Ada Colau ha aceptado el pódcast de Jordi Wild y ha reordenado, sin pedir permiso, la estrategia de comunicación de Sumar.
Su confirmación llegó antes que la de Pedro Sánchez, que ayer viernes anunció desde su cuenta de X que también se sentará con el youtuber. Dos semanas antes habían dicho sí Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. Y en medio, sin vídeo ni puesta en escena, la referente de Catalunya en Comú acabó ocupando el hueco de la izquierda en la lista del presentador. The Wild Project ha dejado de ser una anécdota de internet.
Wild planteó la operación a principios de octubre como una semana especial de elecciones. El 8 de octubre anunció que quería sentar a Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal, Sánchez y a un representante de la coalición de izquierdas. Con una condición: “o acudían todos o no participaba ninguno”. El líder del PP respondió al día siguiente con un vídeo en TikTok, dispuesto a comparecer “sin límites ni preguntas pactadas”. Abascal tardó horas: “Cuenta conmigo”.
La que no necesitó vídeo fue Colau. Su confirmación llegó sin épica y, aun así, cambió el perímetro del asunto: la izquierda del PSOE entraba en un circuito de audiencia masiva sin un reparto previo de papeles. Ese es el detalle que importa dentro de Sumar.
Cuatro síes, ninguna fecha y un formato que ya no obliga a nadie
El lunes 19, Wild dio marcha atrás en su propio requisito. Lo explicó así: “Dejo las puertas abiertas a todos los candidatos y entrevistaré a quienes quieran venir”. Mantener el todo o nada habría dejado el proyecto en manos del último en responder. Añadió que la presencia del presidente del Gobierno daría otra dimensión a las conversaciones y que confiaba en que “al final se anime”. Se animó el viernes.
Cuatro entrevistas separadas pueden contarle al mismo público cuatro historias que no se parecen en nada.
El precedente que todos miran es La Revuelta: el anuncio presidencial llegó después del éxito de audiencia de su paso por el programa. Ahí está la clave. Un pódcast de masas no mide votos, mide relato, y ese relato se construye sin las mediaciones de siempre: sin rueda de prensa, sin portavoz y sin nota oficial.
La estrategia de comunicación que se decide fuera de la sala de prensa

La estrategia de comunicación de Sumar se ha apoyado en dos patas conocidas: la centralidad de Yolanda Díaz y la existencia de marcas territoriales con vida propia. Esa segunda pata es la que ahora se mueve sola. Los confluentes no piden permiso para ir a un plató; tienen su propio público, su propio calendario y, a menudo, mejor encaje en los formatos de masas.
Conviene recordar la geometría del grupo. Sumar concurrió en julio de 2023 con 31 diputados. La salida de las cinco diputadas de Podemos al Grupo Mixto, en diciembre de ese año, dejó al Grupo Parlamentario Sumar en 26 escaños. Desde entonces, cada marca negocia su visibilidad con sus propios recursos, y la foto en un pódcast vale más que un turno en el debate de totalidad.
Colau no rompe nada. Ocupa. Su perfil, con años de exposición pública en Barcelona y una interlocución directa con públicos que no pasan por el Congreso, encaja mejor en una entrevista de formato largo que en un mitin de partido. El problema no es ella. El problema es que habla por todo el espacio sin que nadie haya decidido qué decir.
La Dinámica de Coalición
Dentro de Sumar, el reparto es sencillo de describir y difícil de gestionar. La dirección del espacio ocupa el Gobierno; las marcas confluentes ocupan el territorio y, cuando pueden, la conversación pública. El 8 de octubre, Wild puso una fecha al asunto; el 19 la retiró. Entre esas dos jornadas, cada actor decidió por su cuenta. Nadie necesita un permiso que nadie puede negar.
Con el PSOE no hay aquí ninguna concesión legislativa en juego, y ese es justo el punto. El pulso es de relato. Sánchez y Colau van a competir por el mismo público en el mismo circuito, cada uno con su marco, y el espacio necesita que esa coincidencia no se lea como ruido. La coalición se sostiene en el Congreso y se desgasta en los titulares. Cabe recordar que el sí del presidente llegó el viernes, dos semanas después del resto.
A cierre de esta edición, las entrevistas siguen sin fecha confirmada y Wild ha dicho que sentará a quien quiera venir. El tiempo lo dirá. La proyección es la de siempre: el calendario electoral decidirá si la izquierda llega con una voz o con cuatro. Lo que observamos es que la primera en moverse no fue la dirección de Sumar, sino una de sus confluentes. Ahí está el dato.
Ficha del Caso
- El caso: Jordi Wild propuso una semana de entrevistas con Feijóo, Abascal, Sánchez y la izquierda. Colau aceptó el hueco del espacio antes de que Sumar fijara posición sobre el formato.
- Datos importantes: convocatoria lanzada el 8 de octubre de 2026; condición de simultaneidad retirada el 19; cuatro confirmaciones y ninguna fecha cerrada. Grupo Parlamentario Sumar, con 26 escaños tras la salida de Podemos.
- Resumen: el episodio mide la autonomía mediática de los confluentes y deja al espacio ante la disyuntiva de coordinar su mensaje o competir consigo mismo en el mismo altavoz.
