Feijóo cierra en Valencia su promesa fiscal: quien cobre el SMI no pagará IRPF y pide «pasar página» el 29-N

El umbral del IRPF quedará ligado por ley al salario mínimo y la rebaja llegará en 2027, según el compromiso anunciado en el Palau de les Arts. Génova convierte el debate fiscal en el eje de su precampaña para el 29-N.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Feijóo ha anunciado en València que, si gobierna, quien cobre el salario mínimo no pagará el IRPF y el umbral se actualizará por ley cada vez que suba el SMI, con una rebaja general del impuesto en 2027.
  • ¿Quién está detrás? El presidente nacional del PP, arropado por el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, la alcaldesa y candidata María José Catalá y Esteban González Pons, ante 1.500 personas en el Palau de les Arts.
  • ¿Qué impacto tiene? Génova convierte la fiscalidad en el eje de la precampaña del 29-N y traslada al conjunto del país la lógica de deflactación que ya aplica en las comunidades donde gobierna.

Feijóo compromete el SMI sin IRPF: quien cobre el salario mínimo no pagará el impuesto, con el umbral actualizado por ley.

El anuncio se ha producido este viernes en un acto de precampaña celebrado en el Palau de les Arts de València ante unas 1.500 personas, a cinco semanas escasas de las elecciones generales del 29 de noviembre. Junto al presidente del PP han estado el president de la Generalitat y líder del PPCV, Juanfran Pérez Llorca; la alcaldesa de València y cabeza de lista por esta circunscripción al Congreso, María José Catalá; el portavoz del Grupo Popular en el Parlamento Europeo y miembro del comité de dirección, Esteban González Pons; y el presidente de la Diputació de València y del PP provincial, Vicent Mompó.

‘España necesita un servidor y no un impostor que viva obsesionado con el poder’, ha clamado el líder popular, que ha fijado la cuenta atrás con una advertencia a los suyos: hasta el 29-N ‘no hay un minuto que perder’.

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La promesa fiscal: el SMI fuera del IRPF por ley y con actualización automática

El compromiso estrella del mitin ha sido fiscal. Feijóo ha avanzado que en 2027 habrá una rebaja del IRPF ‘para que la inflación y los impuestos no se coman el salario de los españoles’ y ha blindado el mínimo exento: ‘Quien cobre el salario mínimo no pagará el impuesto de la renta, por ley el umbral subirá automáticamente cada vez que suba el salario mínimo’.

La medida tiene dos consecuencias políticas que en Génova subrayan. La primera, que la actualización deja de depender de la voluntad del Gobierno de turno y queda anclada a la norma, de modo que cada revalorización del SMI arrastra consigo el umbral de tributación. La segunda, que el PP traslada al conjunto de España una lógica que ya viene aplicando en las comunidades donde gobierna: deflactar la tarifa para que la subida de precios no empuje a los trabajadores hacia tramos superiores del impuesto.

La promesa no es un gesto de campaña: convierte el mínimo exento del IRPF en un derecho ligado por ley a la nómina más baja del país.

Al paquete fiscal se suman el millón de viviendas anunciado para ‘una nueva generación de propietarios’ y una reducción del tamaño del Ejecutivo: ‘Vamos a tener un gobierno mucho más pequeño, con menos ministerios, menos altos cargos y menos asesores’, ha prometido el Partido Popular desde el atril.

De la dana a la corrupción: el relato con el que Génova quiere cerrar ocho años

Feijóo mitin Valencia

El líder popular ha aterrizado su crítica en el territorio que le escucha. Frente al ‘Gobierno más caro de la historia’, ha preguntado a dónde ha ido el dinero y ha respondido con la dana: ‘A hacer las infraestructuras hídricas que necesita Valencia, no. Ni antes ni después de la dana han hecho las infraestructuras que eran necesarias para evitarla’.

