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Pedro Sánchez quiere acabar la legislatura, eso está claro. Aunque el precio a pagar sea cada vez más caro. Es por esto que, tanto PSOE como Unidas Podemos han presentado un proyecto por el que pretenden renovar el Consejo General del Poder Judicial con una única mayoría absoluta y no una de tres quintos del Congreso y el Senado, como ha sido hasta ahora. Esto permitiría que la cúpula del CGPJ sea elegida por la mayoría de la moción de censura, es decir: ERC, EH Bildu, PNV, Unidas Podemos y PSOE. De esta manera, cambiaría la actual mayoría absoluta conservadora vigente desde hace siete años. El Consejo General del Poder Judicial tiene competencias para nombrar cargos judiciales, ejerce las tareas de inspección y disciplinaria, e informa de determinados proyectos de Ley aprobados por el Gobierno.

Las críticas no han tardado en llegar y la oposición ha considerado esta reforma un golpe institucional que permite que el poder Ejecutivo controle la cúpula del poder Judicial es decir: quien gobierne será quien elija al presidente del Tribunal Supremo llegando a acuerdos con los mismos que le han llevado a La Moncloa. Un atentado en toda regla contra el principio de separación de poderes que Montesquieu promulgó a mediados del siglo XVIII. Tanto es así que el líder del Partido Popular, Pablo Casado, ha acusado a Sánchez de soberbio y le ha pedido que explique “por qué amenaza a toda España con una reforma a la polaca que liquidaría la separación de poderes y la independencia judicial”. Por su parte, Sánchez ha preferido no entrar en las provocaciones de Casado.

Hace unos años la postura del actual presidente del Gobierno respecto al CGPJ era bien distinta. En concreto en 2016, cuando Sánchez escribía en Twitter perlas como esta: “Mi compromiso: regenerar la vida democrática es hacer un CGPJ verdaderamente independiente del Gobierno”, “Me puedo entender con Podemos para aprobar un Ingreso Mínimo Vital pero no para que jueces y fiscales estén a sueldo de Iglesias y Monedero” o “Que nos expliquen Iglesias y Monedero que su concepto de cambio pasa por el control de los jueces y la RTVE”.

No solo ha sido en esta red social donde Pedro Sánchez se ha posicionado a cerca del CGPJ. La primera vez que lo hizo fue en su debut en La Sexta Noche ,a finales de 2014 , donde el, por aquel entonces, joven líder de la oposición se mostraba dispuesto a recortar el poder de decisión del PSOE y a que no fuesen los miembros del partido los encargados de proponer a los miembros del gobierno del CGPJ. Sánchez fundamentaba su postura en que el PSOE había sido una víctima de esas comodidades del bipartidismo y que por eso debería ser una comisión de expertos la encargada de filtrar a las personas capacitadas para gobernar a los jueces.

A las palabras se las lleva el viento pero el rastro que alguien deja en las redes sociales permanece y, si bien es cierto que las opiniones cambian, este nuevo periplo solo parece un nuevo chantaje hacia Casado y otro intento de Sánchez de terminar, como sea,  su legislatura.