EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Grupo Socialista ha registrado una enmienda a la totalidad al Proyecto de Ley de Presupuestos de Extremadura para 2027 y exige que las cuentas vuelvan a la Junta.
- ¿Quién está detrás? La portavoz Isabel Gil Rosiña frente al Gobierno de coalición de María Guardiola, formado por PP y Vox.
- ¿Qué impacto tiene? Las cuentas superan los 9.000 millones consolidados y seguirán su tramitación: la enmienda no tiene los votos para prosperar en una Asamblea de 65 diputados.
El PSOE pide devolver los presupuestos de Extremadura 2027 y cifra en 28 millones las rebajas fiscales a Almaraz.
Qué hay dentro de las cuentas que el PSOE quiere devolver
El Grupo Parlamentario Socialista registró este miércoles una enmienda a la totalidad —el mecanismo parlamentario que permite rechazar un proyecto de ley completo y devolverlo al ejecutivo— contra el Proyecto de Ley de Presupuestos de Extremadura para 2027. La exigencia es una: que las cuentas regresen a la Junta de Extremadura. El montante consolidado supera los 9.000 millones de euros. Es el presupuesto más alto de la serie y el más discutido de la legislatura.
La portavoz socialista, Isabel Gil Rosiña, situó el origen del crecimiento en otro sitio. A su juicio, el aumento responde al buen comportamiento de la economía española y a la llegada de más recursos de la financiación estatal y de los fondos europeos, no a una gestión propia de la presidenta María Guardiola. «Esta oportunidad que brinda la buena marcha de la economía española hace que este presupuesto crezca. Sin embargo, la parte que tenía que poner el Gobierno de la Junta de Extremadura no está escrita en el presupuesto», afirmó.
De ahí nace la acusación de inflación contable. Los socialistas advierten de una inejecución elevada prevista y sostienen que el aumento de ingresos no se traduce en políticas económicas, de empleo ni de vivienda. En vivienda el crecimiento se queda en un 0,8%, una cifra que el PSOE califica de testimonial frente al peso que sanidad educación y servicios sociales tienen en el conjunto del gasto.
El desplome de la Agencia Extremeña de Cooperación para el Desarrollo (AEXCID, el organismo que canaliza la ayuda extremeña en el exterior) supera el 52%. La partida del Consejo de la Juventud de Extremadura (CJEx, el órgano que agrupa a las entidades juveniles de la región) cae a la mitad. A eso se suma el recorte a sindicatos y patronal, que a juicio del grupo socialista debilita la concertación social en la comunidad.
Extremadura aporta más de 9.000 millones de euros de presupuesto y discute todavía cuánto de ese dinero llega desde Mérida y cuánto desde Madrid.
El capítulo que Gil Rosiña puso bajo los focos es el energético. La portavoz denunció que las cuentas «regalan» 28 millones de euros a las compañías propietarias de la central nuclear de Almaraz, en la comarca cacereña del Campo Arañuelo, mediante una rebaja de la ecotasa (el impuesto autonómico que grava las instalaciones de producción eléctrica) y una deducción adicional del 30% que la oposición atribuye también a esas empresas. Frente a ese modelo, el PSOE plantea una alternativa de 12 ejes: plan extraordinario de vivienda protegida, refuerzo de la atención primaria y de la educación pública, estrategia de industrialización ligada a la transición energética y medidas contra la despoblación.
Quién sostiene a Guardiola y cuánto margen real tiene la enmienda
La aritmética manda. PP y Vox suman 33 de los 65 escaños de la Asamblea de Extremadura, justo la mayoría absoluta. La enmienda a la totalidad necesita mayoría simple del pleno para salir adelante, de modo que su rechazo está cantado salvo fractura imprevista en el socio minoritario. El PSOE, con 29 escaños, juega a instalar el marco del debate antes de que las cuentas lleguen al hemiciclo de Mérida.
También hay una lectura interna para la coalición. Gil Rosiña acusó al Ejecutivo de subordinar su acción a la «agenda ultra y conservadora» de su socio y describió unos presupuestos que, en su opinión, se apoyan en los grandes intereses económicos mientras se debilitan los servicios esenciales. Es una crítica política, no un dato contable, y como tal debe leerse: el PP defiende que la rebaja fiscal es precisamente lo que sostiene la actividad industrial en la zona y que las cuentas crecen en todas las consejerías.
El Pulso Territorial
Guardiola gobierna desde 2023 en coalición con Vox, la primera vez que Extremadura tiene un ejecutivo de dos partidos desde la recuperación autonómica. Los presupuestos de 2027 son, salvo adelanto electoral, las últimas cuentas completas de la legislatura: las próximas autonómicas tocan en mayo de 2027 y el calendario convierte cada partida en material de campaña.
La dimensión del debate se entiende con dos cifras de contexto. Extremadura ronda el millón de habitantes repartidos en 41.600 kilómetros cuadrados, lo que deja una densidad de unos 26 habitantes por kilómetro cuadrado frente a la media nacional, que ronda los 94. Con esa dispersión, cada recorte de cooperación o de concertación social pesa más que en otras comunidades cubiertas, y cada deducción fiscal tiene un efecto directo sobre un tejido productivo muy concentrado en el sector energético.
Qué viene ahora. El debate de totalidad se sustanciará en el pleno en las próximas semanas, con rechazo previsible, y la aprobación definitiva del articulado debería producirse antes de que acabe el año. El riesgo para el Ejecutivo no está en la votación, sino en la fotografía: un presupuesto que crece por la financiación estatal deja poco margen para exhibir gestión propia en el arranque del año electoral.
Ficha Autonómica
- El caso: El PSOE registra la enmienda a la totalidad a los presupuestos extremeños de 2027 y reclama su devolución a la Junta, con la rebaja fiscal a las eléctricas de Almaraz como eje del ataque.
- Datos importantes: Más de 9.000 millones consolidados; 28 millones de rebaja en la ecotasa y deducción adicional del 30% según el PSOE; recorte del 52% en la AEXCID; la partida del CJEx cae a la mitad; vivienda crece un 0,8%.
- Resumen: La enmienda se debatirá en el pleno de la Asamblea en las próximas semanas y será rechazada por los 33 escaños de PP y Vox. La aprobación definitiva de las cuentas está prevista antes de fin de año.

