Landaluce reitera su inocencia en su declaración ante la jueza de Algeciras por agresión sexual

El regidor algecireño sostiene ante la instructora que el material de las denuncias está manipulado con herramientas de inteligencia artificial. La causa sigue en fase de instrucción y el debate político ya ha saltado al Parlamento de Andalucía.

El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ha reiterado su inocencia ante la jueza que investiga las denuncias por presunta agresión sexual.

La comparecencia se ha celebrado en el juzgado de instrucción de Algeciras y se ha prolongado durante buena parte de la mañana. A su salida, el regidor, visiblemente cansado, ha atendido a los medios de comunicación: «Esto no es ninguna broma», ha dicho, antes de insistir en que su versión de los hechos no ha cambiado.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El alcalde de Algeciras ha ratificado ante la jueza su inocencia frente a las denuncias por presunta agresión sexual.
  • ¿Dónde y quién? En el juzgado de instrucción de Algeciras, con el regidor y su defensa; el procedimiento continúa en fase de instrucción.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? El caso condiciona la gobernabilidad de una ciudad clave para la logística del Campo de Gibraltar y la agenda política andaluza.

La versión del alcalde ante la jueza

Landaluce ha asegurado ante la instructora que las denuncias se apoyan en contenido manipulado. «Hay mucha inteligencia artificial», ha resumido, según recogen El País y El Mundo. Es la línea de defensa que mantiene desde que el caso saltó a la esfera pública y la misma que ha repetido este viernes en sede judicial.

Publicidad

La defensa del regidor se apoya en esa idea: que las pruebas aportadas no son originales. Cuando se alega manipulación, la instrucción incorpora peritajes informáticos para determinar el origen de los archivos, y ese tipo de diligencias suele alargar los plazos. La autenticidad del material se ha convertido en el eje del caso.

Landaluce no ha descartado continuar en política y ha dejado claro que no piensa apartarse de la Alcaldía mientras el procedimiento siga abierto. Su continuidad al frente del Ayuntamiento es, en este momento, la principal incógnita. En Algeciras, la expectativa sobre su futuro institucional pesa tanto como el contenido de la causa.

Un procedimiento en instrucción y eco en el Parlamento

El procedimiento se encuentra en fase de instrucción, la etapa previa en la que la jueza practica diligencias y decide si hay indicios suficientes para abrir juicio oral. En esta fase no existe acusación formal ni juicio, y rige con toda su fuerza la presunción de inocencia que ampara a cualquier investigado. El regidor a estado acompañado en todo momento por su abogado.

Algeciras no es una plaza cualquiera: su puerto mueve una parte decisiva del comercio exterior español y su Alcaldía pesa en toda la comarca del Campo de Gibraltar.

El caso ha tenido recorrido institucional más allá de los juzgados. La oposición ha reclamado explicaciones en el Parlamento de Andalucía, la cámara autonómica con 109 escaños y sede en Sevilla, según informó El Periódico. El Gobierno andaluz ha mantenido la prudencia sobre un asunto que está en manos judiciales. Política y justicia avanzan a ritmos distintos y con calendarios que no siempre coinciden.

Sobre el terreno, el asunto se sigue con atención en el Ayuntamiento y en el tejido económico de la bahía. El puerto, la logística y la industria auxiliar sostienen buena parte del empleo de la zona, y cualquier turbulencia en el Gobierno municipal se mira con lupa desde los sectores que dependen de la actividad portuaria.

alcalde de Algeciras

El calendario tampoco ayuda a bajar el ruido. La ciudad afronta la recta final del mandato municipal con la vista puesta en las próximas elecciones locales, y con el foco puesto en cómo puede afectar el caso a la gestión diaria: obras, presupuesto y servicios que no admiten parones.

Publicidad

La Lectura Andaluza

La política andaluza lleva años aprendiendo a convivir con procedimientos judiciales que salpican a cargos electos, y este caso vuelve a poner esa convivencia a prueba. El Parlamento de Andalucía, con 109 escaños, es el escenario donde la oposición ha decidido librar su batalla: preguntas, solicitudes de comparecencia y peticiones de explicaciones que se sucederán en las próximas semanas, con independencia de lo que resuelva la jueza. Desde el Ejecutivo autonómico se ha optado por la prudencia institucional y por remitir cualquier valoración al curso del procedimiento.

El valor de proximidad se mide en Algeciras y en clave muy doméstica. El puerto es uno de los grandes motores logísticos del sur de Europa; el Ayuntamiento gestiona limpieza, transporte urbano, suelo industrial, licencias y planes de empleo. Un Gobierno municipal en el punto de mira judicial condiciona la capacidad de cerrar acuerdos, atraer inversión y sostener la agenda de la ciudad. Eso, y no solo el ruido político, es lo que se juega la bahía en los próximos meses.

Lo que viene ahora es instrucción pura y dura: nuevas diligencias, posibles comparecencias de testigos y, al final, la decisión de la jueza sobre si el caso camina hacia el juicio oral o queda archivado. No hay fechas cerradas, y conviene desconfiar de quien las anuncia. Mientras tanto, en Algeciras seguirán sonando las sirenas del puerto cada mañana, y la ciudad seguirá pidiendo a su clase política algo tan sencillo y tan difícil como claridad.