Rey Felipe VI Milei: Zarzuela prioriza Iberoamérica y evita el pulso con Argentina

La Casa del Rey supedita la audiencia a que el mandatario argentino incluya en su agenda al presidente del Gobierno, como exige la coordinación de la política exterior. El precedente de junio de 2024 se repite mientras Ayuso se queda sola en la fotografía.

El Rey Felipe VI ha vuelto a denegar la audiencia que Javier Milei había solicitado para su visita a España. La razón no es una agenda imposible ni un problema de fechas: el presidente argentino se niega a reunirse con Pedro Sánchez y, sin ese encuentro previo, la Casa del Rey no abre la puerta de la Zarzuela a un mandatario extranjero.

La regla no figura en ningún reglamento con nombre y apellidos, pero se aplica con una rigidez notable. Las visitas de jefes de Estado y de Gobierno extranjeros se coordinan entre la Casa del Rey y el Ejecutivo, que tiene la competencia constitucional sobre la política exterior. Si un presidente aterriza en Madrid y excluye de su agenda al presidente del Gobierno, el Monarca no puede cubrir ese hueco: sustituir al Ejecutivo no está entre sus funciones.

La negativa de Zarzuela y el precedente de junio de 2024

El precedente está fechado. En junio de 2024, Milei solicitó una audiencia con el Monarca en plena crisis diplomática entre Madrid y Buenos Aires y tampoco fue recibido. Entonces, como ahora, el argumento fue el mismo: sin reunión con el presidente del Gobierno no hay despacho en el Palacio de la Zarzuela. La petición se ha repetido, según la información difundida este miércoles, en términos casi idénticos.

Publicidad

Milei se ha encargado de alimentar el relato. En el Nueva Economía Fórum, celebrado en Madrid, ha vuelto a cargar contra Sánchez, al que ha calificado de ‘impresentable dictador’, y ha insistido en que no piensa sentarse con quien describe como ‘un delincuente ladrón. Dejó además otra frase para el archivo: ‘Pedrito es bien corrupto’.

Albares respondió en TVE con un dato que reordena la polémica: el dirigente suramericano, dijo, ‘jamás’ ha solicitado una entrevista con el presidente del Gobierno. La versión de Exteriores y el criterio que aplica la Casa del Rey convergen en un punto que no es ideológico sino procedimental: la Corona no improvisa audiencias sin el Ejecutivo.

Hay una asimetría que conviene no perder de vista. El Rey representa al Estado, no a un partido, y esa condición es precisamente lo que le impide actuar como anfitrión de quien deja fuera a una institución del propio Estado. La negativa no es un gesto de frialdad hacia Argentina ni hacia su presidente: es la consecuencia mecánica de un protocolo pensado para que el jefe del Estado no tenga que elegir bando.

Una audiencia en la Zarzuela no es un favor personal: es un acto de Estado y se mide con sus reglas, no con las simpatías del invitado.

El encuentro que sí se producirá: Ayuso y la medalla de 2024

La agenda de Milei en Madrid tiene, eso sí, una cita confirmada. Esta tarde se reúne con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que ya lo recibió en 2024 y le concedió entonces la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid. Será la única fotografía institucional relevante de su visita, y no será ni con un miembro del Gobierno ni con el jefe del Estado.

Díaz Ayuso se queda sola en esa imagen. Alberto Núñez Feijóo ha evitado el encuentro y Santiago Abascal, pese a su afinidad personal con el mandatario argentino, tampoco se reunirá con él: hablará con él este miércoles y ha justificado la ausencia por su ‘prioridad’, la precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre. El cálculo es el mismo en el PP y en Vox: una fotografía con Milei a seis semanas de las urnas se explica mal.

La brújula iberoamericana de la Corona

Conviene separar el ruido del marco. La acción exterior de la Corona no se diseña contra nadie: se diseña como representación institucional de España en Iberoamérica, con independencia del signo político de cada mandatario. Felipe VI asistió el 10 de diciembre de 2023 a la toma de posesión de Milei en Buenos Aires. Volvió a coincidir con él el pasado 28 de julio en Lima, en la investidura de Keiko Fujimori, y el 7 de agosto en Cali, en la de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia. Tres viajes, tres gobiernos de signos distintos y una sola lógica: la presencia.

Publicidad

Esa continuidad explica que la Casa del Rey prefiera el silencio al comunicado. No hay una doctrina pública sobre qué mandatarios merecen audiencia y cuáles no, y probablemente no la habrá: la institución gana más con un criterio procedimental verificable que con una lista de vetos políticos que la obligaría a pronunciarse cada semana sobre un país distinto.

El riesgo, sin embargo, existe y no conviene disimularlo. Una negativa repetida puede leerse en clave partidista, y el titular que viaja fuera de España, siempre es más simple que el reglamento: el Rey no recibe a Milei. A ello se suma un efecto secundario incómodo para Zarzuela: la fotografía que finalmente se produzca en Madrid llevará el sello de una comunidad autónoma y no el del Estado.

Queda por ver qué ocurre después del 29 de noviembre. La composición del próximo Gobierno determinará el tono de la relación con Argentina y, con ella, el margen real de la Casa del Rey para autorizar una audiencia que hoy no tiene encaje. La próxima cita iberoamericana que confirme la agenda oficial de la Casa del Rey será la prueba de si la brújula sigue intacta.

Claves del Protocolo y Estado

  • Contexto del acto: la negativa de Zarzuela a recibir a Milei sin reunión previa con Sánchez reactiva el precedente de junio de 2024 y confirma que la Corona supedita sus audiencias a la coordinación con el Gobierno.
  • El detalle de protocolo: la agenda argentina se cubre con una fotografía autonómica, la de Ayuso y la medalla concedida en 2024, y con la ausencia calculada de Feijóo y Abascal en plena precampaña.
  • Próximos pasos: la Casa del Rey no ha confirmado ninguna audiencia con el mandatario argentino; la siguiente cita verificable será la que publique su agenda oficial, con las elecciones del 29 de noviembre como referencia.