Dos de cada tres jóvenes no pueden independizarse sin ayuda y el 70% ha renunciado a un piso por dinero: así está el acceso a la vivienda

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Dos de cada tres jóvenes no podrían independizarse sin ayuda

Dos de cada tres menores de 30 años no pudieron emanciparse sin apoyo externo. El III Barómetro de Vivienda y Dignidad, elaborado por el Consejo General de la Arquitectura Técnica (CGATE) y GAD3 y presentado el 22 de octubre en Madrid, sitúa en el 65% el porcentaje de jóvenes de 18 a 29 años que necesitó algún tipo de ayuda para salir de casa de sus padres. En más de la mitad de los casos (53%) esa ayuda fue dinero de la familia; un 6% precisó un aval y un 5% se trasladó a una vivienda cedida por familiares o amigos. El estudio permite ver el salto generacional: entre quienes tienen de 45 a 64 años la ayuda resultó necesaria para el 36%, y entre los mayores de 65 solo para el 24%, es decir, seis de cada diez de estos últimos se independizaron con sus propios recursos.

El dato desplaza el eje del problema: la emancipación deja de depender del empleo o del salario y pasa a depender del respaldo familiar disponible. El presidente de GAD3, Narciso Michavila, lo describió en la presentación como una brecha de desigualdad en la que solo las rentas más altas consiguen acceder a una vivienda. Los registros del INE apuntan en la misma dirección por otra vía: el 67,1% de los jóvenes de 18 a 34 años vivía con sus padres en 2025, y entre los de 26 a 34 que siguen en casa el 47,3% no puede pagar ni alquiler ni compra (34,6% y 12,7%, respectivamente). A ello se suma el coste personal que recoge el barómetro: el 38% de quienes tienen problemas de acceso siente que pierde estabilidad y el 26% cree que su proyecto de vida queda bloqueado.

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