3Dos modelos de rebaja: bajada permanente de tarifa en Mercadona frente a promociones y descuentos de Lidl
Mercadona ha convertido la rebaja en doctrina y no en campaña. Su política de ‘Siempre Precios Bajos’, vigente desde los años noventa, descarta ofertas, sorteos y descuentos temporales: cuando baja una tarifa, el nuevo precio no lleva fecha de caducidad y se mantiene hasta la siguiente revisión. Así se ha aplicado este octubre a medio centenar de productos básicos de marca propia, señalados en tienda con la etiqueta amarilla de ‘Bajada de precio’, que muestra tachado el importe anterior. El caso más visible es la leche Hacendado: la semidesnatada ha pasado de 0,88 euros el litro a comienzos de año a 0,83 este mes, la desnatada de 0,84 a 0,81 y la entera de 0,97 a 0,96. También han caído las mallas de patata y cebolla, las judías verdes, las aceitunas rellenas o la burger de vaca madurada.
Lidl no renuncia a la rebaja estructural, pero la combina con una capa promocional que Mercadona no tiene. La cadena alemana acumula bajadas permanentes en cerca de 800 referencias y, encima, mantiene folletos semanales, ‘súper findes’ y cupones en su app Lidl Plus con hasta un 30% de descuento adicional en artículos de marca propia. El resultado es un ahorro a dos velocidades: el precio de lineal baja, pero el mejor precio exige activar cupones y comprar en la semana adecuada. En los folletos de este octubre aparecen la gamba cocida de 17,56 a 10,52 euros el kilo, la pizza Deluxe de 11,08 a 7,75 euros el kilo o el detergente Formil de 4 litros de 7,19 a 5,75 euros. Dos lógicas, por tanto: tarifa estable y comparable frente a picos de descuento que premian la fidelidad.

