El colapso judicial en Galicia suma 13.417 demandas en cola en la sección civil de Vigo y 21.478 sentencias dictadas que siguen sin ejecutarse.
La estadística oficial del Consejo General del Poder Judicial correspondiente al segundo trimestre del año, difundida este miércoles, confirma lo que se venía denunciando desde la Cidade da Xustiza: la conversión de los antiguos juzgados en un único Tribunal de Instancia no ha descongestionado la jurisdicción civil. La nueva oficina judicial reorganizó el edificio y los nombres. No la carga de trabajo.
La sección civil es la que absorbe las reclamaciones de daños, los impagos, las deudas entre comunidades de propietarios, los créditos bancarios, y los desahucios. Sobre el papel, la obligación de intentar un acuerdo previo entre las partes ha retrasado la entrada de asuntos. No los ha resuelto: los ha aparcado. La lista de espera crece más despacio, pero sigue creciendo.
Dos años sin ingresar una sola demanda nueva
Los números lo dicen sin adornos. Al ritmo actual de trabajo, la sección civil viguesa necesitaría más de dos años sin ingresar ningún pleito nuevo para vaciar la lista. En lo que va de ejercicio se ha creado una sola plaza más de juez, y la siguiente está prevista para 2027, con efectividad un año después. El presidente del Tribunal de Instancia de Vigo, Manuel Pereira, ya ha calificado esas previsiones de claramente insuficientes.
A eso se suma el cuello de botella de la ejecución. Las 21.478 sentencias resueltas y sin ejecutar no se explican solo por el volumen de entrada, sino por la falta de personal en los equipos de ejecución, un déficit que obliga a replantear los refuerzos sobre la marcha.
La tasa de congestión de la jurisdicción civil se sitúa en 3,60, cuando lo óptimo es estar por debajo de 1. En el conjunto de jurisdicciones que recoge la estadística —sin contencioso ni laboral— se ingresaron 6.691 pleitos, 5.524 de ellos civiles, y se resolvieron 6.340, con 5.182 en lo que antes era Primera Instancia.
Un juzgado puede cambiar de nombre y de organigrama; lo que no cambia por decreto es el número de funcionarios que tramitan los papeles.
Ourense y el récord de Violencia sobre la Mujer

El mapa no se agota en Vigo. Los juzgados de Ourense acumulan 18.499 asuntos pendientes, según los datos recogidos por La Región, y el nuevo modelo judicial tampoco ha frenado ahí la tendencia. Un cambio de organigrama, no de ritmo.
Donde sí se ha movido el escenario es en la sección de Violencia sobre la Mujer de Vigo, con un incremento récord de asuntos en el segundo trimestre: un 63,8% más, porque la nueva ley le ha atribuido los delitos sexuales, entre otros. En solo tres meses entraron 488 asuntos más, más del doble que en el mismo periodo del año anterior. La jurisdicción cuenta ahora con dos secciones en lugar de una, con tasas de congestión y pendencia óptimas y un incremento de resolución superior al 50%, hasta un 80% más de autos dictados.
El titular de la sección 1 asumirá además el refuerzo de civil en comisión de servicio, una candidatura única aprobada por razones de urgencia por la sala de gobierno del TSXG (el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, el máximo órgano judicial de la comunidad) en su reunión de la semana pasada. Atenderá de forma provisional las dos plazas hasta que se incorpore otro juez de adscripción territorial.
El Laboratorio Gallego
Conviene situar el problema en su sitio. La creación de plazas judiciales no depende de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela): se decide en la ley de planta que aprueban las Cortes y se ejecuta con el Ministerio de Justicia y el propio CGPJ. Eso deja al PPdeG, que gobierna con mayorías absolutas consecutivas desde 2009, y al PSdeG (la federación gallega del PSOE) con margen para señalar cada uno al otro, mientras el BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) tiene en el Parlamento de Galicia, la cámara unicameral de 75 deputados, el foro donde reclamar explicaciones. Ninguno de los tres puede resolverlo en solitario.
La dimensión nacional es la clave. La estadística del CGPJ es la misma que se publica para el resto de España, y el atasco civil no es un fenómeno exclusivamente gallego: es el punto donde la ley de eficiencia del servicio público de justicia se está midiendo con resultados desiguales. La incógnita es si esa norma se quedará en un cambio de organigrama o si llegará acompañada de medios, y si las comunidades gobernadas por el PP y las gobernadas por el PSOE leen los mismos datos de la misma manera. Aquí el laboratorio gallego no ofrece una política que exportar, sino un diagnóstico que se repite en media España.
La proyección es concreta. La próxima estadística trimestral del CGPJ debería confirmar si la tendencia se frena o se agrava; la segunda plaza de juez no llegaría, como pronto, hasta 2027 con efectividad un año después; y el refuerzo en comisión de servicio tiene fecha de caducidad: el día en que se incorpore el juez de adscripción territorial.
Ficha del Caso
- El caso: La sección civil de Vigo y los juzgados de Ourense siguen acumulando pleitos pese a la entrada en funcionamiento del nuevo modelo judicial que sustituyó los antiguos juzgados por un Tribunal de Instancia.
- Datos importantes: 13.417 demandas pendientes y 21.478 sentencias sin ejecutar en Vigo; tasa de congestión civil de 3,60; 18.499 asuntos pendientes en Ourense; un 63,8% más de asuntos en Violencia sobre la Mujer.
- Resumen: La estadística del CGPJ del segundo trimestre confirma que reorganizar los juzgados sin aumentar medios no reduce la lista de espera, un debate que afecta al conjunto de España.