Los números que ha puesto sobre la mesa son dos: 210.000 millones de euros más pagados por los ciudadanos en impuestos y cotizaciones desde 2018, y 540.000 millones de deuda adicional, un 44% más. Con ese punto de partida ha enumerado los incumplimientos —vivienda pública, plantillas sanitarias, vías y trenes— y ha contrapuesto el destino real del gasto: ‘Mantener el Gobierno más grande de la historia de España y al presidente más rodeado de corrupción de nuestra democracia’.

El capítulo de corrupción ha ocupado un tramo central. Feijóo ha hablado de 17 sumarios, 131 cargos del PSOE imputados, 23 tipos delictivos y 2.401 años de prisión acumulados. Y ha reclamado respuestas antes de que Sánchez abandone el Gobierno: quién ordenó apartar a la jueza Biedma, por qué el PSOE no ha denunciado a Leire Díez y quién financió las primarias que llevaron al actual presidente a la Secretaría General. ‘Que lo diga de una vez, que no se vaya sin responder’.

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El candidato ha prometido que el primer día de su Consejo de Ministros aprobará una auditoría integral del gasto para saber ‘cuánto dinero han robado y cuánto dinero han malgastado’. Vamos a levantar las alfombras y abrir las ventanas para volver a poner gente decente al frente de las instituciones’, ha añadido, antes de cerrar el capítulo con la ley de nietos: ‘Cuando haces trampas te van a pillar.

El Eje del Poder Popular

Lo que observamos es un cierre de filas diseñado en Génova y ejecutado en clave territorial. El acto reúne a la plana mayor valenciana —Generalitat, Ayuntamiento y Diputació— y proyecta la imagen de un partido que ya gobierna donde antes competía. La lectura interna es nítida: si la promesa fiscal cala, el PP llega al 29-N con una propuesta de Estado medible, con rango de ley y con un beneficiario identificable, el trabajador que cobra el salario mínimo.

El aterrizaje en los territorios populares es inmediato. Las comunidades gobernadas por el PP llevan ejercicios aplicando deflactaciones en el tramo autonómico; la novedad es que ahora el umbral del IRPF se ata al SMI en la normativa estatal y no en la voluntad anual de cada gabinete. En València el mensaje conecta además con la reconstrucción tras la dana, un asunto donde el PP reclama inversión hídrica pendiente y donde el Ejecutivo central arrastra el coste político de la gestión. Catalá, cabeza de lista al Congreso, y Pérez Llorca son los dos activos que el partido pone a la vista, y ambas piezas funcionan como aval de gestión frente al discurso nacional.

El riesgo inmediato también se puede medir. Una promesa fiscal de esta naturaleza exige concreción técnica —redacción del umbral, encaje en la tarifa, coste recaudatorio— antes de que el adversario la reduzca a eslogan. La ventana es corta: del 23 de octubre al 29 de noviembre median 37 días y el calendario parlamentario no da para más que un anuncio de intenciones. La comparación con la mayoría absoluta de 2011 tampoco sirve de consuelo: entonces el PP llegó con el marco presupuestario agotado; ahora llega con margen para diseñar la rebaja.

Queda un flanco abierto en ese relato de reconstrucción, el de la relación con Vox y la capacidad de sumar mayorías sin depender de socios que piden más de lo que Génova está dispuesta a firmar. Feijóo ha cerrado el mitin con un aviso al PSOE —’Saben que ya no pueden ganarnos’— y una exigencia: ‘Que abandonen la desobediencia, que cumplan la ley y que acepten competir honradamente’.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Quien trabaja cobrando el salario mínimo no puede pagar el impuesto de la renta; la rebaja fiscal se presenta como acto de justicia con el trabajador y como alternativa solvente al Gobierno.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del Partido Popular).
  • Próximo hito: Cierre de la precampaña y cita con las urnas el 29 de noviembre; pendiente de confirmar por Génova el detalle técnico del umbral del IRPF.