitúa en la misma franja que a los mayores de 60 años: la vacuna no solo les protege a ellos, sino que reduce la circulación del virus hacia las personas vulnerables con las que conviven. En provincias donde el sector primario pesa, como Almería o Jaén, el grupo de profesionales con exposición animal gana peso en esta fase de la campaña.
Jornadas sin cita desde el 11 de noviembre y dos supersábados en centros comerciales
A partir del 11 de noviembre, la Consejería iniciará las jornadas de vacunación sin cita, que se celebrarán todos los miércoles mientras mientras dure la campaña en los centros de salud de Andalucía. A ellas se sumarán dos supersábados de vacunación en centros comerciales, una fórmula con horario amplio pensada para quienes no pueden acudir entre semana por motivos laborales.
La campaña frente al VRS incorpora este año, por primera vez, a los mayores de 60 años que viven en residencias o siguen tratamiento con fármacos inmunodepresores, además de las personas mayores de 18 años con muy alto riesgo. Con casi ocho de cada diez lactantes protegidos, la sanidad pública andaluza afronta la temporada de bronquiolitis con buena parte de la cohorte de riesgo cubierta, aunque los equipos de atención primaria mantienen abierta la inmunización para los que aún no han recibido la dosis.
La Lectura Andaluza
Andalucía es la comunidad más poblada de España, con más de 8,5 millones de habitantes, y su sistema sanitario público sostiene una campaña que llega a toda la red de atención primaria, desde los grandes centros de Málaga hasta los consultorios de la Sierra de Cádiz. Esa capilaridad explica el ritmo: la comunidad ha pasado de los niños y las residencias a los mayores de 80 y de 70 en apenas tres semanas, sin que la inmunización se haya interrumpido en ningún momento.
Para el lector de a pie, la letra pequeña es la que importa. Si tiene 60 años o más, ya puede pedir cita. Si es agente de la Guardia Civil o de la Policía Nacional, bombero, técnico de protección civil o trabaja en una prisión, también. Y si está en contacto diario con animales —veterinarios, ganaderos, personal de matadero—, entra en el mismo grupo. En una comunidad donde el sector agroalimentario aporta una parte decisiva del empleo, ese último colectivo no es menor: son miles los profesionales que cada temporada pasan consulta por síntomas respiratorios y que hasta ahora no tenían acceso preferente a la dosis.
El siguiente hito está marcado en el calendario. El 11 de noviembre arrancan las jornadas sin cita de los miércoles y, antes de que acabe la campaña, llegarán los dos supersábados en centros comerciales; todo apunta a que la inmunización se mantendrá durante los meses de mayor circulación de virus respiratorios. Quien tenga dudas tiene una respuesta sencilla: el centro de salud de su barrio, una llamada y una cita. Que el 83,7% de los lactantes andaluces esté ya protegido demuestra que, cuando el sistema facilita el acceso, los andaluces responden.
