PEDRO SÁNCHEZ, UNO DE LOS GRANDES ENEMIGOS DE FELIPE VI

Finalmente, Felipe VI, sí ha podido visitar Barcelona. Después del veto del Gobierno al monarca el pasado septiembre alegando que no podía garantizar “su seguridad”, el Rey y el propio presidente de España, Pedro Sánchez, han acudido este viernes a la ciudad condal para la entrega de premios de la primera edición de la Barcelona New Economy Week.

La capital catalana se ha blindado para el evento desplegando un amplio dispositivo policial alrededor de la Estación de Francia, lugar al que han llegado Felipe VI y Sánchez, puesto que varias organizaciones independentistas habían convocado actos de protestas. Los CDR, que habían sido citados cerca del Mercat del Born se han desplazado hasta Arc de Triomf, donde un centenar de manifestantes esperaban con banderas y petardos, según El Diario. Esta no ha sido la única manifestación en contra de la visita del Rey ya que Òmnium y la ANC han reivindicado el independentismo catalán con una cadena humana en la estatua de Colón.

Para garantizar una jornada sin incidentes, los Mossos d´Esquadra han retirado los contenedores alrededor de la Estación de Francia, además de ordenar el cierre de los accesos al parque de la Ciutadella. Por su parte, la Policía Nacional también se ha desplazado hasta el lugar para colaborar junto con los mossos y la  Guardia Urbana ha montado un dispositivo para cortar el tráfico en las vías afectadas por la visita.

El conseller de Interior, Miquel Sàmper, afirmó el pasado miércoles que la visita del rey a Barcelona supone un “acto más” que no genera a los Mossos “más tensión” que otros eventos, como el 11S o el día que se inhabilitó a Quim Torra, por lo que se centrarán en garantizar la seguridad y el derecho a la protesta, citan fuentes de EFE.

DISCREPANCIAS DENTRO DEL GOBIERNO DE COALICIÓN

Esta visita ha sido muy criticada por miembros del partido Unidas Podemos poniendo así una vez más en entre dicho la supuesta armonía con su socio de gobierno, el PSOE de Sánchez. El pasado martes, el secretario de la Mesa del Congreso y diputado, Gerardo Pisarello, cuestionó la presencia de Felipe VI en Barcelona y criticó la supuesta tendencia del monarca hacia la derecha judicial y política. “Mientras la Casa Real no actúe con transparencia, no informe de los casos de corrupción que la rodea y siga dando cobertura a la huida del rey emérito Juan Carlos a una dictadura será muy difícil vincularla a la innovación y al cambio en lugar de a la economía de prebendas” alegaba Pisarello tras la Junta de Portavoces de la Cámara Baja.

Sin embargo, el portavoz del grupo parlamentario de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, consideró la visita del Rey a Cataluña dentro del “funcionamiento normal” de la institución y también aseguró que entre PSOE y Podemos “hay respeto por las posiciones diferentes hacia la monarquía”.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, no ha asistido a la entrega de premios y alegando que no participará en actos protocolarios junto al rey “hasta que la Casa Real no de las explicaciones que debe a la ciudadanía sobre hechos graves y malas practicas que afectan a la monarquía, refiriéndose a la marcha del rey emérito, Juan Carlos I, de España. “El rey emérito se encuentra fugado en una dictadura. Esto en democracia no es normal y por ello creo que lo más adecuado es que yo no participe en estos actos protocolarios con el rey” declaró a los medios de comunicación.

Ada Colau si ha manifestado su satisfacción porque el presidente del Gobierno acuda a la clausura de la Barcelona de la New Economic Week, un evento organizado por el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona para tratar de reactivar la economía y que la alcaldesa inauguró el pasado martes.