Iberoamérica impulsa la formación doctoral y posdoctoral y acuerda una Carta Común del Personal Investigador

El programa arrancará como proyecto piloto para probar su viabilidad académica, administrativa y financiera. Los países no han fijado todavía calendario ni dotación económica para la Carta del Personal Investigador.

Iberoamérica acuerda en Alicante un programa piloto de formación doctoral y posdoctoral y una Carta Común del Personal Investigador.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha cambiado? Los países iberoamericanos han acordado impulsar un proyecto piloto del Programa Iberoamericano de Cooperación en Formación Doctoral y Posdoctoral y seguir definiendo una Carta Iberoamericana del Personal Investigador, según la Declaración Conjunta hecha pública el 22 de octubre de 2026.
  • ¿Quién lo ha decidido? Las ministras, ministros y altas autoridades de Educación Superior y de Ciencia, Tecnología e Innovación reunidas en la II Conferencia Iberoamericana Ministerial conjunta, con el respaldo de la SEGIB y la OEI.
  • ¿A quién afecta? A los investigadores en formación y a los doctores de la región, a las universidades y centros de investigación y a los sistemas de ciencia de los países participantes.

El acuerdo de Alicante: formación doctoral en fase piloto

La Declaración Conjunta de la II Conferencia Iberoamericana Ministerial conjunta de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, hecha pública el 22 de octubre de 2026 por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, recoge el compromiso de reforzar la cooperación entre las políticas de educación superior y las de ciencia. El texto apuesta por favorecer la movilidad y la circulación equilibrada del talento y por una mayor interacción entre universidades, centros de investigación y el resto de actores de los sistemas de conocimiento.

El eje del acuerdo es el Programa Iberoamericano de Cooperación en Formación Doctoral y Posdoctoral, que arrancará como proyecto piloto. La declaración explica la fórmula: la fase inicial permite probar el instrumento en lo académico, lo administrativo y lo financiero antes de ampliarlo y convertirlo en un instrumento estable de cooperación, alineado con la Cooperación Iberoamericana. El texto atribuye a la formación doctoral un «efecto multiplicador» sobre las capacidades científicas y sobre la masa crítica investigadora de la región.

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Juan Cruz Cigudosa, secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, ha situado el acuerdo en una «lógica de conectar la formación, la movilidad y el desarrollo profesional del personal investigador». Según ha añadido, el objetivo es «formar a nuevas generaciones de investigadoras e investigadores y facilitar su colaboración con instituciones de otros países», además de ofrecerles «las mejores condiciones» para desarrollar su talento.

Movilidad del talento y una carta de derechos para el personal investigador

personal investigador

El secretario general Iberoamericano, Andrés Allamand, ha resumido el objetivo político del encuentro: «Iberoamérica no puede permitirse formar talento para luego perderlo». La reunión de Alicante da continuidad a la I Conferencia Ministerial Conjunta, celebrada en Valencia en 2024, donde se fijó la agenda compartida y se planteó por primera vez este programa. «En Valencia fijamos el rumbo. En Alicante empezamos a ejecutarlo», ha declarado.

El secretario general de la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura), Mariano Jabonero, ha aportado el dato más concreto del encuentro: el programa de becas Paulo Freire Plus «ya ha beneficiado a 25 investigadores de toda la región». Según ha señalado, el retorno de los primeros doctores se traduce en resultados como su contribución a la reforma del sistema de pensiones en Costa Rica y al impulso de la electrificación del transporte público en Honduras.

El programa de becas Paulo Freire Plus de la OEI ha beneficiado a 25 investigadores iberoamericanos y sus primeros doctores ya participan en reformas concretas en Costa Rica y Honduras.

Los países han acordado además continuar avanzando en la definición de una Carta Iberoamericana del Personal Investigador, un marco común de principios y derechos. El objetivo es triple: reforzar el reconocimiento de la profesión, armonizar criterios y facilitar la movilidad, con la vista puesta en un ecosistema iberoamericano de investigación más integrado. La declaración no concreta el calendario de aprobación ni el contenido cerrado del documento.

En igualdad de género, la conferencia ha acordado hacer seguimiento y evaluación de las medidas estructurales aplicadas en las políticas de educación superior y ciencia. Los países recopilarán de forma sistemática información sobre sus planes y estructuras institucionales para disponer, por primera vez, de un panorama regional de las políticas de igualdad. Entre los retos comunes figuran unos indicadores más completos y la revisión de los criterios de evaluación de la carrera académica y de la producción científica.

El Marco Educativo

La declaración es un acuerdo político, no una norma jurídica vinculante. Su desarrollo se apoya en instrumentos de cooperación internacional y, en el caso español, encaja en dos marcos: el artículo 149.1.15 de la Constitución, que atribuye al Estado la competencia sobre el fomento y la coordinación general de la investigación científica y técnica, y la LOSU (Ley Orgánica del Sistema Universitario, aprobada en 2023), que regula la carrera académica, la movilidad y la internacionalización de las universidades públicas.

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El seguimiento queda encargado a la SEGIB (Secretaría General Iberoamericana), en colaboración con la OEI y el Programa CYTED, apoyándose en los programas, iniciativas y redes iberoamericanas. Las partes que han intervenido son el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la SEGIB y la OEI, junto a las autoridades de educación superior de los países participantes. La declaración no detalla la dotación económica del programa piloto ni el número de plazas previstas para las primeras promociones.

Sobre la proyección, el texto deja el programa en fase de prueba y remite su conversión en instrumento estable a una evaluación posterior que no aparece calendarizada. La Carta del Personal Investigador seguirá en definición en las próximas conferencias ministeriales, sin fecha de aprobación fijada. El marco de referencia inmediato es la I Conferencia de Valencia de 2024, cuyos acuerdos pasan ahora a la fase de ejecución.

Claves de la Noticia

  • Qué importa: El acuerdo de los países iberoamericanos para poner en marcha un programa piloto de formación doctoral y posdoctoral y para seguir definiendo una Carta Común del Personal Investigador.
  • Por qué importa: Es el primer paso para convertir una agenda política compartida en un instrumento de cooperación científica con movilidad de investigadores, aunque todavía sin dotación económica ni calendario.
  • A quién le importa: A los investigadores en formación y a los doctores de España y de Iberoamérica, a las universidades y centros de investigación y a los organismos que financian la ciencia.