PP de Madrid
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, junto a Pedro Rollán, expresidente. Foto: Flickr.

No gana para sustos el PP de Madrid. Todavía continúa recuperándose de su primer amago de crisis con Ciudadanos a costa de la comisión a Avalmadrid, pero ya teme otra traición. En este caso, se trata de varios altos cargos madrileños que estarían planteándose salir del partido al no recibir la relevancia que esperaban. Y la formación naranja podría ser, nuevamente, su pista de aterrizaje. 

Son cuatro las caras conocidas del Ejecutivo regional que estarían “muy cabreados” con las decisiones tomadas por la dirección popular. Según fuentes conocedoras de la situación, Pedro Rollán, expresidente madrileño, Rosalía Gonzalo, antigua responsable de Transportes, Carlos Izquierdo, exconsejero de Políticas Sociales y Familia y Jaime de los Santos, quien manejó la cartera de Cultura, Turismo y Deportes en la Comunidad de Madrid, no están contentos con su nuevo papel dentro de la formación.

Las mismas fuentes aseguran que el PP de Madrid “tiene una amenaza creciente” porque todos ellos están “muy vinculados a Ángel Garrido” y pueden dar “el salto a Ciudadanos”. “Todo dependerá de si Cs le ofrece algo para irse de la Asamblea, donde no están cómodos”, insisten. Aunque otro posible desenlace, en caso de repetición electoral el próximo 10 de noviembre, sería aprovechar ese escenario para “montar un escándalo pasándose”, como ya hiciera el propio Garrido. 

Angel Garrido

Ángel Garrido amasa su venganza contra el PP de Madrid

Solo llevan unas semanas de Gobierno, pero la coalición entre Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado atraviesa su primera gran crisis. La presidenta, salpicada por algunas polémicas como la de Avalmadrid, sabía que no iba a tener una legislatura sencilla. Lo que no imaginaba es que sería su propio socio...

PEDRO ROLLÁN, DE PRESIDENTE A DIPUTADO

Pedro Rollán nunca hubiera imaginado convertirse en presidente en funciones. Era el número tres de la lista y se convirtió en el segundo de Ángel Garrido tras la dimisión de Cristina Cifuentes. La fuga de Garrido a Ciudadanos provocó que finalmente se convirtiera por unos meses en el regidor de la comunidad. 

Ser presidente en funciones ha sido su puesto más destacado en la región, pero no el único. Durante la última legislatura de Cifuentes ocupó durante dos años la consejería de Transportes, Vivienda e Infraestructuras y de 2017 a 2018 fue también consejero de Medioambiente. Con la dimisión de la presidenta y el ascenso de Garrido desempeñó las funciones de consejero de Presidencia y vicepresidente. 

Actualmente Rollán se tiene que conformar con ser diputado. No ha conseguido ningún puesto relevante en el Consejo de Gobierno, algo que se especuló en un principio. Fuentes cercanas al político sostienen que el expresidente “está enfadadísimo”. Además, “no se siente cómodo” en la Asamblea y mucho menos después de haber participado en las negociaciones con Ciudadanos y ser finalmente “ignorado” en la asignación de cargos. Una decepción que podría hacerle plantearse su futuro dentro de las filas populares, donde lleva 12 años. 

ROSALÍA GONZALO, SIN CONSEJERÍA NI ACTA

Peor parada ha salido la exconsejera de Transportes de la comunidad. Rosalía Gonzalo, militante popular, se convirtió en diputada de la Asamblea bajo el mandato de Cifuentes, en 2015. Dos años más tarde asumió la consejería que ha conservado tanto con Garrido como posteriormente con Rollán. Ahora ni siquiera ha conseguido acta de diputada.

Según sostienen fuentes conocedoras de esta situación, Gonzalo estaría “molesta” por no haber recibido ninguna responsabilidad y ahora estaría a la espera de ser reubicada en la dirección de Madrid Calle-30, en la que obtendría “un elevado sueldo” o algún sitio similar. La exconsejera, afín a Garrido, manifestó tras la salida de su compañero a Ciudadanos que era una decisión “poco acertada” y aseguró que ella no se iría del PP de Madrid. Un pensamiento que podría cambiar tras ser apartada de la primera línea. 

CARLOS IZQUIERDO, NUEVO SECRETARIO GENERAL DEL GPP

Carlos Izquierdo no es nuevo en la política madrileña. Lleva más de 20 años ejerciendo diferentes cargos, entre los que resaltan su función como extesorero regional durante el mandato de Esperanza Aguirre o vicesecretario de Organización del PP de Madrid. En la comunidad ha sido consejero de Políticas Sociales y Familia con Cifuentes. Un cargo que no ocupó con Garrido, con quien fue el responsable de Medioambiente.

Isabel Diaz Ayuso

Isabel Díaz Ayuso, una presidenta perseguida por su pasado

  • Su presunto vínculo con la trama Púnica ha ocupado el epicentro de su investidura.
  • La inminente presidenta también se ha visto afectada por los negocios de su famillia.
  • Asumió su acta de diputado con Cifuentes en el año 2015 y ha mantenido una estrecha relación con Ángel Garrido. Ahora, con Díaz Ayuso, parecía que iba a quedarse fuera de ocupar un puesto que fuera de su agrado. Fuentes conocedoras de la situación afirman que el nuevo portavoz del Grupo del Partido Popular en la Asamblea, Alfonso Serrano, “intentó que no le dieron un cargo” en la Secretaría del Grupo. Un intento que quedó en eso, porque finalmente sí fue nombrado secretario general del GPP. Por su parte, Carlos Izquierdo, actual diputado en la Asamblea, ha negado esta afirmación. 

    JAIME DE LOS SANTOS, NI EN LA COMUNIDAD NI EN EL AYUNTAMIENTO

    El último dirigente “cabreado” por las decisiones de la dirección del PP de Madrid ha sido Jaime de los Santos. Actualmente ocupa el puesto 16º en las listas populares a la Asamblea y solo conserva su acta como diputado. De los Santos fue durante los últimos años de legislatura de Cifuentes y el de Garrido responsable de Cultura, Turismo y Deportes. Un cargo que no ha revalidado en esta nueva etapa. 

    De los Santos “coqueteó con Ciudadanos” para seguir ocupando su cartera, pero finalmente no consiguió su cometido. También se habría “ofrecido a Andrea Levy en el Ayuntamiento”, pero “ninguno de ellos le han querido”. El diputado, que se presentó a las listas de manera independiente, “no solo está cabreado”, sino que también “no se siente identificado con la época de Casado”, por lo que “cualquier cosa le vendría bien” para justificar su salida.

     

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