EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha replicado a Alberto Núñez Feijóo que el modelo de inmersión lingüística se dirige desde la Generalitat y que el catalán es ‘sagrado e intocable’, un día después de que el líder del PP prometiera un 50% de horas lectivas en castellano si llega a La Moncloa.
- ¿Quién está detrás? Paneque, portavoz del Ejecutivo autonómico y consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, en la estela de Salvador Illa, que ya advirtió de que ‘el catalán no se toca’.
- ¿Qué impacto tiene? Fija la posición del PSC en la precampaña del 29-N, blinda el modelo de escuela catalana ante un eventual Gobierno del PP y desplaza el debate al bloqueo de la oficialidad del catalán en la Unión Europea.
La portavoz del Govern replica a Feijóo que el catalán es ‘sagrado e intocable’ y que la inmersión lingüística la decide la Generalitat. Sílvia Paneque sitúa el modelo educativo catalán fuera del alcance de un programa electoral estatal y exige respeto al PP.
La declaración no salió de un guion improvisado. La también consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica compareció este martes tras la reunión del Consell Executiu, veinticuatro horas después de que Alberto Núñez Feijóo presentara en Madrid su Contrato con España, el catálogo con el que el PP quiere volver a La Moncloa. Entre las medidas estrella, garantizar un 50% de horas lectivas en castellano en las escuelas catalanas si gobierna.
Frente a ese planteamiento, la portavoz del Ejecutivo autonómico ha sido taxativa: ‘El modelo de escuela catalana se dirige desde el Govern y estamos totalmente comprometidos con la inmersión lingüística’. La política lingüística, ha venido a decir, no se negocia en un mitin de Madrid ni se convalida en un programa electoral estatal.
El tono subió al valorar la propuesta popular. ‘El PP, y en concreto su líder, habla desde la ignorancia y debería hacerlo con conocimiento y desde el respeto a Cataluña, a los catalanes y a su lengua’, ha afirmado. Y añadió la frase que resume la posición del Govern: ‘Quien decide el papel del catalán en la escuela y en todos los ámbitos es la Generalitat’.
La consejera fue más allá del terreno educativo y reivindicó el catalán como ‘un elemento vertebrador de la sociedad’, hasta el punto de calificarlo de ‘sagrado e intocable’ por su papel integrador.
El catalán no se defiende con discursos en Madrid, sino con competencias propias y un modelo que lleva décadas cohesionando las aulas catalanas.
Paneque garantizó además que el modelo actual, con el catalán como lengua vehicular, ‘no está en riesgo’, y recordó que la inmersión es ‘un compromiso que han compartido todos los Gobiernos en Cataluña, del color que fueran’. La continuidad ha sido la norma incluso en los años de mayor presión judicial, cuando distintas resoluciones intentaron fijar porcentajes de castellano y la respuesta institucional acabó reordenando el marco legal catalán.
Del ‘no se toca’ de Illa al ‘sagrado e intocable’ de Paneque
El mensaje no llega aislado. El lunes fue el president de la Generalitat, Salvador Illa, quien zanjó el asunto con un ‘el catalán no se toca’ que marcó la línea de todo el Ejecutivo. La secuencia Illa-Paneque en menos de veinticuatro horas dibuja un frente común sin fisuras internas y con un destinatario claro en Madrid.
Y no solo en el Govern. ERC también ha desafiado a Feijóo por su Contrato con España, de modo que la defensa de la inmersión funciona en Cataluña como un suelo compartido que va del PSC a la oposición independentista. Es el tipo de consenso que la pasada década se puso a prueba con litigios y requerimientos, y que ha resistido porque ningún grupo con representación en el Parlament ha hecho suya la tesis del 50%.
El 50% de castellano que Feijóo quiere imponer desde La Moncloa
La propuesta del PP actúa sobre una competencia transferida. El model d’escola catalana se dirige desde el Govern de la Generalitat, que fija horarios, currículo y lengua vehicular en el marco de sus competencias educativas. Por eso el Ejecutivo autonómico insiste en que el anuncio de Feijóo es, antes que una política pública, un gesto de campaña: no hay margen para aplicarlo sin reformar el Estatut ni vaciar de contenido la competencia catalana.
Hay una segunda derivada que Paneque quiso poner sobre la mesa. La consejera retó a Feijóo a que, si de verdad quiere hacer un favor a Cataluña, ‘trabaje para convencer a sus socios parlamentarios’ en Bruselas de que dejen de bloquear la oficialidad del catalán, el gallego y el euskera en las instituciones comunitarias. El reconocimiento de las tres lenguas cooficiales sigue atascado en el Consejo de la Unión Europea, donde hace falta unanimidad y donde los aliados europeos de los populares mantienen sus reservas.

Esperemos que pueda reeditarse un Gobierno progresista tras las elecciones del 29-N porque es una cuestión necesaria para Cataluña y para España’, ha señalado Paneque, consciente de que un cambio de inquilino en La Moncloa devolvería el expediente al cajón.
El Eje del Poder Socialista
En Ferraz se sigue la refriega con la misma línea que sostiene el PSC, sin interferencias: la política lingüística es competencia de la Generalitat y no va a convertirse en moneda de cambio de ninguna negociación en Madrid. La relación entre la dirección federal y el PSC ha funcionado estos años con un reparto claro de papeles, con Illa como president y con el partido de Ferraz 70 ejerciendo de escudo institucional cuando el debate salta al Congreso o al Senado.
El aterrizaje territorial y social es evidente. La inmersión sostiene un sistema que atiende a todo el alumnado no universitario catalán y que tiene en las familias recién llegadas su principal vector de cohesión: es la lengua la que iguala oportunidades en el aula. Los efectos se notan también en el profesorado, en las familias, y en los equipos directivos de los centros, que llevan años aplicando un modelo que la conselleria defiende como propio. En paralelo, el debate sobre el papel de las lenguas cooficiales recorre otros territorios con fórmulas distintas, desde la zonificación navarra del PSN-PSOE hasta la realidad valenciana o balear, donde la cuestión sigue coleando en los tribunales.
El riesgo inmediato es de calendario. El PP tiene en el 29-N su principal escaparate para rentabilizar la propuesta entre el electorado constitucionalista, mientras el independentismo medirá al Govern por su capacidad de blindar el modelo. La respuesta del Ejecutivo de Illa, contundente y sin matices, busca desactivar ese doble cerco: ni cesión ante Madrid ni lección de catalanidad desde ERC. La próxima ventana crítica será la campaña y, antes, la negociación europea de la oficialidad, con el Consejo de la UE como termómetro.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: La lengua como derecho y como cohesión: el modelo catalán se defiende desde la competencia propia y no se negocia en un programa electoral estatal.
- Protagonista: Sílvia Paneque (portavoz del Govern y consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica), en la estela de Salvador Illa (president de la Generalitat).
- Próximo hito: La réplica del PP en plena precampaña del 29-N y el desbloqueo de la oficialidad del catalán en el Consejo de la Unión Europea.

