La Ertzaintza dejó en libertad al presunto líder de Jardun pese a hallarle datos de policías y un zulo de ETA

El juez Antonio Piña acordó su ingreso en prisión provisional el martes 20 de octubre por presuntos delitos de terrorismo. La investigación sostiene que la Ertzaintza le identificó y le dejó marchar veintiún días antes.

La Audiencia Nacional envió a prisión provisional a Aratz Bilbao, presunto líder de Jardun, por presuntos delitos de terrorismo, según el auto del pasado martes. El investigado, de 34 años, se entregó tres días antes en Irún (Gipuzkoa) tras pasar veintiún días en libertad después de que la Ertzaintza le identificara.

He revisado los datos disponibles sobre la causa y lo que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han trasladado en las últimas horas. Te explico qué está confirmado por resolución judicial, qué sostiene la investigación y qué queda por aclarar.

Quién es Aratz Bilbao, el presunto líder de Jardun

El nombre completo del investigado es Aratz Bilbao Gómez. Nació en Barrica (Bizkaia) en 1992 y tiene 34 años. Las fuentes policiales citadas lo sitúan al frente de Jardun Koordinadora, una coordinadora de colectivos radicales que, según esas mismas fuentes, ha llegado a reunir entre 200 y 300 miembros, en buena parte descritos como nostálgicos de ETA.

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A ese entramado se le atribuyen episodios de violencia callejera registrados en el último lustro en el País Vasco, y Navarra. La condición de ‘líder’ o ‘príncipe’ del grupo es una calificación policial: no consta en ninguna sentencia firme y el procedimiento sigue en fase de instrucción (la fase del proceso penal en la que el juez investiga los hechos).

Esa jerarquía no equivale, por sí sola, a la dirección de actos concretos. La instrucción deberá determinar qué hechos se le atribuyen a Bilbao y con qué pruebas, y ninguna de las imputaciones que sostiene la investigación ha sido declarada probada por un tribunal.

Bilbao está en prisión provisional por presuntos delitos de terrorismo; la instrucción deberá concretar qué hechos se le atribuyen.

Los 21 días entre la identificación y la entrega

Se entregó el sábado 17 de octubre en Irún (Gipuzkoa). Lo hizo veintiún días después de que la Ertzaintza le identificara y le dejara en libertad sin adoptar ninguna medida cautelar, según la versión que mantiene la investigación.

Ese margen de tres semanas es el eje del caso. En el momento de la identificación, sostienen las mismas fuentes, los agentes localizaron datos de agentes de policía y referencias a un zulo de ETA (un escondite empleado por la banda para ocultar material). No consta que la Ertzaintza haya explicado públicamente por qué no se acordó entonces ninguna actuación sobre el investigado.

La secuencia es determinante para la causa. Entre la identificación y la entrega transcurrieron tres semanas en las que no se acordó medida alguna sobre él, según el relato de las fuentes consultadas.

En qué fase está la causa en la Audiencia Nacional

El martes 20 de octubre el juez de la Audiencia Nacional Antonio Piña acordó su ingreso en prisión provisional (la medida cautelar de ingreso en prisión durante la investigación, sin condena previa). Desde entonces permanece privado de libertad.

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Sobre él recaen indicios de presuntos delitos de terrorismo. Es la condición de investigado (la figura que sustituyó a la del imputado), que no equivale a condena: el procedimiento continúa en instrucción y no existe sentencia.

Lo confirmado hasta ahora se limita a la privación de libertad acordada por el juez. Lo atribuido procede de fuentes policiales: el papel del investigado en Jardun, el volumen del grupo y el material localizado antes de la entrega. Lo pendiente es el resto, incluido el destino de ese material y la identidad de los agentes cuyos datos aparecieron.

No hay por ahora ninguna diligencia anunciada públicamente más allá de la prisión provisional. La investigación sigue abierta y el investigado mantiene la presunción de inocencia: no es culpable hasta que exista una condena judicial firme.