miércoles, 2 diciembre 2020 09:43

Meirás, Ferrol, La Piniella: los seguros millonarios de Franco en la posguerra

  • El seguro sobre la casa natal del dictador en Ferrol ascendía a 1,2 millones de pesetas.
  • La mujer de Franco consiguió asegurar su finca de La Piniella dos meses antes del golpe de Estado de su marido.
  • La familia Franco airea el seguro del Pazo de Meirás, de 1,5 millones de pesetas, en su pelea por la propiedad frente al Estado.
  • La casa natal de Franco en el Ferrol estaba asegurada en 1,2 millones de pesetas en 1951. Además, su esposa, Carmen Polo, aseguró su finca de La Piniella dos meses antes de la guerra por 45.000 pesetas y cobró por los daños que sufrió. La familia Franco saca ahora a la luz el seguro del Pazo de Meirás en su pelea contra el Estado por su propiedad. El valor asegurado del Pazo fue de 1,5 millones de pesetas de 1940. Estos papeles desvelan una riqueza sólo en joyas y otros objetos, cuya valoración actualizada a día de hoy se corresponde, sólo en el caso del Pazo, a 17 millones de euros.

    El seguro que el dictador Francisco Franco contrató en su día para proteger el Pazo de Meirás es utilizado ahora por sus herederos, junto con otra documentación histórica, para probar la propiedad legítima de este inmueble en la batalla que mantiene contra el Estado. Pero, además de este seguro que saca a la luz ahora la familia, otros documentos que se encuentran en diferentes archivos desvelan un patrimonio muy importante al finalizar la guerra y maniobras sorprendentes.

    Sólo en Meirás, los objetos más valiosos fueron valorados en 250.000 euros, que se corresponderían a una cifra estimada de 2,8 millones de euros actualizados. Pero es que, además de los papeles que ahora rescata la familia Franco, otra documentación histórica descubre que su mujer, Carmen Polo, aseguró su finca de La Piniella dos meses antes del levantamiento militar de su marido. También se conserva en los archivos públicos el seguro de la casa natal de Franco en Ferrol. En este caso, el seguro es de 1951, pero el valor asegurado era de 1,2 millones de pesetas entre el continente y contenido, en el que se encontraban joyas y otros objetos de valor.

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    Los documentos afloran que prácticamente al terminar la Guerra Civil, Franco ya contaba con un patrimonio muy importante. El Pazo de Meirás y su contenido estaba valorado en 1,5 millones de pesetas en 1940. Esta cifra equivaldría hoy a una cantidad superior a los 17 millones de euros. La familia, por cierto, ha puesto a la venta el Pazo hace poco por ocho millones de euros.

    Al valor del Pazo de Meirás y sus joyas y obras artísticas habría que sumar la casa de El Ferrol y los objetos de valor que guardaba, desde la plata a la loza de Sargadelos, que era muy del agrado de Carmen Polo, según reza en las condiciones particulares de esta póliza de seguro.

    UN SEGURO ANTES DEL GOLPE DEL 18 DE JULIO

    Por último, la finca de La Piniella estuvo valorada, según el seguro suscrito por Carmen Polo justo antes de que su marido protagonizara el golpe del 18 de julio de 1936, en 45.000 pesetas. La familia puso la finca a la venta hace dos años por cinco millones de euros.

    Franco acumuló otras propiedades, como el Palacio de Cornide, o el palacio del Canto del Pico, recibido como regalo. También se hicieron con la propiedad de un edificio en la calle Hermanos Bécquer de Madrid, donde durante años estuvo el domicilio familiar de Carmen Franco, la hija del dictador. Recientemente ha sido puesto a la venta por 55 millones de euros. 

    Pero la propiedad más importante, sin duda, es la finca de Valdefuentes, adquirida también en los años inmediatamente posteriores a la guerra. Los documentos del archivo de Franco desvelan que invirtió unos 13 millones de pesetas de la época entre el terreno, que le costó 2,5 millones de pesetas, y el equipamiento de la misma. Estas cantidades se corresponderían con más de 150 millones de euros actuales.

    El Pazo de Meirás está hoy en disputa, puesto que el Gobierno considera que se simuló de forma ficticia una compra por parte de Franco. Además, el Gobierno argumenta que el Pazo fue administrado por los servicios del Estado, por lo que se debe considerar un bien de su propiedad.

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    El acuerdo de Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos incluye el siguiente compromiso: “auditaremos los bienes expoliados por el franquismo para devolverlos a sus legítimos titulares, como la recuperación inmediata del Pazo de Meirás para el patrimonio público”.

    La batalla judicial sobre el Pazo, que estaba planteada previamente, ha llevado a la familia a airear los papeles relacionados con él para probar su propiedad. No obstante, la documentación que ha salido a la luz, ya sea la aportada por la familia, como la que se encontraba guardada en los archivos, descubre la capacidad de Franco para acumular riquezas en poco tiempo en la posguerra.

    LOS INGRESOS DE MEIRÁS Y LA PINIELLA

    Los recursos con los que contó Franco le permitieron desarrollar una actividad agropecuaria a la que se aficionó hasta el punto de que en los círculos de poder le llegaron a apodar “el granjero”. La documentación que consta en el archivo de Franco, del que existe una copia en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, desvela cómo el Pazo de Meirás funcionaba, efectivamente, como una granja en la que se criaban gallinas y vacas.

    Esto le permitía al dictador incluso hacerse con unos ingresos extra. En las cuentas del Pazo que se conservan aparece un apunte en 1966 que indica la entrega de 50.000 pesetas en efectivo a Franco. En la misma fecha, el dictador se quedó con otras 60.000 pesetas de las cuentas de La Piniella, propiedad familiar de su esposa, Carmen Polo.

    Esta finca fue la protagonista del seguro que la esposa del dictador contrató dos meses antes del comienzo de la guerra. La cobertura por “riesgo de motín y tumulto popular” le sirvió para que, acabada la contienda, los responsables de la compañía La Préservatrice se aprestaran a ponerse en contacto con ella para pagar por los daños que, efectivamente, había sufrido la finca.