El TSJA confirma condena violencia machista: 19 años de prisión por 50 años de maltrato en Andújar

La sentencia de apelación desestima íntegramente el recurso de la defensa y ratifica el fallo de la Audiencia de Jaén de abril de 2025. El tribunal da por probado un clima de violencia física, verbal y sexual durante más de medio siglo de matrimonio.

El TSJA ha confirmado la condena de 19 años de prisión a un hombre de 78 años por maltratar y agredir sexualmente a su esposa. La sentencia de apelación, conocida este 24 de octubre, desestima íntegramente el recurso de la defensa y ratifica el fallo de la Sección Tercera de la Audiencia de Jaén, dictado en abril de 2025. Los hechos se prolongaron durante más de 50 años de matrimonio, en Barcelona y en Andújar (Jaén).

Qué confirma el TSJA sobre la condena de Andújar

La Sala de lo Civil y Penal del TSJA (el órgano judicial superior de la comunidad, competente para revisar las sentencias de las audiencias provinciales) valida la resolución íntegra. La apelación no prospera: ni absolución, ni rebaja de penas, ni aceptación de los motivos planteados por la defensa del procesado, según el texto de la resolución. El fallo de instancia consideró acreditado que el hombre sometió a su mujer a un clima constante de violencia física, verbal y sexual mientras estuvieron casados.

El fallo de instancia le impuso 15 años de cárcel por un delito continuado de agresión sexual (una pluralidad de actos de la misma naturaleza que se castiga como un solo delito) con la agravante de parentesco (la circunstancia que eleva la pena por el vínculo familiar con la víctima). A esa pena se sumaron tres años por otras conductas de violencia y el resto de condenas hasta alcanzar los 19 años de prisión que ahora se ratifican. El condenado tiene 78 años.

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Medio siglo de insultos, palizas y agresiones sexuales

La sentencia describe un sometimiento continuado a lo largo de más de 50 años, durante todo el matrimonio. Los hechos probados incluyen insultos y descalificaciones permanentes, golpes y agresiones sexuales reiteradas, en un clima de violencia que la Audiencia calificó de constante. Ocurrieron en Barcelona y en Andújar (Jaén), las dos ciudades donde residió la pareja.

La Audiencia dio por probado un clima constante de violencia física, verbal y sexual que se prolongó durante más de medio siglo de matrimonio.

El tribunal de apelación no altera ese relato. Su revisión se centra en la aplicación de la ley y en la valoración de la prueba practicada en el juicio, y desestima uno por uno los motivos del recurso contra el fallo de abril de 2025. La calificación jurídica de los hechos queda intacta.

Que el delito sea continuado no resta gravedad a los hechos: agrupa en un solo tipo penal una serie repetida de agresiones de la misma naturaleza y permite imponer penas superiores a las de un episodio aislado. La Audiencia apreció además el parentesco con la víctima, circunstancia que agrava la responsabilidad del condenado porque era su marido.

Por qué la condena todavía no es firme

La condena no es firme. Contra las resoluciones de apelación de los tribunales superiores de justicia cabe, en determinados supuestos, recurso de casación (el recurso ante el Tribunal Supremo para revisar la aplicación de la ley), según los criterios que publica el Poder Judicial. Ninguna de las penas será definitiva hasta que la resolución gane firmeza.

La presunción de inocencia del condenado ha quedado desvirtuada en dos instancias, la Audiencia de Jaén y el tribunal superior andaluz, pero su situación jurídica aún admite una revisión. El Supremo, si finalmente hay casación, no volvería a valorar los hechos: se limitaría a comprobar la correcta aplicación de la ley y de las garantías procesales. El TSJA tiene su sede en Granada.

El fallo ratificado se mantiene en sus términos: 19 años de prisión por un delito continuado de agresión sexual con agravante de parentesco y por las conductas de violencia que la Audiencia jiennense consideró probadas. No hay por ahora fecha para esa eventual revisión ante el Supremo, que sería el último paso de un caso de violencia machista juzgado en Jaén.

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