4El alquiler supera el umbral de esfuerzo económico recomendado para los jóvenes
El umbral del 30% de los ingresos destinados a la vivienda —el límite que recoge la Ley por el Derecho a la Vivienda y que asumen bancos y organismos internacionales— ha dejado de describir la situación de la población joven para convertirse en una meta que casi nadie alcanza. El último Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España (CJE), con datos de cierre de 2025, cifra el alquiler medio en 1.176 euros mensuales, el precio más alto del registro, frente a un salario neto medio juvenil de 1.191 euros. La renta absorbería el 98,7% del sueldo, de modo que emanciparse en solitario resulta inviable incluso teniendo empleo. Compartir piso no arregla la ecuación: se lleva el 33,6% del salario, por encima del límite, y una habitación con una mediana de 400 euros también lo roza.
El sobreesfuerzo se repite en el mapa. Un estudio de la OCU de junio de 2025 concluyó que en 17 capitales de provincia el alquiler de 70 metros más suministros y seguro supera el 30% de los ingresos de una pareja joven, con Barcelona en el 51%, Málaga en el 46% y Valencia y Madrid en el 43%. La consecuencia no es solo presupuestaria: pagar la renta funciona como un mecanismo directo de empobrecimiento. Según el CJE, el riesgo de pobreza de los jóvenes que alquilan pasa del 25,9% al 43% una vez abonada la vivienda, y el 48,9% de los hogares jóvenes en alquiler está sobreendeudado. Quien dedica más de la mitad de sus ingresos a la casa duplica la incidencia de mala salud mental frente a quien gasta menos del 30%, según el informe Habitar la incertidumbre del CJE, Fad Juventud y Oxfam Intermón.

